Una expedición científica japonesa logró un hito histórico, pues a más de 9.000 metros de profundidad el equipo encontró formas de vida que no habían sido documentadas.

El trabajo se desarrolló durante más de dos meses en el Pacífico occidental y fue dado a conocer en la revista Biodiversity Data Journal. La misión fue liderada por el Minderoo-UWA Deep-Sea Research Centre junto con la Tokyo University of Marine Science and Technology.

Para llevar a cabo esta misión y adentrarse en estas zonas extremas, el equipo utilizó el buque DSSV Pressure Drop junto al sumergible tripulado Limiting Factor, con los que exploraron las fosas de Ryukyu Trench y Izu-Ogasawara Trench, consideradas entre las más profundas del planeta y caracterizadas por condiciones extremas como una presión intensa, oscuridad absoluta y una escasez marcada de recursos para la vida.

Un ser vivo que no encaja en lo conocido

Uno de los hallazgos que más llamó la atención ocurrió a más de 9.100 metros de profundidad. Allí, los investigadores detectaron un organismo que no se ajusta a ninguna clasificación existente, clasificado provisionalmente como Animalia incerta sedis. Su forma recuerda levemente a ciertos animales marinos blandos, pero presenta características propias que lo hacen único.

Investigadores identificaron un organismo desconocido a gran profundidad. Foto: Jamieson et al., 2026, Minderoo-UWA Deep-Sea Research Center, Inkfish y Caladan Oceanic.

Este descubrimiento dejó a los científicos sin una categoría clara para ubicarlo, lo que evidencia lo poco que se conoce sobre la vida en estas zonas. Además, el equipo logró reunir el registro visual más completo hasta ahora de criaturas que habitan en estas profundidades del noroeste del Pacífico, gracias a tecnología que permite observar sin alterar el entorno.

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Hallazgos que rompen marcas en el océano profundo

La expedición no solo sorprendió por ese organismo desconocido. También se logró registrar un pez del género Pseudoliparis a más de 8.300 metros, lo que representa una de las observaciones más profundas de un pez en su hábitat natural.

Además del hallazgo principal, se registró un Pseudoliparis a más de 8.300 metros. Foto: Minderoo-UWA Deep-Sea Research Centre/Inkfish and Caladan Oceanic/Jamieson et al.

A esto se suman otros descubrimientos, como esponjas carnívoras de la familia Cladorhizidae en niveles cercanos a los 9.700 metros, extensas colonias de crinoideos y la presencia del anfípodo gigante Alicella gigantea. Todo esto apunta a que la vida en el fondo marino es mucho más diversa de lo que se creía.