Consumir una alimentación saludable y realizar actividad física son dos pilares fundamentales para gozar de salud y bienestar, pero también para lucir bien independientemente del paso del tiempo. Con los años se comienzan a presentar no solo problemas de salud, sino envejecimiento, dos temas que pueden minimizarse con el consumo de algunos alimentos específicos.

Específicamente en el caso de las mujeres, el cuerpo requiere de algunas vitaminas que se encuentran en alimentos puntuales que al ser consumidos de forma permanente ayudan a mejorar las condiciones de salud, de la piel y del funcionamiento del organismo, en general.

Las vitaminas A, D, B6, B12, C y E, son clave para las mujeres y por ello consumir alimentos que las contengan debe ser una prioridad en la dieta diaria.

La vitamina A, por ejemplo, tiene propiedades antioxidantes. Por esta razón, las mujeres de cualquier edad deben consumirla ya que ayuda en la construcción y fortalecimiento de huesos y dientes, tejidos blandos, piel y membranas mucosas. También reduce el riesgo de enfermedad crónica, mejora la vista y retrasa el proceso de envejecimiento.

Esta vitamina se encuentra en productos de origen animal como las carnes rojas, hígado, leche y huevos y en los de origen vegetal tales como: melón, papaya, tomate, sandía, espinaca, brócoli, zanahoria, guayaba y calabaza, entre otros, según el portal Mejorconsalud.com.

Vitamina D

La vitamina D también es muy importante para ser consumida para las mujeres, independiente de la edad. En este caso ayuda a activar el calcio y fósforo, que entre otras cumplen con la función de ayudar a mantener los huesos fuertes y minimiza el riesgo de padecer muchas enfermedades. También puede ayudar a reducir los síntomas del síndrome premenstrual y proteger la vista.

La deficiencia de vitamina D puede hacer que los huesos se debiliten y contribuir a la osteoporosis. La exposición diaria a la luz solar durante unos minutos puede darle al cuerpo la dosis necesaria de vitamina D, la cual se puede encontrar en alimentos como el hígado, huevos, pescados grasos y leche fortificada.

Otra de las vitaminas clave para las mujeres, según expertos es la B6, la cual es esencial y necesaria para disfrutar de un sistema inmunitario saludable. Además, ayuda a producir hormonas y sustancias químicas del cerebro. Esta vitamina es fundamental para una correcta función del sistema nervioso, los procesos enzimáticos y el desarrollo cerebral en niños. Esta vitamina se puede encontrar en carnes, fríjoles, plátano, aguacate, avena, semillas y cereales fortificados.

Vitamina B12

Esta vitamina ayuda al buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso, ya que se encarga de la formación de las vainas de mielina. También participa en la síntesis del ADN. Por eso, su deficiencia puede causar demencia en personas mayores.

Otra de sus funciones es la formación de los glóbulos rojos y blancos de la sangre. Su déficit también puede provocar anemia. Según estudios de la Clínica Alemana, esta vitamina se encuentra, principalmente, en las carnes de res, aves y lácteos, alimentos que no siempre consumen a diario las personas debido a problemas como intolerancia a la lactosa.

En personas mayores puede que su consumo se reduzca también porque no pueden masticar la carne, lo que después de un tiempo prolongado puede resultar en un déficit multivitamínico.

Para los especialistas de esta clínica, si se consume alimentación saludable durante toda la vida no debería ser necesario el consumo de suplementos de vitamina B12 a ninguna edad. Sin embargo, es mejor medir los niveles en la sangre y de acuerdo a eso determinar si es necesario comer alimentos ricos en esta vitamina, o por el contrario, tomarla o inyectarla.

Vitamina E

Esta vitamina, dicen los expertos, tiene propiedades antienvejecimiento. Es buena para la salud del cabello y la piel. Por ello, se considera una de las mejores vitaminas para mujeres y se encuentra en almendras, avellanas, germen de trigo, espinacas, aceite de maíz, aceite de hígado de bacalao y aceite de girasol, entre otros.

Por último, está la vitamina C que ayuda a fijar procesos de curación y promueve el crecimiento del tejido. También previene enfermedades del corazón y daño en los tejidos. Asimismo, juega un papel clave en la formación de las células rojas de la sangre. Se encuentra en las fresas, coles, brócoli, guayaba, tomates, pimiento, toronjas, kiwi y naranjas.

Todas las vitaminas desempeñan una función específica en el cuerpo, por eso la recomendación es consumir alimentos ricos en las mismas. Adicionalmente, se puede consultar al médico con el fin de obtener recomendaciones en cuanto a suplementos vitamínicos.