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Más allá de un pan, la baguette francesa representa una artesanía para ese país, destacando tanto por su proceso de elaboración como por el delicioso y crujiente resultado.
Más allá de un pan, la baguette francesa representa una artesanía para ese país, destacando tanto por su proceso de elaboración como por el delicioso y crujiente resultado. - Foto: Getty Images

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Pan baguette: ¿cómo se hace y por qué fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad?

Que una práctica sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad significa que el saber, tradición, expresión, técnica o conocimiento es reconocido como materia viva de la cultura.

El pan baguette tiene una crujiente corteza que esconde un interior esponjoso. Es el más consumido en Francia y a pesar de que es relativamente joven (los datos históricos ubican la primera receta en el siglo XX), ya es reconocido por la Unesco como un Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Aunque este reconocimiento se da a la forma artesanal de prepararlo.

Que una práctica sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco significa que el saber, tradición, expresión, técnica o conocimiento es reconocido como materia viva de la cultura. Es decir que la Unesco la reconoce como un factor importante en la diversidad cultural debido a su valor social. Tras el nombramiento el pasado miércoles 30 de noviembre se espera que el patrimonio inmaterial sea protegido y transmitido de manera colectiva y por estrategias no solo de la comunidad sino también del gobierno o entes responsables.

El pan baguette defendió este título al demostrar que la panadería artesanal hace parte de la “cultura” que se generalizó después de la Segunda Guerra Mundial. Además, en su expediente explicaron que cada uno de los cuatro ingredientes base del baguette (harina, agua, sal y levadura) trae consigo una tradición enlazada intimidante con la región y el panadero que lo hornea.

“Cada panadero, jugando con su región, la dosificación, el amasado, el pointage (tiempo de fermentación), el moldeado y la cocción, obtendrá una baguette única”, subraya el dossier francés.

Ante la noticia del nombramiento, la ministra de Cultura de Francia, Rima Abdul Malak, reaccionó por medio de su cuenta de Twitter y dijo: “Por la mañana, al mediodía y por la noche, la baguette pain es parte de la vida cotidiana de los franceses”. De hecho, según datos del Ministerio de Cultura del país francófono, cada año se venden unas 6.000 millones de baguettes, lo que significa que unos 12 millones de consumidores la piden en las panaderías cada día.

En cuanto al saber hacer pan baguette, la Unesco explica que el galardón supone un reconocimiento a las panaderías tradicionales francesas, que lamentablemente han ido disminuyendo a través de los años. Según el Ministerio de Cultura francés, en 1970 había unas 55.000 panaderías artesanales (una por cada 790 habitantes) en comparación con las 35.000 en la actualidad (una por cada 2.000 habitantes).

¿Cómo hacer pan baguette?

Como se mencionó anteriormente, el pan francés solo tiene cuatro ingredientes: agua, harina, levadura y sal. La clave para hacer un baguette que tenga la característica corteza crocante y el esponjoso centro es la amasada y la horneada.

Ingredientes para cuatro barras de pan francés:

  • 500 gramos de harina de trigo común.
  • 330 mililitros de agua.
  • 5 gramos de levadura seca de panadero o 15 gramos de levadura fresca.
  • 10 gramos de sal.

Preparación:

  1. Disuelve la levadura en el agua a temperatura ambiente y luego incorpora la harina y la sal. Mezcla hasta formar una masa uniforme.
  2. Pasa la masa a una superficie plana y enharinada y amasa por 10 a 15 minutos. Tras este tiempo deja reposar la masa en un recipiente por 40 minutos o hasta que la masa duplique su tamaño (lo ideal es dejar reposar el recipiente cubierto dentro del horno apagado).
  3. Cuando la masa haya crecido sepárala en cuatro partes iguales y forma los baguettes en forma alargada. Deja reposar en una superficie plana y enharinada hasta que doblen su tamaño.
  4. Precalienta el horno a 150ºC y, antes de meter la bandeja con la masa, haz unos pequeños cortes en la superficie de las barras. Lo importante de esta horneada es introducir una segunda bandeja con agua en la parte inferior del horno, esto crea vapor que ayuda a que la miga sea esponjosa mientras que la corteza queda crujiente.
  5. Deja hornear por 10 minutos y luego retira la bandeja con agua. Termina de hornear el pan por otros 10 minutos o hasta que la corteza haya dorado.