La menopausia ocurre cuando la mujer deja de tener menstruaciones por más de un año. Esto se da porque los ovarios dejan de producir estrógeno y progesterona. De acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada la práctica clínica, la educación y la investigación, la menopausia suele ocurrir entre los 40 y los 50 años.

Los cambios de la menopausia pueden iniciar incluso un año antes. Sus síntomas pueden variar en cada mujer y pueden durar de 5 a más años. “Lo primero que usted puede notar es que sus periodos empiezan a cambiar. Pueden presentarse con mayor o con menor frecuencia. Algunas mujeres podrían tener su periodo cada 3 semanas antes de que comiencen a omitirlo. Usted puede tener periodos irregulares durante 1 a 3 años antes de que cesen por completo”, detalla Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Los síntomas frecuentes de la menopausia son:

  • Periodos menstruales menos frecuentes y que finalmente cesan.
  • Sofocos, usualmente peores durante los primeros 1 a 2 años.
  • Sudores nocturnos.
  • Enrojecimiento de la piel.
  • Problemas para dormir (insomnio).

Según lo anterior, el portal UnComo recomienda las frutas que ayudan a aliviar los sofocos en la menopausia. La plataforma menciona que las mujeres deben consumir frutas cítricas, ya que, el alto contenido de vitamina C de estas ayuda a mantener las células jóvenes y el organismo saludable, así como favorecer a la piel y el cabello, los cuales sufren cambios en esta etapa.

Además de los cítricos, los frutos rojos también presentan un alto contenido de vitamina C entre sus compuestos.

Complicaciones que se pueden presentar

La Clínica Mayo advierte que, después de la menopausia, el riesgo de padecer ciertas enfermedades aumenta. Estas afecciones pueden incluir:

  • Enfermedades cardíacas y de los vasos sanguíneos (cardiovasculares): cuando los niveles de estrógeno disminuyen, aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las enfermedades cardíacas son la causa principal de muerte tanto en mujeres como en hombres.
  • Osteoporosis: este trastorno hace que los huesos se tornen débiles y quebradizos, lo que genera mayor riesgo de fracturas. Durante los primeros años después de la menopausia, es posible que se pierda densidad ósea a un ritmo rápido, lo que aumenta el riesgo de osteoporosis.
  • Incontinencia urinaria: a medida que los tejidos de la vagina y de la uretra pierden elasticidad, es posible que se experimente una fuerte necesidad frecuente y repentina de orinar, seguida de una pérdida involuntaria de orina (incontinencia urinaria por urgencia) o pérdida de orina al toser, reír o levantarse (incontinencia por esfuerzo).
  • Aumento de peso: muchas mujeres aumentan de peso durante la transición menopáusica y después de la menopausia debido a que el metabolismo se torna más lento.

Asimismo, la Clínica Mayo recomienda que las mujeres visiten periódicamente al médico para tener un cuidado preventivo de la salud y estar atentas a cualquier duda que surja frente a este tema. Las citas deberían mantenerse antes, durante y después de la menopausia.

Además, la asistencia por prevención debe estar acompañada de algunos exámenes de detección a medida que se envejece, estos incluyen colonoscopías, mamografías y determinaciones del valor de los triglicéridos.

Según la entidad especializada, el profesional de la salud puede también recomendar algunos exámenes y pruebas como el de la glándula tiroides si es que los antecedentes de cada paciente lo ameritan, así como exámenes pélvicos y de las mamas.

Si una mujer tiene sangrado vaginal después de la menopausia debería consultar inmediatamente a su médico para descartar cualquier complicación.