emprendimiento

Iniciaron su empresa con $ 200.000, hoy facturan más de $ 1.000 millones y se preparan para exportar a EE. UU.

Sajú es uno de los emprendimientos colombianos más innovadores pues revolucionaron la industria de los accesorios para gafas y se abrieron campo en un sector poco explorado en el país. Esta es su historia.


Seguramente a muchos amantes de las gafas y de los accesorios en general les ha llamado la atención el rostro de un mico que tiene unas gafas negras muy simpáticas unidas a un cordón azul que resalta.

Este es el logo de Sajú, una empresa 100 % colombiana que ha conquistado una industria que muy pocos exploraron en el país y que se ha convertido en una tendencia en los últimos años. Además, de ser un salvavidas con mucho estilo para aquellos que pierden constantemente sus gafas.

Son tres los fundadores: Juan Pablo Pradilla, Juan Manuel Agudelo y Santiago Puentes. Pero Pradilla es el que tiene la historia clara de este emprendimiento.

Luego de realizar un intercambio académico por Europa, Pradilla se dio cuenta que en el viejo continente estaba surgiendo una moda muy particular. Varios jóvenes llevaban un accesorio en su cuello que parecía un collar pero que en realidad era una especie de cordón que daba soporte a sus gafas.

De forma espontánea, en una clase uno de sus compañeros se dio cuenta que él y Puentes estaban hablando sobre el tema. “Nos dijo oigan están trayendo cordones para gafas? y nosotros que no teníamos ni idea de estos le dijimos que sí que le podíamos traer un prototipo”, contó Pradilla.

Así, sin tener idea de cómo se fabricaban los cordones en compañía del papá de Pradilla que es publicista crearon el logo, luego fueron a San Victorino compraron algunas cosas de bisutería, armaron su primer cuelga gafas y a los quince días de anunciar el prototipo su compañero se convirtió en el primer cliente.

Pradilla confiesa que estos accesorios no le gustaban, pero su mentalidad de emprendedor lo llevó a comprender que si quería atraer más clientes y que su producto fuera atractivo él mismo debía dar ejemplo. “Al principio fue difícil. No vendíamos ni 30 al mes. Pero siempre tuvimos en mente que no era posible que solamente los abuelos o personas adultas sintieran la necesidad de tener este accesorio. Así que decidimos darle una nueva cara y arriesgarnos, al menos por un tiempo”, contó.

Como todo estudiante universitario, Pradilla tuvo que concentrarse en sus prácticas las cuales iba a realizar en Philip Morris. Allí tenía un puesto asegurado, dice. Pero no se sentía contento.

Sajú emprendimiento colombiano.
En el 2019, Sajú vendió unos 700 millones de pesos. - Foto: Cortesía Sajú

De hecho, le expresó su inconformidad a su padre quien sin ningún prejuicio le recomendó dejar ese futuro profesional asegurado y se lanzara de lleno al proyecto empresarial que inició por golpe de suerte en la universidad.

Y así lo hizo. Probó con una página web. Los resultados fueron mejor de lo esperado y pensó junto con su equipo de fundadores en que tenían que de alguna manera participar en una feria y Buró se convirtió en la ideal.

Pero se toparon con el que sería su primer no. En el 2018, las fundadoras de este espacio empresarial que ha tomado fuerza en los últimos años, no tenían mucha fe en el proyecto de estos tres jóvenes y se negaron a darles un estand en la feria. Sin embargo, ante la insistencia lograron tener un cupo y los resultados fueron sorprendentes.

“Después de mucho tiempo nos enteramos que ellas no querían que nosotros nos reventáramos. Y tenía toda la lógica, no vendíamos mucho y sí teníamos que pagar cinco millones por el espacio. Sin embargo, ese día logramos vender $ 40 millones, muchísimo más de lo que habíamos esperado”, dijo.

Ese fue el empujón que necesitaron estos tres emprendedores para fundar oficialmente Sajú, o como está inscrita la empresa Familia del Mono SAS. Desde este logro, la compañía no ha parado de crecer.

En el 2019, Sajú vendió unos $ 700 millones, han crecido en su portafolio a tal punto que hoy cuentan con más de 200 productos entre los que destacan los cuelga gafas y diversos accesorios que buscan facilitar la vida de sus clientes.

Las pequeñas grandes ideas

Como muchas otras empresas, el 2020 pintaba muy bueno para Sajú. Tenían grandes proyectos, entre ellos abrir más islas en diversos centros comerciales del país para vender sus accesorios. Y la llegada del coronavirus volcó todo.

Marzo y abril fueron meses muy difíciles. Las ventas cayeron y según Padrilla vieron morir todo lo que habían construido en los últimos dos años. En ese caos, intentaron buscar alternativas para sobrevivir y llegaron a lanzar productos como un gel antibacterial marca Sajú que venía con una manilla que le recordaba a cada momento a los usuarios que debían aplicarse este producto. Fue un intento fallido.

Los cuelga gafas son los artículos más reconocidos de Sajú.
Los cuelga gafas son los artículos más reconocidos de Sajú. - Foto: Cortesía Sajú

El desanimo continuó pero el ingenio de estos jóvenes no se dejó llevar por el desesperó, y al contrario, se encendió. “Teníamos una impresora 3D, Juan Manuel se puso a experimentar con la máquina y de repente nos llegó con el primer prototipo de salva orejas. Yo de inmediato le tomé fotos, lo subí a la página”, señaló Pradilla.

Los salva orejas se vendieron como pan caliente. Es más, aseguran que fueron los primeros en poner en el mercado este accesorio que buscaba dar un respiro a las orejas de los ciudadanos del uso constante del tapabocas.

Esto los salvó y les permitió abrir paso a otros productos como los garfios, que buscaban prevenir el contacto de los usuarios con algunas superficies como cajeros; y su primera línea de gafas.

Así, con todo este proceso lograron cerrar el 2020 con ventas aproximadas en $ 1.500 millones. Además lograron importantes hitos. Dieron los primeros pasos para iniciar su expansión en Estados Unidos, la cual espera se consolide en este 2021. También se convirtieron en los primeros emprendedores en romper un récord en A2censo, la plataforma de crowdfunding de la Bolsa de Valores de Colombia, al recaudar $ 100 millones en siete horas.

“Nuestra meta es volvernos los mejores cuelga gafas para ello nos estamos preparando en mejorar nuestras técnicas de producción, lanzar nuevos productos y seguir exportando al mundo productos 100 % colombianos”, dijo Pradilla.

Con la expansión a Estados Unidos que comenzará en La Florida y California, en 2021 Sajú espera vender más de un millón de dólares y seguir demostrando que cuando se confía y se cree en una idea de negocio, por muy pequeña que parezca, el éxito está al alcance de las manos.