Tras la finalización de su período de cierre temporal, el Parque Nacional Natural Tayrona reabrió este martes, 16 de junio, sus puertas a visitantes nacionales y extranjeros, con la implementación de varias medidas preventivas.
“Como parte de estas medidas, Parques Nacionales Naturales de Colombia informa que el ingreso terrestre por los sectores de Calabazo y Zaíno–Cañaveral permanecerá temporalmente restringido, debido a situaciones que afectan la movilidad en zonas aledañas al área protegida y al corredor vial Santa Marta–Palomino”, señaló la entidad.
Los visitantes podrán ingresar con normalidad a través de los sectores de Bahía Concha y Neguanje, así como por vía marítima, accesos que continuarán operando de manera habitual durante la implementación de esta medida.
“La decisión busca salvaguardar la seguridad de los visitantes, las comunidades locales y el personal de la Entidad, al tiempo que permite mantener la operación ecoturística y el acceso al Parque a través de las rutas habilitadas”, explicó Parques Nacionales.
Y agregó: “Parques Nacionales Naturales de Colombia reitera su compromiso con la conservación de la biodiversidad, la protección de las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales y la promoción de experiencias de naturaleza seguras, responsables y en armonía con los valores ambientales y culturales del territorio”.
Parque Tayrona
Este parque natural, uno de los tesoros ecológicos y espirituales más importantes de Colombia, suspendió por completo la prestación de sus servicios ecoturísticos entre el 1 y el 15 de junio de 2026.
La medida forma parte de la estrategia institucional y comunitaria “Respira Tayrona”, un ciclo diseñado para otorgarle un período de descanso al ecosistema y permitir el desarrollo de prácticas de conservación ancestrales.
Ubicado en la costa del Caribe colombiano, el Tayrona cuenta con una extensión total de 19.309 hectáreas. Este parque resguarda el bosque seco tropical mejor conservado del país, junto a un singular bosque de niebla que florece a menos de mil metros de altura y a pocos kilómetros de un mar de aguas azules y arrecifes de coral. En una franja relativamente estrecha confluyen playas, manglares, lagunas costeras y cerros cubiertos de selva que dan paso a vibrantes praderas marinas.
Esta riqueza ecológica convierte al Tayrona en un territorio vivo, diverso y emblemático, ideal para el ecoturismo. Aquí, los viajeros pueden caminar entre senderos naturales, acampar bajo las estrellas, bucear en arrecifes coralinos y maravillarse con la observación de aves y mamíferos en su hábitat natural.