A LA GUILLOTINA CON GUSTAVO GÓMEZ
“Carlos Gaviria cree que estoy haciendo una pataleta para que él no sea candidato”
Gustavo Petro habla de la situación interna de su partido y de sus aspiraciones presidenciales.

Convencido de que los hermanos Samuel e Iván Moreno tienen en sus manos el futuro del Polo Democrático Alternativo, receloso de Carlos Gaviria, aferrado a un documento que cree fundamental en la tarea de fortalecer a su partido y seguro de que estará en el partidor de la carrera por la Presidencia, Gustavo Petro insiste en que el Polo no está tan fracturado como se cree y en que la pelea es por ideas.
GUSTAVO GÓMEZ: ¿Qué le pasa al Polo, lo están echando a perder los intereses de la política tradicional?
GUSTAVO PETRO: Para nada. Nosotros, los integrantes de la lista que más delegados sacó para el congreso, hemos propuesto unos temas de discusión que son banalizados por los directivos y desconocidos por la opinión. Se trasluce una pelea de intereses personales que oculta lo que realmente le pasa al Polo.
G.G.: ¿El documento que tiene en la mano incluye esos puntos salvadores?
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G.P.: Sí, y acabamos de entregárselo al sector político del alcalde Moreno porque en sus manos está la mayoría absoluta. Lo que suceda con el Polo va a depender de la actitud política que tome el sector del Alcalde de Bogotá.
G.G.: ¿Cuál es el primero?
G.P.: Que el Polo es el partido que defiende la Constitución del 91. El Partido Comunista y el Moir no creen en la del 91, y precisamente de esa defensa de la Constitución se deriva el segundo punto: en las Fuerzas Armadas está el monopolio del uso de las armas.
G.G.: ¿No es grave la situación de un partido que mide sus fuerzas discutiendo cosas tan obvias como la defensa de la Constitución y de las Fuerzas Armadas?
G.P.: Casi todos los partidos del uribismo partieron, de facto, de desconocer las Fuerzas Armadas y de hacer un pacto con el paramilitarismo, así que buena parte de la política colombiana se articula con el crimen.
G.G.: ¿Cómo están sus matemáticas en materia de delegados al congreso?
G.P.: Tenemos 330 delegados y, gracias a acuerdos con otras listas, vamos por los 500. El Alcalde tiene 250 delegados. La mayoría son 750 más uno.
G.G.: ¿Los Moreno se van a inclinar hacia usted y su propuesta?
G.P.: Van a responder formalmente en los próximos días.
G.G.: No quiero embolatarle los otros dos temas…
G.P.: Tercero: un proceso de paz se hace, antes que con la guerrilla, con los ciudadanos, a través de un acuerdo que gire alrededor de reformas democráticas soportadas por un gobierno de convergencia.
G.G.: ¿Habla Petro el senador o Petro el candidato presidencial?
G.P.: Ambos, porque soy candidato presidencial y militante del Polo, con una posición que quiero que el Polo adopte.
G.G.:¿Y si el Polo no lo respalda? G.P.: Entonces el Polo va preferir fórmulas contrarias: no es válida la Constitución, no hay legitimidad en las Fuerzas Armadas…
G.G.: ¿Quién dijo que el hecho de que los representantes del Polo no le aplaudan sus tesis tiene que significar que no respetan la Constitución o las Fuerzas Armadas? G.P.: Entonces estarían de acuerdo conmigo.
G.G.: Se nos embolató el cuarto punto.
G.P.: Cuarto: si propugnamos un acuerdo nacional sobre reformas que se tienen que hacer a través de un gobierno, hay que ganar. Para ganar hemos propuesto una convergencia democrática.
G.G.: ¿Coaliciones?
G.P.: De largo plazo, con candidaturas comunes para Presidencia, entidades territoriales y elecciones parlamentarias.
G.G.: ¿Con quién?
G.P.: Con el movimiento indígena, Sergio Fajardo, Antanas Mockus, Piedad Córdoba y el liberalismo en todas sus vertientes. Dondequiera que haya reservas morales.
G.G.: Las hay también en la coalición que respalda al Presidente. ¿Se siente por momentos cercano al uribismo?
G.P.: Si es porque digo que hay que reconocer la legitimidad del Estado para ejercer la violencia dentro del marco de derechos, pienso que no, porque el uribismo hace lo primero sin reconocer los derechos de los colombianos. No son los únicos señalamientos macartizadores que me hacen: ahí está la campaña de Anncol, con un periodismo lumpenesco que, suponemos, viene de las Farc.
G.G.: ¿A la presidencia del Polo le ha faltado vehemencia para defenderlo de los ataques que propaga Anncol?
