Cuando las cuerdas vocales se inflaman, desarrollan tumores o se paralizan, su funcionamiento no es óptimo. Esto provoca un trastorno de la voz, explica Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.
Los trastornos de la voz más comunes son:
- Laringitis.
- Disfonía de tensión muscular.
- Trastornos neurológicos de la voz, como disfonía espasmódica.
- Pólipos, nódulos o quistes en las cuerdas vocales (lesiones no cancerosas).
- Lesiones precancerosas y cancerosas.
- Parálisis o debilidad de las cuerdas vocales.
- Manchas blancas llamadas leucoplasia.
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Hay varios factores de riesgo para la aparición de este tipo de trastornos:
- Envejecimiento.
- Consumo de bebidas alcohólicas.
- Alergias.
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico.
- Enfermedades como resfriados o infecciones de las vías respiratorias superiores.
- Aclaramiento inadecuado de la garganta durante un largo periodo.
- Trastornos neurológicos.
- Estrés psicológico.
- Cicatrices causadas por una cirugía o un traumatismo en la zona delantera del cuello.
- Gritar.
- Fumar.
- Cáncer de garganta.
- Deshidratación de la garganta.
- Problemas de tiroides.
- Usar la voz mal o demasiado.
Disfonía espasmódica
La disfonía espasmódica, también conocida como distonía laríngea, es un trastorno de que afecta los músculos de la voz en la laringe. Esta afección dificulta hablar, debido a los espasmos de los músculos que controlan las cuerdas vocales.
“Cuando se habla, el aire de los pulmones pasa entre dos estructuras elásticas, llamadas cuerdas vocales, lo que hace que vibren y se produzcan la voz. En la disfonía espasmódica, los músculos dentro de las cuerdas vocales tienen espasmos (es decir, hacen movimientos repentinos e involuntarios), lo que interfiere con las vibraciones de las cuerdas vocales”, detallan los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés).
Este trastornos de la voz puede presentarse junto con otras formas de distonía, las cuales provocan espasmos en otras partes del cuerpo como los ojos, la cara, la mandíbula, los labios, la lengua, el cuello, los brazos o las piernas.
Síntomas
Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, menciona los síntomas de este trastorno:
- La voz puede sonar forzada o ahogada.
- Se debe realizar un mayor esfuerzo para hablar.
- La voz puede ser susurrante.
La disfonía espasmódica es crónica. Puede aparecer repentinamente, con síntomas graves o puede iniciar con síntomas leves u ocasionales. Es un trastorno poco frecuente y aunque puede afectar a cualquier persona, generalmente ocurre en edades de 30 y 50 años y afectando con mayor regularidad a las mujeres.
De acuerdo con los expertos de Medline Plus aún no se conoce la causa de la disfonía espasmódica. En algunos casos un factor desencadenante puede ser el estrés psicológico. En otros casos, el trastorno puede ser hereditario. “La mayoría de los casos se da a raíz de un problema en el cerebro y el sistema nervioso que puede afectar la voz. Los músculos de las cuerdas vocales sufren espasmos o se contraen, provocando que estas se acerquen o se separen demasiado mientras que la persona está usando su voz”, apunta la Biblioteca.
Tratamiento
Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos hasta el momento no hay una cura para este trastorno de la voz; sin embargo, un tratamiento adecuado puede ayudar a regular los síntomas.
El más común es la inyección de dosis pequeñas de toxina botulínica (bótox) en los músculos afectados de la laringe. Los NIH explican cómo funciona este producto. “La toxina debilita los músculos al bloquear el impulso nervioso hacia estos. Generalmente, las inyecciones de toxina botulínica mejoran la voz durante tres o cuatro meses, pero después de este período los síntomas reaparecen lentamente. Es necesario volver a inyectar la toxina para mantener una buena calidad de la voz al hablar”.