HISTORIAS

La Armada Nacional y su protección al ‘azul’ de la bandera

El comandante de esta fuerza, el almirante Ernesto Durán, repasa en este texto los logros conseguidos por los 31.000 hombres y mujeres de esta institución en los años recientes.

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Almirante Ernesto Durán González*
13 de julio de 2018 a las 7:00 p. m.
Almirante Ernesto Durán González, comandante de la Armada Nacional.
Almirante Ernesto Durán González, comandante de la Armada Nacional. Foto: Cortesía Armada Nacional

La Armada Nacional ha cambiado al ritmo de las transformaciones del país, así navegamos hacia un mismo objetivo: el desarrollo del país marítimo. Primero entendimos que debíamos volver la mirada hacia nosotros mismos. Si no queríamos convertirnos en una fuerza obsoleta debíamos reinventarnos, adaptarnos para luchar contra ese enemigo que puso en riesgo a Colombia. Nunca perdimos de vista lo que significa vivir en una Nación con dos mares.

El comercio en el mundo se mueve a través de los océanos, el 95 por ciento de la carga y las comunicaciones del planeta cruza el mar y la Marina colombiana siempre ha estado ahí para cuidar de los puertos, los kilométros de cable de fibra óptica, la pesca y el medioambiente. Más de 31.000 hombres y mujeres hacen parte de esta fuerza naval comprometida con proteger el azul de la bandera patria desde cualquier lugar del planeta, incluida la Antártida.

El dolor que ha significado librar la guerra en el mar y en los ríos del país, le ha brindado a la Armada la oportunidad de contar con personal entrenado y una experiencia que hoy compartimos con los países que la requieren. Nuestra fuerza construye sus propios buques, crece en su capacidad de ingeniería tipo exportación y está empeñada en demostrar que puede llegar a cualquier parte del mundo. Ningún otro país sabe tanto de interdicción marítima y fluvial como Colombia.

La Armada también desarrolla y mantiene una flota que le ha permitido combatir amenazas transnacionales como el narcotráfico o el contrabando de armas, mediante operaciones realizadas en nuestros mares y ríos. Por todo lo anterior, será una marina mediana regional con oportunidades bioceánicas y fluviales, que seguirá rompiendo esquemas, buscando nuevas líneas de pensamiento e inyectando elementos novedosos.

Con la Constitución como fundamento, con el poder naval y con la autoridad en mares y ríos en una mano; y en la otra, la ciencia que impulsa la investigación científica para que podamos ser un país marítimo desarrollado. La fuerza naval saluda ese esfuerzo hacia la modernidad de las instituciones militares, esfuerzo que comenzó hace poco más de una década, y lo exalta izando a tope, desde todos sus buques, el código que los marinos usan para dar las gracias: ‘B’-‘Z’, ¡Bravo Zulu, bien hecho Colombia!

*Comandante de la Armada Nacional.