G.P.: Me defiendo solo. No pudo Gaviria defenderme de los paramilitares, ¡me va a defender de la guerrilla! Él es muy inteligente, pero de la guerrilla y de los paras no lo puede defender a uno otra persona. Lo que sí me ha sorprendido es que no entienda lo que pasa en el partido.
G.G.: Siendo tan inteligente, ¿qué es lo que Gaviria no entiende?
G.P.: Se ha dejado meter, por la extrema izquierda, en una burbuja que no le permite ver la verdadera discusión. Gaviria cree que estoy haciendo una pataleta para que él no sea candidato.
G.G.: ¿Está tratando usted de crear un fenómeno mediático para llamar la atención, ganar terreno en las discusiones de estos días y llegar fortalecido al congreso?
G.P.: No, y Gaviria debería hacer un ejercicio de raciocinio: si yo estuviera dominado por ambiciones personales, lo que más me convendría sería que mi candidatura se dirimiera en el Polo. Y no lo que estoy proponiendo: una consulta en el Polo y otra entre partidos para tener un candidato común. Mi propuesta hace más difícil que yo mismo sea candidato.
G.G.: En el encuentro de jóvenes de Ibagué, ¿por qué cuando coreaban a Gaviria su gente se retiró?
G.P.: No porque la gritaran, como piensa él, sino porque muchos miembros de la comisión de conflicto armado afirmaron que “el secuestro es un arma política” y que “la guerra que estamos viviendo es justa”. La gente que nos apoya se retiró y empezaron a decirles “gomelos, se merecen un fusilamiento”. Él debería estar a mi lado. Gaviria y yo debemos evitar que el binomio Uribe-Farc se reproduzca en el interior del Polo.
G.G.: ¿Hace cuánto no hablan?
G.P.: Desde cuando anunció que renunciaba a la presidencia si no se iba Daniel García-Peña de la secretaría. Me pareció un acto antidemocrático.
G.G.: ¿Carlos Gaviria continuará como presidente del Polo?
G.P.: No va a continuar en la presidencia porque esa no es una decisión de él sino del congreso. El Moir y el Partido Comunista lo quieren de candidato presidencial, y el acuerdo es que los candidatos no estemos en instancias de decisión.
G.G.: ¿Quién es su candidato?
G.P.: Me habría encantado María Emma Mejía, pero también me gustan Camilo González Posso, Parmenio Cuéllar y Abel Rodríguez.
G.G.: ¿Gina Parody le está haciendo cambio de luces? G.P.: Hablamos hace dos días y la invité a la convergencia democrática.
G.G.: ¿Con quién más está hablando?
G.P.: Con Fajardo, Mockus, Gaviria en su calidad de presidente del Partido Liberal, Martha Lucía, Pardo, con directores de medios como Juan Gabriel Uribe, con Íngrid Betancourt…
G.G.: ¿A Íngrid le sonó su propuesta?
G.P.: Tanto Íngrid como Gina, por situaciones diferentes, están en una actitud de reflexión que respeto, pero nada de lo que hemos propuesto es inseparable ni de la una ni de la otra.
G.G.: ¿Lo perseguirá en cada paso de una campaña presidencial su pasado guerrillero?
G.P.: Me lo van a enrostrar, como siempre, sobre todo si se tiene en cuenta que Uribe quiere destruir el proceso de paz con el M-19, pues dejó una Constitución que no le gusta.
G.G.: Gaviria asegura que usted y Garzón sufren del síndrome del converso, que persiguen con ardor lo que antes fueron. Golpe a la barbilla, ¿no?
G.P.: Me dolió esa declaración hasta cuando descubrí que Carlos Gaviria es ignorante de los procesos de paz del 89.
G.G.: ¿Qué tan cercano es hoy Samuel Moreno a Samper? G.P.: Moreno debe marcar distancias con Samper. Él tiene no sólo la responsabilidad administrativa de Bogotá, sino la histórica de mantener al Polo como una opción sólida.
G.G.: ¿Va tan mal como dicen, Moreno en la Alcaldía? G.P.: Hay que reconducir la Alcaldía de Bogotá, recuperar a Mockus en su política de seguridad, algunas cosas de Peñalosa y muchas de Lucho.
G.G.: ¿Quién está más fracturado hoy, el Polo, la coalición uribista, los conservadores o los liberales?
G.P.: La política está fragmentada por el peso de Uribe. Pero lo más fragmentado es el uribismo, al punto de que Uribe cree que sus escuderos lo van a traicionar. Por eso mantiene el proyecto de reelección.
G.G.: Como candidato presidencial para la convergencia con que usted sueña, ¿le suena más Íngrid Betancourt que Gustavo Petro?
G.P.: A mí me suenan todas las candidaturas: Fajardo, Lucho, Carlos Gaviria, Íngrid… pero la que más me suena es la mía. Permítame este pedacito de egolatría. n