Todas las autoridades médicas y científicas advierten que las frutas son una parte esencial de las dietas saludables. No obstante, los beneficios y las propiedades nutricionales varían ampliamente dependiendo de la fruta que se consuma.
Algunas, por ejemplo, son conocidas por ser ricas en vitaminas esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Ese es el caso de la pera que, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición (FEN), podría contener una parte de la cantidad necesaria diaria de vitamina C en adultos.
“La pera aporta cantidades apreciables de fibra, especialmente de tipo insoluble, rica en lignina. De los minerales destaca el potasio y de las vitaminas destaca la vitamina C, en cantidades apreciables. Contiene flavonoides, compuestos con carácter antioxidante. En la pera se han encontrado cantidades moderadas de flavonoides como la quercetina y el kaempferol, y catequinas como la catequina y la epicatequina”, sostiene la FEN.
La fibra insoluble que contiene podría favorecer la digestión en la medida en la que ayuda a que los alimentos transiten con mayor rapidez por el sistema digestivo, además de que se conoce que podría incrementar el tamaño de las heces, según lo señala MedlinePlus, la enciclopedia virtual de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
“También aportan pequeñas cantidades de lignanos, una clase de fitoestrógenos”, añade la FEN. Estos compuestos químicos son claves para la salud de las mujeres.
De acuerdo con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, hay evidencia científica de que los fitoestrógenos pueden ayudar a las pacientes cuando se encuentran atravesando por la menopausia, debido a que podrían reducir síntomas como los sofocos.
Por último, la FEN advierte que la pera “en su composición también presenta ácidos orgánicos; concretamente: hidroxiácidos no fenólicos (ácidos málico y cítrico que son los más abundantes) y ácidos fenólicos hidroxicinámicos (ácido cafeico)”.
De otro lado, el medio estadounidense especializado en información de la ciencia médica Healthline indica que las peras tienen propiedades antiinflamatorias, podrían ayudar a disminuir el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer e incluso serían útiles para mantener a raya los niveles de azúcar en la sangre.
De acuerdo con el medio citado, algunas investigaciones científicas han encontrado que las peras contienen sustancias como la antocianina y el ácido clorogénico, que brindan una protección contra distintos tipos de cáncer.
A su vez, cita investigaciones que muestran la utilidad que tienen las dietas ricas en frutas (incluidas las peras) para disminuir las probabilidades de padecer de tumores en órganos como los pulmones y el estómago.
Así mismo, el medio estadounidense hizo referencia a algunos estudios poblacionales que advierten que el consumo de frutas que contienen unos componentes químicos llamados flavonoides podrían brindar una protección contra tipos de cáncer que afectan fundamentalmente a las mujeres, como el de ovario y el de mama.
Por supuesto, es importante que las personas tengan en cuenta que estos efectos aún están bajo investigación de los científicos y comer peras no podría resultar igual de efectivas que los procedimientos médicamente aprobados para tratar a los pacientes diagnosticados con cáncer.
Por último, Healthline mencionó las propiedades que tienen las peras a la hora de controlar los niveles de glucosa en la sangre. De hecho, indicó que las peras rojas podrían mitigar el riesgo de padecer diabetes.
Puntualmente, aseguró que esto quedó en evidencia durante una investigación que analizó los datos de unas 200.000 personas. Las peras rojas y otras frutas que aportaban niveles altos de antocianinas podían disminuir las probabilidades de padecer diabetes tipo 2 en un 23 % siempre y cuando se comieran cinco o más porciones cada semana, sostuvo Healthline.
Por último, advirtió que los efectos digestivos de la pera puede hacer que los niveles de azúcar no aumenten tan pronto como sucede con otras frutas.