Seguramente en algún momento ha escuchado el término “fenómeno de El Niño”, un concepto que suele generar incertidumbre por sus posibles implicaciones. De acuerdo con los expertos, se trata del calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico tropical oriental, un evento que hace parte del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur. Su fase opuesta es La Niña, caracterizada por el enfriamiento de estas mismas aguas.

La preocupación actual se relaciona con el hecho de que las temperaturas globales han registrado récords consecutivos en los últimos años, lo que confirma que el cambio climático es un proceso medible y en desarrollo. En este contexto, los científicos advierten que el posible regreso de El Niño antes de finalizar 2026 podría intensificar esta tendencia, con efectos que se harían más evidentes durante 2027.

El cambio climático ha complicado la identificación de El Niño. Foto: Ilustración creada con la IA de Bing Image Creator

Los modelos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y de la Oficina Australiana de Meteorología proyectan que un evento de El Niño podría formarse hacia finales de 2026, alcanzar su mayor intensidad entre noviembre y enero y contribuir al aumento de las temperaturas globales durante 2027. Además, si se desarrolla de manera temprana, podría reducir la actividad de huracanes en el océano Atlántico.

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Sin embargo, el avance del calentamiento global ha dificultado la identificación de este fenómeno, ya que el aumento generalizado de la temperatura en el océano Pacífico tropical tiende a enmascarar las variaciones que permiten reconocer a El Niño.

Para mejorar su detección, los científicos desarrollaron el RONI (Índice Relativo Oceánico del Niño), una herramienta que compara la temperatura de la zona donde se origina El Niño con el promedio del resto del Pacífico tropical. De esta manera, se busca neutralizar la influencia del cambio climático y detectar el fenómeno con mayor precisión y anticipación, lo que contribuye a mejorar las proyecciones sobre el comportamiento del clima.

El fenómeno de El Niño es un evento climático que genera incertidumbre. Foto: Ilustración creada con la IA de Bing Image Creator

África se perfila como una de las regiones que podrían enfrentar mayor exposición a este fenómeno climático, de acuerdo con las estimaciones de los expertos. Las proyecciones indican que 38 países con costa y aproximadamente 30.000 kilómetros de franja litoral podrían verse afectados, especialmente en áreas donde el aumento de la temperatura oceánica ya está modificando la dinámica de la pesca y las condiciones de vida de las poblaciones que dependen del mar.

La situación se agrava porque muchos de estos territorios aún presentan limitaciones en sus capacidades de monitoreo ambiental y en la disponibilidad de infraestructura para anticipar estos eventos. A su vez, los modelos climáticos elaborados por organismos como la NOAA y la Oficina Australiana de Meteorología solo permiten construir aproximaciones sobre posibles escenarios, lo que pone de manifiesto la incertidumbre inherente a las predicciones del comportamiento climático futuro.