La cúrcuma es una de las especies que ha llevado la delantera en cuestión de salud. Esto se debe a que se le atribuyen varios beneficios para el organismo, por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Según el Grupo Sanitas de España, los curcuminoides que tiene la cúrcuma le confieren grandes propiedades antiinflamatorias y es recomendada para trastornos en los que exista inflamación, como la enfermedad de Crohn, los trastornos menstruales, enfermedades del intestino, colon irritable, colitis, artritis, obesidad, síndrome del túnel carpiano, etc.

Por otro lado, el ajo es uno de los ingredientes más comunes dentro de las recetas saludables, gracias a sus numerosas propiedades nutricionales. De hecho, por lo general, también es utilizado en remedios caseros para tratar patologías relacionadas con el corazón y el sistema sanguíneo, como presión alta, colesterol elevado, enfermedades de las arterias coronarias, ataques al corazón y la arteriosclerosis.

Estos dos compuestos son antibacterianos y diuréticos, por lo que ayudan a desparasitar el cuerpo de manera natural y a eliminar las toxinas.

Ahora bien, un estudio publicado en Journal of Applied Toxicology señala que la cúrcuma es una buena aliada para desintoxicar el cuerpo, ya que tiene efectos protectores sobre el estrés oxidativo de las células. El estudio concluyó que la cúrcuma puede eliminar toxinas que no son necesarias en el organismo.

"Consumirlo, según los estudios, puede ayudar a reducir los síntomas de ansiedad", asegura la doctora en su entrevista para CNBC. Foto: Getty images. | Foto: Getty images

La Escuela de Medicina de Corea del Sur también respalda la efectividad de la cúrcuma a través de una prueba en la que los científicos encontraron que este té puede proteger al hígado de lesiones hepáticas, esto es, gracias a los antioxidantes que aporta la cúrcuma.

Cabe resaltar que es necesario que la infusión de cúrcuma tenga un poco de pimienta negra, así lo justifica un estudio realizado por el Departamento de Farmacología del Colegio de Medicina de la India, el cual encontró que la cúrcuma no se absorbe fácilmente en el cuerpo; por eso, con la pimienta negra que tiene piperina, una sustancia capaz de aumentar la concentración de la cúrcuma, favorece sus efectos en el organismo.

Té de cúrcuma

Ingredientes

  • 4 tazas de agua.
  • 1 ½ cucharadita de polvo de cúrcuma (también puedes usarla fresca).
  • Pimienta negra.
  • 1 limón o lima en rodajas.
  • Jengibre.
  • Ajo

Preparación

  • Poner a hervir el agua, cuando llegue al punto de ebullición, agregar la cúrcuma, una pizca de pimienta negra y las rodajas del limón o lima y el ajo.
  • Luego, dejar que la mezcla hierva por diez minutos para que se incorporen los ingredientes.
  • Antes de servir, colar el té y como opción se puede endulzar con un poco de miel.

Leche dorada

La leche dorada, popularmente llamada como golden milk, se ha convertido en un producto estrella de la medicina naturista. Es una bebida a base de cúrcuma, muy fácil de preparar en casa y, además, especialmente rica en su sabor.

Entre sus propiedades se destacan las antiinflamatorias, las analgésicas y las antioxidantes. Por eso, según Medicina Ayurveda, es uno de los productos más empleados para mejorar la digestión, la circulación sanguínea y fortalecer el sistema inmunológico.

El té de menta es fácil de preparar y económico. Getty Images. | Foto: Dougal Waters Photography Ltd

Ingredientes

  • 1 taza de leche vegetal de tu elección (almendra, arroz, coco, etc.) (250 ml).
  • ½ cucharada de pasta de cúrcuma (8 g).
  • 1 cucharadita de miel (7,5 g).

Preparación

  • Calentar todos los ingredientes, excepto la miel, en una cacerola.
  • Revolver con frecuencia para que los ingredientes se disuelvan sin hervir.
  • Agregar la miel y disfrutar de esta deliciosa bebida.
Especias como la cúrcuma y la canela suelen ser molidas. Foto: Getty Images. | Foto: Getty Images

Efectos secundarios:

Una publicación de Specialist Pharmacy Center señala que los signos más comunes de intoxicación si se ingiere en altas dosis serían:

  • Reflujo gastroesofágico con náuseas.
  • Heces amarillas.
  • Estreñimiento, dispepsia y diarrea.
  • Distensión abdominal y dolor de estómago.