Las frutas tienen grandes beneficios para la salud de las personas y, en especial, son fundamentales en el desarrollo de los niños.
Según señala la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO), ayudan a los niños a crecer y apoyan “las funciones corporales y el bienestar físico, mental y social en todas las edades. Pueden ayudar a prevenir todas las formas de malnutrición (desnutrición, deficiencia de micronutrientes, sobrepeso y obesidad) y reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles”.
El limón es una de las frutas que no falta en la nevera. Es utilizado para acompañar ensaladas, preparar bebidas e incluso remedios caseros, debido a sus innumerables bondades que ofrece para la salud. En lo que refiere a la salud cardiovascular, se ha hablado en diversas ocasiones que esta fruta que hace parte de la familia de los cítricos puede ayudar a bajar la presión arterial alta.
De acuerdo con la Fundación Española del Corazón, el limón es antioxidante y depurativo, ayuda a eliminar la rigidez de los vasos sanguíneos, lo que contribuye a prevenir la hipertensión. Además, es una fruta que contiene vitamina B, capaz de evitar la insuficiencia cardíaca.
En el mismo sentido, Mejor con Salud, portal especializado en el cuidado personal, asegura que el limón ayuda a regular la tensión arterial, también ayuda a que la sangre sea más fluida, evitando la formación de trombos y coágulo. De igual manera, aporta elasticidad a las venas y arterias y evita que las placas de grasa se peguen a las arterias.
Para aprovechar los beneficios que ofrece el limón para la salud cardiovascular y bajar la presión arterial alta, los expertos recomiendan consumir el zumo de medio limón diluido en 250 mililitros de agua en las mañanas. Asimismo, se puede integrar en la preparación de diversos alimentos, batidos, porciones de fruta o ensaladas en la dieta regular.
Agua de limón
Mezclar agua fría con limón también es una de las opciones para aprovechar los beneficios de este alimento para el cuerpo. De acuerdo con Medical News Today, sitio web especializado en salud, esta bebida también aporta los siguientes resultados:
- Ayuda a perder peso. El agua con limón puede contribuir a tener una sensación de saciedad y estimular el metabolismo.
- Puede ayudar a optimizar el estado de ánimo. Asimismo, tiene efectos positivos en la memoria.
- Contribuye a aliviar los síntomas del estreñimiento.
- Puede mejorar el rendimiento en los entrenamientos físicos.
Hábitos saludables para el corazón
Es muy importante que la población conozca cómo cuidar la salud del corazón, insistiendo en la aplicación de estos hábitos, como si se tratara de una “tabla de mandamientos”.
1. Cuidar la alimentación
La dieta debe ser equilibrada, variada y cardiosaludable. Para ello, es aconsejable disminuir el consumo de grasas saturadas, grasas trans y colesterol, prescindir de los alimentos que hayan sido sometidos a procesos industriales, comer más pescados, carnes magras y alimentos con fibra, como frutas, verduras, hortalizas, legumbres y cereales, hidratarse bebiendo, aproximadamente, un litro y medio de agua al día.
2. Realizar ejercicio
Con el ejercicio físico regular se disminuye el riesgo de sufrir un infarto. Igualmente, se reduce el riesgo de desarrollar otros problemas cardiovasculares y enfermedades oncológicas, realizando ejercicio, con una intensidad moderada, durante un total de 150 minutos a la semana. Además, no es necesario buscar actividades muy complicadas, sino que se puede caminar o pasear.
3. Prestar atención al peso corporal
Hay que señalar que el exceso de peso y la obesidad son factores que predisponen a desarrollar diabetes y tensión arterial alta, que pueden ser perjudiciales para la salud cardiovascular si no se realiza el seguimiento adecuado. Por ello, se debe vigilar el peso, lo que requiere el control del consumo de calorías y su adaptación en caso necesario.
4. Descansar
Un buen descanso de 7 horas, que además sea reparador y de calidad, permite recuperarse de la fatiga mental y corporal que se almacena durante el día. Dormir bien también ayuda a estructurar de nuevo las funciones vitales.
Para descansar bien, es importante cenar temprano, optar por una cena ligera sin excitantes, realizar ejercicio, que favorece el descanso y cuidarse de las apneas del sueño, ya que las personas con esta enfermedad, y que además no descansan bien, pueden ver incrementado su riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
5. Evitar las bebidas alcohólicas
No se recomienda el consumo de alcohol, porque el exceso de estas bebidas puede incrementar la presión arterial y provocar arritmias cardiacas.