La presión arterial hace referencia a la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, pero cuando esta presión se ejerce en mayor cantidad y más rápido surge la presión arterial alta, también conocida como hipertensión arterial, que principalmente se desencadena por una mala dieta alimenticia y no se practica actividad física con regularidad.
“La presión arterial es la fuerza de su sangre al empujar contra las paredes de sus arterias. Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica”, explica Medline Plus, Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.
Entre los causantes principales de esta afección están los malos hábitos alimenticios al consumir alimentos o productos cargados con grasas dañinas y sodio que estimulan el aumento sin control de la presión arterial. Entre estos resaltan los elementos ultra-procesados como los embutidos y la comida rápida o chatarra, como también se le conoce, en la que se incluyen las hamburguesas, las papas fritas, los perros calientes, entre otros más. Adicional a esto, el consumo en exceso de bebidas alcohólicas también resulta como un detonante para la elevación de los niveles de la presión arterial.
De este modo, las personas que tienen la tensión arterial muy alta (de 180/120 o más) pueden presentar estos síntomas, según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS):
- Dolor intenso de cabeza
- Dolor en el pecho
- Mareos
- Dificultad para respirar
- Náuseas
- Vómitos
- Visión borrosa o cambios en la visión
- Ansiedad
- Confusión
- Pitidos en los oídos
- Hemorragia nasal
- Cambios en el ritmo cardiaco
Ante estos síntomas, es importante acudir al médico para determinar la causa y el tratamiento a seguir dependiendo de la condición médica del paciente. Adicional a ello, es importante adecuar una buena dieta alimenticia rica en frutas como el durazno para reducir los síntomas y regular de inmediato los síntomas.
El portal web Cocina Vital detalla que el durazno es una fruta con una gran cantidad de vitaminas y minerales, que no solo ayudan a combatir la hipertensión arterial, sino que también es un alimento ideal para enfrentar resfriados y otras afecciones similares. Con respecto a la presión arterial, gracias a su alto contenido de potasio, este mineral ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo y contribuye a reducir la presión arterial.
Otro beneficio que otorga el durazno es que mejora la circulación, ayuda a los músculos del corazón a fortalecerse estimulando el flujo sanguíneo de todo el cuerpo. Asimismo, al ser rico en betacaroteno, este superalimento optimiza la función visual, porque mejora la circulación también de la sangre de los ojos y en los músculos que los rodea.
Otros beneficios del durazno
- Combate la anemia: gracias a su alto contenido de hierro, este alimento es ideal para tratar la anemia y otras afecciones que afecta el sistema inmunológico.
- Mantiene la piel sana: muchas personas deciden aplicar este alimento directamente en el rostro para eliminar imperfecciones, ya que contiene la vitamina C, un gran aliado de la piel.
- Previene infecciones urinarias: “al ser rico en potasio, ayuda a prevenir enfermedades relacionadas con los riñones, disminuyendo la posibilidad de desarrollar úlceras”. Además, sus propiedades diuréticas y su efecto laxante natural mejoran la función renal, evitando así infecciones en la vejiga y riñones, así como los cálculos o piedras renales.
- Fortalece los huesos: con el paso de los años los huesos se van debilitando hasta provocar afecciones como la osteoporosis, por lo que es recomendable consumir durazno, ya que contiene fósforo, un nutriente ideal para reforzar la salud de los dientes.