El embarazo es el periodo que transcurre entre la concepción (fecundación de un óvulo por un espermatozoide) y el parto. Durante este período, el óvulo fecundado se desarrolla en el útero y el embarazo dura aproximadamente 288 días, de acuerdo con el diccionario del Instituto Nacional del Cáncer.
Además, el cuerpo femenino, en la gran mayoría de casos, está diseñado anatómicamente para dar a luz. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), del total de nacimientos presentados en 2019, el 54,4 % se dieron por parto natural y el 44,5 % fueron a través de cesárea.
No obstante, las mujeres se preguntan por cuál de estas dos opciones optar, de acuerdo al riesgo que pueden conllevar. La cesárea, por un lado, consiste en una cirugía, por lo que los riesgos aumentan, ya que se genera un herida que puede sangrar en gran cantidad, se puede infectar, la recuperación toma más tiempo y hay más dolor posoperatorio. Con el parto natural, por otro lado, la madre tiene la oportunidad de participar en el nacimiento de sus hijos de manera activa y consiente, hay menor sangrado, la recuperación es más rápida, hay menos dolor y un menor riesgo de infección.
“A la cesárea únicamente debería acudirse en situaciones precisas, que pueden ser maternas o fetales. Las maternas se dan cuando tenemos antecedentes de algunas cirugías uterinas, trabajos de partos prolongados o alteraciones anatómicas de la pelvis materna. Por su parte, las fetales se dan cuando el bebé viene en mala posición, hay embarazos múltiples, si el menor es de gran tamaño, entre otras”, señaló el jefe del departamento de ginecología de la Clínica Reina Sofía, Alberto Meisel.
En consecuencia, alrededor del parto natural y la cesárea existen muchos mitos y el especialista nombra algunos de ellos relacionados con estos procedimientos:
Mitos del parto natural
1. El parto natural está lleno de dolor. Falso, hoy en día el uso de analgesia peridural hace que el trabajo de parto sea sin dolor y no afecte la progresión normal del mismo.
2. La analgesia peridural es dañina. Falso, se trata de un procedimiento seguro que ayuda a la evolución favorable del trabajo de parto y con mínimos riesgos de complicaciones.
3. Se debe rasurar el vello púbico antes del parto. Falso, de hecho, en algunos casos, esta práctica puede producir laceraciones que aumentan el riesgo de infección.
4. Se debe aplicar un enema antes del trabajo de parto. Falso, anteriormente se utilizaba casi que de manera obligatoria, pero hoy en día ya existe suficiente evidencia de que esta práctica no es necesaria.
5. Se deben tomar bebidas o hacer baños de asiento para ayudar a la dilatación. Falso, no existe ninguna evidencia científica de esta acción y, por el contrario, sí hay algunos casos en los que se pueden presentar quemaduras en los casos de los baños de asiento.
Mitos de la cesárea
1. La cesárea es el parto ideal. Falso, el parto vaginal sigue siendo la mejor vía de elección para el nacimiento de un bebé. La cesárea debe realizarse únicamente bajo condiciones médicas precisas.
2. El bebé no corre riesgos. Falso, la cesárea es una cirugía, razón por la cual existen riesgos para el bebé, principalmente al momento de la extracción.
3. La cesárea es sencilla y ahorra tiempo. Falso, la cesárea es un procedimiento quirúrgico mayor con muchos más riesgos tanto para la madre como para el recién nacido, en comparación con un parto vaginal.
4. Después de una cesárea los demás partos tienen que ser por cesárea. Falso, la decisión de los próximos partos dependerá de otros factores en los que, por supuesto, se estudiará la indicación de la primera cesárea junto con otros puntos a tener en cuenta.
5. La lactancia inmediata en la cesárea se debe retrasar. Falso, hoy en día tanto en el parto vaginal como en la cesárea se promueve la lactancia temprana de los bebés.