Home

Cine

Artículo

(De izquierda a derecha) El compositor y productor delegado, Guillermo Farre; el director del documental 'La naranja prohibida', Pedro González; el actor y protagonista de "La naranja mecánica" (1971), Malcolm McDowell; un traductor; y la coordinadora de comunicación de los canales de televisión TCM y TNT de WarnerMedia España, Patricia Cruzado, responden en rueda de prensa a la presentación del documental 'La naranja prohibida'
(De izquierda a derecha) El compositor y productor delegado, Guillermo Farre; el director del documental 'La naranja prohibida', Pedro González; el actor y protagonista de "La naranja mecánica" (1971), Malcolm McDowell; un traductor; y la coordinadora de comunicación de los canales de televisión TCM y TNT de WarnerMedia España, Patricia Cruzado, responden en rueda de prensa a la presentación del documental 'La naranja prohibida' (Photo By Gustavo Valiente/Europa Press via Getty Images) - Foto: Europa Press via Getty Images

cine

Con documental rinden homenaje a ‘La naranja mecánica’ tras 50 años de su estreno

TCM presenta un documental que narra de detalles del estreno de La naranja mecánica.

Desde que La naranja mecánica tuvo su premiere simultánea en Toronto y Nueva York en 1971, hace 50 años, siempre estuvo envuelta en escándalos por su uso de la violencia y el sexo explícito. Fue así que se clasificó como tipo X en Estados Unidos, fue retirada en el Reino Unido y censurada en muchos países. Estos factores, entre otros, que le dieron un lugar dentro de los filmes de culto.

Este 2021, coincidiendo con el 50 aniversario del estreno internacional de este clásico, TCM estrena el documental La naranja prohibida, una producción original dirigida por Pedro González Bermúdez que reconstruye los acontecimientos que rodearon el polémico estreno del filme en los años 70′s.

Malcolm McDowell, el protagonista de La naranja mecánica es el narrador del documental que se estrenó el 17 de diciembre en TCM a las 10:00 p. m.

McDowell comparte anécdotas inéditas del rodaje con Kubrick (director de la película original) y detalles de su papel como el sociópata Alex DeLarge.

Este filme, uno de los más reconocidos del director, fue vetado en varios países europeos y, de hecho, fue totalmente prohibido en España.

En la lista de países donde también se prohibió se encuentran países como Estados Unidos, que proyectó el filme en 1973, Brasil hasta 1978, Inglaterra en 1999, Sudáfrica hasta 1984 e Irlanda hasta el 2000. Todos estos fueron lugares en donde no faltaron las críticas, pero tampoco las ocasiones.

En ese entonces, la proyección levantó una enorme expectativa, especialmente entre los jóvenes universitarios, que acudieron en masa y formaron filas enormes para conseguir una entrada. Así, La naranja prohibida reconstruye todos estos hechos gracias a testimonios de actores, fanáticos y personas que intervinieron en su realización.

El documental reúne entrevistas a McDowell, Romero, Vicente Molina Foix (el hombre que tradujo y adaptó los diálogos de la película al español y mantuvo una relación personal y profesional con Stanley Kubrick desde los 60 hasta su muerte).

Los días de un futuro pasado

Este largometraje de ciencia ficción fue ambientado en un futuro 1995. Su protagonista es Alexander, Alex, DeLarge —tal vez el mejor papel de Malcolm McDowell—, un adolescente pendenciero de formas elegantes cuyo carisma y refinados gustos, en especial el musical, son máscaras con las que encubre la falta de cualquier empatía con sus semejantes.

El único ser vivo que le importa es una serpiente. Kubrick, por la simbología del animal, hace una declaración de principios. Alex es violento en extremo y vive en su ley, siendo el líder de una pandilla de cuatro drugos (plural de amigo en nadsat: jerga creada por Burgess con fuerte influencias del ruso y otras lenguas eslavas orientales), cuya única intención es la de ir en contra de cualquier norma social establecida de la manera más inhumanos y crueles. Ellos abusan de la buena fe de sus víctimas para abusarlos, golpearlos, asaltarlos y violarlos.

Sin embargo, contrario a lo que argumentan los críticos del largometraje, Kubrick no emplea la ultraviolencia y el sexo en vano. Con estos elementos él corre el velo que oculta a adultos que, llenos de buenas intenciones, están malcriando a sus hijos.

La ambientación ayuda a enfatizar la queja del director: las áreas sociales del edificio donde vive Alexander son un chiquero; la habitación de nuestro drugo, protegida por una puerta con clave, es espaciosa con elementos de arte y diseño que la adornan y, por supuesto, cuenta con un equipo de sonido sueño de cualquier melómano. Pero ese no es el caso de los otros espacios del apartamento, más pequeños, más apretados y kitsch.

Los padres de Alex son incompetentes y pusilánimes en extremo, haciendo de los DeLarge el arquetipo de la familia que fracasa en su función principal: entregar sujetos que respeten a sus pares y sepan convivir con ellos en las diferencias. Ellos, en cambio, simplemente no quieren incomodarlo. Los sociópatas no salen por generación espontánea, y Alex una de las más afamadas representaciones del Síndrome de Niño Rico al que nada se le puede negar. La crítica a la familia es radical.