La migraña hace referencia a un tipo de cefalea, es decir, dolor de cabeza de gran intensidad que se puede presentar de forma aguda y recurrente durante dos y 72 horas. El dolor que se da es de tipo pulsátil, que afecta un solo lado de la cabeza y que puede estar acompañado de náuseas, vómitos o sensibilidad a la luz.

De acuerdo con el portal web Manual MSD, se cree que esta patología es un síndrome de dolor neurovascular con alteración del procesamiento neuronal central. Como tal, se han identificado muchos factores desencadenantes que potencializan la migraña, estos son: el consumo de vino tinto, la omisión de las comidas, el exceso de estímulos aferentes como los destellos luminosos, los olores intensos; los cambios de clima; la privación de sueño; el estrés; algunos factores hormonales, particularmente la menstruación; y ciertos alimentos.

Por lo general, el tratamiento que los expertos en salud determinan para estas enfermedades es algunos analgésicos dependiendo de la gravedad de la migraña y también algunos cambios en los hábitos de vida que implican técnicas de relajación. Adicional a ello, una alimentación adecuada es fundamental no solo para tratar, sino también para prevenir esta patología.

De este modo, el portal web AS señala que a pesar de ser un superalimento desconocido en muchas partes del mundo, el ajo negro es ideal para combatir los problemas de migraña. Este tipo de ajo proporciona una fermentación supervisada y en unas condiciones muy concretas como la alta temperatura y humedad.

Específicamente, el proceso de la fermentación provoca que los dientes del ajo tomen un color oscuro y con ello los antioxidantes aumenten, llegando a un punto en el que el sabor se endulza. Adicional a ello, el ajo negro tiene un gran número de aminoácidos que lo convierte en un ingrediente útil para reparar los huesos, articulaciones, tendones y ligamentos, y prevenir las enfermedades cardiovasculares.

¿Cómo hacer este ingrediente?

  • El ajo negro tarda varias semanas en desarrollar sus cualidades. Por esta razón, los bulbos de ajo se dejan fermentar con la piel a una temperatura suave y constante de 65 a 80 °C y una alta humedad controlada.
  • Un estudio publicado en la revista Molecules, que revisa las propiedades del ajo negro y su capacidad antioxidante, afirma que el nivel de antioxidantes del ajo negro alcanza su mayor potencial a los 21 días de maduración.
  • No se le deben añadir conservantes ni aditivos, ya que es un proceso totalmente natural.

¿Cómo se puede consumir?

Existe distintas formas de consumir este superalimento. Por ejemplo, se puede combinar con arroz hervido y sazonarlo; también se puede poner laminado sobre una quiche de puerros; se puede utilizar para hacer alioli y otra gran opción es saltearlo en un revuelto de espárragos.

  • Añadirlo laminado al servir con un salteado de verduras compuesto de champiñones y cúrcuma o incluso en un arroz.
  • Una gran opción es saltearlo en un revuelto de espárragos.