La glucosa o azúcar en sangre es la principal fuente de energía del cuerpo y proviene de los alimentos que se consumen a diario.
De acuerdo con la enciclopedia médica MedlinePlus, el cuerpo descompone la mayor parte de ese alimento en glucosa y la libera en el torrente sanguíneo. “Cuando su glucosa en sangre sube, le indica a su páncreas que libere insulina. La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre en las células para ser utilizada como energía”, precisa.
En ese orden de ideas, la glucosa es esencial para el funcionamiento del organismo, sin embargo, es vital que se mantenga dentro de los niveles saludables. Por ejemplo, el azúcar alta en la sangre, también denominado hiperglicemia, suele ocurrir en personas que tienen diabetes. Este escenario sucede cuando el cuerpo produce muy poca insulina o no responde a la señal que la insulina está enviando.
Los síntomas del azúcar alta en la sangre pueden incluir:
- Estar muy sediento o tener la boca seca.
- Tener visión borrosa.
- Tener la piel seca.
- Sentirse débil o cansado.
- Necesidad de orinar mucho, o necesitar levantarse más seguido de lo usual en la noche para orinar.
“Con el tiempo, el azúcar alta en la sangre debilita su sistema inmune y hace que tenga más probabilidades de desarrollar infecciones”, advierte el servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
¿Cómo prevenir los picos de glucosa?
La revista Mejor con salud recoge algunos hábitos que contribuyen a prevenir los picos de glucosa en la sangre. Estas medidas resultan útiles para evitar complicaciones de salud asociadas a los altos niveles de azúcar en el organismo.
En primera instancia, es clave tomar abundante líquido. No obstante, la finalidad es hidratar el cuerpo, de manera que se deben evitar las bebidas azucaradas, priorizando el agua o productos naturales. Según menciona la fuente consultada, estudios sostienen que beber agua ayuda a expulsar la glucosa del organismo.
Las personas con problemas de azúcar deben llevar un registro de su índice glucémico. Esto ayuda a que el médico tratante pueda definir un plan de acción acorde a las necesidades de cada paciente.
Hoy en día existen dispositivos para medir el azúcar en la sangre, los cuales pueden ser adquiridos en establecimientos comerciales. Lo ideal es medir la glucosa antes de las comidas. Según la Clínica Mayo, la medición debería estar entre los 80 y los 120 mg/dL en personas menores de 59 años que no tengan otras afecciones médicas.
Otra recomendación aplica para los fumadores, pues existe una relación entre el aumento de la glucosa y el tabaco. En esa línea, resulta conveniente dejar de fumar.
Finalmente, la actividad física resulta fundamental para mantener una buena salud. Y es que el ejercicio regular ayuda a regular la glucosa. A su vez, previene el desarrollo de sobrepeso u obesidad.
Referencias:
- Glucosa en la sangre. MedlinePlus.
- Hiperglucemia - cuidados personales. MedlinePlus.
- Cómo prevenir los picos altos de azúcar en la sangre. Mejor con salud.