Gracias a su pasado obrero, Filadelfia se presenta como la ciudad sede con la mejor relación calidad-precio para el Mundial 2026 de fútbol, mientras que otros lugares están en el punto de mira por sus tarifas excesivas.
La ciudad que hizo famosa Rocky Balboa, el entrañable boxeador encarnado en la gran pantalla por Sylvester Stallone, saca pecho por tener transportes, alojamientos y comidas considerados asequibles.
Sus precios parecen ser un bálsamo, especialmente tras la controvertida decisión de la compañía de transportes de Nueva Jersey de aumentar ocho veces el costo del tren, hasta 105 dólares, a los espectadores que vayan al MetLife Stadium, en las afueras de Nueva York.
En cambio, quienes acudan al Lincoln Financial Field de Filadelfia solo tendrán que desembolsar 2,90 dólares por un trayecto en metro. La vuelta será incluso gratuita, en el marco de un acuerdo con Airbnb.
“Queremos asegurarnos de que siga siendo accesible y asequible para los aficionados (...) Si cobramos un precio exorbitante por el transporte, entonces excluimos a todo un sector de la población”, explica a la AFP la vicealcaldesa, Vanessa Garrett Harley.
Once ciudades estadounidenses acogerán partidos de la máxima cita del fútbol, coorganizada por Estados Unidos, Canadá y México.
El torneo comienza el 11 de junio y finaliza el 19 de julio.
Hotel a 400 dólares
El temor a unos costos muy elevados llevó a la FIFA a anunciar una partida adicional de 100 millones de dólares para ayudar a las 48 selecciones participantes a cubrir sus gastos, después de que las federaciones expresaran su preocupación por posibles pérdidas financieras.
El elevado precio de las entradas, muy superior al de Catar 2022, indigna a hinchas que ya se enfrentan a costos importantes, especialmente en las megápolis de Nueva York y Los Ángeles.
Para los aficionados sin entrada, Filadelfia ofrecerá un “festival de aficionados” gratuito durante todo el Mundial. Cada día, 15.000 personas podrán asistir allí a partidos, con puestos de comida y actividades de animación.
La ciudad de 1,6 millones de habitantes se ha enfrentado durante mucho tiempo a altas tasas de criminalidad, pero las autoridades aseguran que los homicidios han disminuido considerablemente en los últimos años.
En la recta final del inicio del Mundial, Filadelfia se adentró en una carrera contrarreloj, con obras viales en varios sectores y todavía andamios en la gran estación de 30th Street, que se prepara para recibir una afluencia de visitantes.
Pero confía plenamente en sacar buen provecho de la situación, mientras los precios se han disparado en otros lugares de Estados Unidos.
“Todavía es posible encontrar un hotel de gama media en Filadelfia alrededor del 4 de julio por unos 400 dólares la noche, y 200 dólares por una habitación básica”, señala Anne Ryan, vicesecretaria de la oficina de turismo del estado de Pensilvania.
Aunque altos, los precios siguen por debajo de los observados en otras ciudades sede.
Una investigación del medio The Athletic reveló que las tarifas de las habitaciones de hotel en Houston se dispararon un 457% para su primer partido del Mundial y un 364% en Kansas City. En Filadelfia, el aumento sigue siendo importante, pero más contenido, del 198%.
Impacto económico millonario
Anne Ryan garantiza que “no habrá precios abusivos en los hoteles” y considera que Filadelfia ofrece la mejor relación calidad-precio de Estados Unidos.
“Simplemente no hay punto de comparación”, afirma.
“Filadelfia es una ciudad trabajadora, una ciudad ruda, una ciudad obrera, y estamos muy orgullosos de ello”, presume por su parte Meg Kane, responsable de la organización de la competición en la primera capital que tuvo Estados Unidos.
La ciudad cuenta con una oferta gastronómica que puede “adaptarse a todos los niveles de precios”, destaca, lo que permite “que personas muy diferentes desde el punto de vista socioeconómico vivan aquí una experiencia de Copa del Mundo”.
El trayecto desde la ciudad, situada entre Nueva York y Washington, hasta el estadio de Nueva Jersey, que acogerá ocho partidos, incluida la final, también es “a menudo mucho más fácil de recorrer” que desde Manhattan, asegura.
Filadelfia acogerá seis juegos en su remodelado estadio de football americano, entre ellos un encuentro de octavos de final el 4 de julio, día en que Estados Unidos celebra el Día de la Independencia.
En total, los organizadores estiman que el torneo debería atraer a unos 500.000 visitantes al área metropolitana, repartidos a partes iguales entre visitantes estadounidenses y extranjeros.
Según Econsult, esta gran vidriera del fútbol debería generar un impacto económico de 700 millones de dólares para la región.
*Con información de AFP.