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“Pensamos que este es el pico de la pandemia”: ministro de Salud

El ministro de Salud, Fernando Ruiz, habla con SEMANA sobre las principales preocupaciones del coronavirus. La vacuna, la llegada al pico, la segunda ola, el personal de salud.


El ministro de Salud, Fernando Ruíz, se enfrenta a un escenario histórico. La pandemia del coronavirus ha cobrado más de 10.000 vidas en lo que va del año y con el pico llegando a las ciudades más grandes del país, el reto de enfrentar lo que viene es inmenso. En diálogo con SEMANA explica en qué estamos y qué sigue.

SEMANA: ¿Cómo ve usted el momento que estamos viviendo? ¿Qué tan distinto es a lo que usted se imaginaba?

Fernando Ruiz: Antes de que se iniciara la epidemia desde el gobierno veíamos un escenario bastante complejo, pensábamos en un número de casos muy alto. Hoy vemos una curva más plana de la que esperábamos. Todavía no existen certezas absolutas, pero viendo lo que ha pasado en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Leticia y Tumaco tenemos al menos una indicación de lo que está por venir en otras regiones. 

SEMANA: ¿Cómo hace el Estado para poner en práctica mecanismos para los que no está preparado?

F.R.: En tres meses nos ha tocado aprender a diagnosticar una enfermedad y hacerle todo el seguimiento. Nos ha tocado duplicar prácticamente nuestra capacidad instalada en cuidados intensivos. Hemos tenido que aprender a aplicar la telemedicina, que pensábamos sería un proceso de diez años. Todo esto en un entorno de tremenda incertidumbre, todos los días sale un anuncio de que hay un medicamento que es milagroso y todo el mundo habla de eso. Definitivamente lo más duro de la pandemia es la incertidumbre donde no se sabe cuál es la evidencia real. 

SEMANA: Siendo realistas, ¿cuál sería el escenario más optimista y cuál sería el más pesimista?

F.R.: El más optimista sería que encontráramos una vacuna ya, pudiéramos adquirirla en término de un mes, pudiéramos vacunar a toda la población colombiana y cerrar ese capítulo. El escenario más pesimista es que tengamos un brote disparado tipo Brasil o Estados Unidos, donde el sistema de salud se ha sobrepasado completamente y veamos una mortalidad alta. El escenario que yo veo hoy, es que vamos tener una afectación muy fuerte por los próximos dos meses. Por los niveles en que estamos, pensamos que este es el pico de la epidemia. Seguramente después tengamos un proceso de reducción lento que va extenderse posiblemente hasta diciembre. Esto depende mucho  de lo que pase en ciudades como Bogotá. 

SEMANA: ¿Realmente nos encontramos en el pico de la pandemia?

F.R.: Nos encontramos en la mitad de la cuesta y se espera que estas semanas que vienen empecemos a bajar. Ahora bien, nosotros pensábamos que todas las regiones del país iban a enfrentar el pico de la pandemia al mismo tiempo, pero la realidad nos demostró que estábamos un poco equivocados. Todavía tenemos cerca de 300 municipios que no tienen afectación. Hay municipios que han ido a una velocidad muy lenta de contagio y ciudades que han ido a una  gran velocidad. 

SEMANA: Colombia hoy aparece en el ranking de la Universidad de Johns Hopkins como uno de los diez países con más contagios, a veces aparece en los primeros puestos de porcentaje de fallecimiento por millón de habitantes. Eso genera miedo. ¿Qué nos puede decir de estos datos? 

F.R.: No se puede comparar en este momento la situación de Colombia, con la de Italia o la de China. Ellos ya pasaron el pico epidémico hace mucho tiempo. Colombia está subiendo en este momento.

SEMANA: El procurador general, Fernando Carrillo, dice que hay más de 70.000 resultados que no se han entregado. ¿Qué está pasando? ¿Sí está funcionando como debería o hay algunas dificultades?

F.R.: El número parece supremamente grande, pero si miramos la estadística de las pruebas que sacamos a diario, setenta mil son pruebas de dos días. Es evidente que tenemos casos de los cuales se iba ocho, diez, doce, catorce días. ¿Qué es lo que ha pasado? Todo el mundo quiere hacerse pruebas, entonces estamos generando el colapso en algún sentido de la capacidad de los laboratorios. 

SEMANA: ¿Cómo vive desde el punto de vista personal ese sacrificio y heroísmo que están haciendo sus colegas en este momento?

F.R.:  Toda ciencia de la salud es un trabajo que se hace evidentemente por vocación. Pero la verdad a veces siento que nos han dado muy duro,  sentir la descalificación de la población, de muchas personas de la ciudad. Los ataques a los médicos, a las enfermeras, la falta de credibilidad que se da, golpean muy duro la institución de la salud.  Nunca fuimos preparados para eso.

SEMANA: ¿Cómo quisiera ser recordado en el manejo de esta epidemia?

F.R.: Yo creo que es casi ineludible que voy a terminar siendo recordado como el ministro del covid, pero también tengo una responsabilidad con el país de pensar en la pospandemia. Tengo claro que debemos hacerle ajustes al sistema de salud. Tenemos que tener la claridad de que lo que pasa en salud no es independiente de lo que pasa en la economía y ese tiene que ser necesariamente el norte para poder avanzar.