Durante la etapa del envejecimiento se suelen diagnosticar diversos padecimientos entre los que se destacan la diabetes, que es cuando un paciente tiene los niveles desmedidos de azúcar (glucosa) en la sangre. Esta patología se puede ocasionar por múltiples factores como el curso normal de la vejez, una mala alimentación, una vida sedentaria o por factores genéticos o hereditarios.

La diabetes es catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad crónica, razón por la que el paciente diagnosticado debe empezar a tener unos estrictos cuidados con el fin de que no se deriven otro tipo de afecciones.

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Según la OMS cuando no se regulan los niveles altos de azúcar en la sangre, este padecimiento puede ocasionar ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores.

La diabetes es catalogada como una enfermedad crónica por la OMS. Foto: Getty Images

En uno de los informes más recientes de dicha organización se asegura que por lo menos 422 millones de personas alrededor del mundo tienen un diagnóstico de diabetes.

“La más común es la diabetes tipo 2, generalmente en adultos, que ocurre cuando el cuerpo se vuelve resistente a la insulina o no produce suficiente insulina. La diabetes tipo 1, una vez conocida como diabetes juvenil o diabetes insulinodependiente, es una afección crónica en la que el páncreas produce poca o ninguna insulina por sí mismo”, indica.

La mayoría de las personas afectadas por diabetes tienen el tipo 2, asociado con la obesidad y otros factores del estilo de vida y surge en adultos y cada vez más entre los niños. Foto: Getty Images / Peter Dazeley

Para poder determinar si un paciente padece o no de diabetes, es necesario que se realice un examen de sangre. Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC) describen en qué consisten los exámenes que puede formular un médico con el fin de poder diagnosticar dicha enfermedad.

  • A1C: esta prueba mide el nivel promedio de azúcar en la sangre de los 2 o 3 meses anteriores. Los valores de A1C inferiores a 5.7 % son normales, los valores entre 5.7 y 6.4 % indican que el paciente tiene prediabetes y los valores de 6.5 % o mayores indican que tiene diabetes.
  • Azúcar en la sangre en ayunas: esta prueba mide el nivel de azúcar en la sangre después de ayunar toda la noche. Los valores de azúcar en la sangre sin comer de 99 mg/dl o menores son normales, los de 100 a 125 mg/dl indican que se padece prediabetes y los de 126 mg/dl o mayores indican que se tiene diabetes.
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  • Prueba de tolerancia a la glucosa: esta prueba mide los niveles de azúcar en la sangre antes y después de beber un líquido que contiene glucosa. Antes del examen, el paciente tendrá que ayunar (no comer) la noche anterior a la prueba, luego le extraerán sangre para determinar sus niveles de azúcar cuando está en ayunas. Luego tendrá que beber el líquido y le revisarán los niveles de azúcar en la sangre 1 hora, 2 horas o posiblemente 3 horas después. Los valores de azúcar en la sangre de 140 mg/dl o menores a las 2 horas se consideran normales, los valores de 140 a 199 mg/dl indican que hay prediabetes y los de 200 mg/dl o mayores indican que hay diabetes.
La obesidad y el sobrepeso son detonantes de diversos problemas de salud como la diabetes. Foto: Getty Images

Para poder tratar este padecimiento es crucial hacerse los chequeos médicos cada vez que el profesional de la salud lo indique. Además, quienes tienen que suministrarse medicamentos es vital que lo hagan a la hora estipulada. Cuidarse en la alimentación y hacer ejercicio es fundamental para manejar la afección.