Aunque lo normal es que el color de los ojos permanezca durante toda la vida, existen ocasiones en las que se puede modificar, por ejemplo, en edades avanzadas, herencia genética e incluso algunas enfermedades.
No es que esta situación sea normal, por lo que se deben tener en cuenta las causas para evitar complicaciones mayores en la salud.
Esto porque puede estar relacionado con traumatismos, enfermedades oculares e incluso la alimentación, ya que esto puede hacer que el color de los ojos varíe.
Una de las causas está relacionada con los nevus que están compuestos por melanocitos (células pigmentarias) los cuales crecen lentamente y aunque en principio no suponen un problema mayor, es recomendable controlarlo periódicamente.
Los especialistas recomiendan tener mucho cuidado en este último caso, debido a que la persona que lo padece puede presentar más riesgo de cáncer que las personas que no tienen nevus.
Otro de los factores que puede incidir son los nódulos de Lisch, que son pequeñas protuberancias del iris que suelen estar asociadas a la neurofibromatosis, que es una enfermedad genética crónica.
De acuerdo con los especialistas, “aunque en principio no suelen ser graves (son benignos), tienden a provocar el desarrollo de pequeños tumores neurofibromatosos dentro del iris”, por lo que se recomienda la visita al oftalmólogo.
Una tercera causa que está asociada al cambio del color de los ojos, es la pérdida de las células pigmentarias del iris. En estos casos, lo que sucede es que las zonas en las que se ha producido esa pérdida quedan más claras.
Una de las mayores recomendaciones es evitar demasiada exposición al sol, ya que los rayos ultravioletas afectan directamente a la melanina del iris. Puede suceder que los ojos se aclaren, como se puede detallar especialmente en las temporadas de verano.
Otro de los factores que inciden en el cambio del color de los ojos es la Uveitis, que es una inflamación de la capa intermedia del globo ocular que afecta a la membrana que lo recubre (conjuntiva), la córnea y el cristalino.
En muchas ocasiones se manifiesta como una conjuntivitis que puede derivar en pequeños depósitos que ocasionan un cambio en el color de los ojos.
Otras causas
Se ha podido determinar que algunos medicamentos, especialmente aquellos que son recetados por los médicos para tratar el glaucoma, que es una enfermedad del ojo caracterizada por un aumento de la presión dentro del globo ocular que puede producir un daño progresivo en la retina y a veces pérdida de la visión.
En estos casos lo que sucede es que el color de los ojos pueden cambiar. Generalmente, se vuelven más oscuros.
Entre tanto, advirtió que el Latisse, que es un medicamento de prostaglandina, (sustancias de carácter lipídico) que se usa para alargar las pestañas, no parece estar relacionado con el cambio del color del iris.
Como mencionamos anteriormente, un traumatismo en el ojo puede producir una pérdida de tejido (como los pigmentos), lo que puede provocar un cambio de color en los ojos.
Una razón más frecuente son las pupilas dilatadas, aunque se ha advertido que puede ser apenas una sensación, ya que los expertos consideran que lo que ocurre es que el ojo al estar en esa situación, el tamaño del iris se contrae y aumenta el de la pupila, que hace “ver” que el ojo u ojos, están más oscuros.
Es importante tener en cuenta que, tener las pupilas dilatadas más de lo normal, puede ser la consecuencia de un traumatismo ocular o un accidente cerebro vascular, por lo que se debe estar atentos a una situación de esta naturaleza y consultar a un especialista.
Los expertos han señalado que el color de los ojos se puede ver afectado también por una alteración ocular conocida como heterocromía del iris, que se presenta desde el nacimiento o como consecuencia de un golpe o traumatismo. Se refiere específicamente a ojos de diferente color en la misma persona.
Finalmente, las cataratas, que aparecen con la edad provocan la pérdida de la transparencia normal del cristalino, por lo que puede hacer que se presente un color grisáceo en los ojos.