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Reformas pensional y tributaria, fórmula para atacar desempleo

La tendencia al alza de la desocupación en Colombia, sigue. La salida, según el economista Eduardo Lora, está en el Congreso, al que habría que llevar los proyectos para cambiar el esquema de aporte a las pensiones y el de los impuestos.


El desempleo sigue siendo uno de los mayores problemas para Colombia, pues, a la ya alta tasa registrada en junio: 19,8 por ciento, se suma la coyuntura que en materia laboral está generando la pandemia, la cual, con un nuevo aislamiento preventivo, reduce las posibilidades de una reactivación de las actividades económicas y, por consiguiente, de la contratación laboral por parte de las empresas.

Aunque las cifras se moderan, pues en mayo la tasa de desocupación era de 21,4 por ciento y se redujo a 19,8 por ciento en junio, lo cierto es que el desempleo debe ser el foco, si se quiere reactivar la economía y volver a encarrilar a Colombia por la senda de un país de ingreso medio.

La diferencia entre las pérdidas de empleo en los dos últimos meses no es como para hacer fiesta, pues en vez de perder casi 5 millones de empleos en mayo pasamos en junio a no contar con 4,2 millones de puestos de trabajo. Es decir, la cifra de "destrucción" de empleos sigue siendo exorbitante.

Más aún si los cambios que ha traído la pandemia en el mercado laboral sugieren que gran parte de las empresas que han despedido personal, cuando termine el capítulo del coronavirus y vuelvan a contratar, probablemente no necesitarán la misma gente.

Los más golpeados siguen siendo los mismos, las mujeres y los jóvenes. Entre la población femenina se duplicó la cifra de desempleo en junio, al pasar de 12,3 por ciento en igual mes del 2019, a 24,9 por ciento ahora. Y en los jóvenes, en el trimestre abril-junio, la desocupación se trepó al 35 por ciento.

Estos números evidencian que, con la pandemia, se ha aumentado la brecha laboral entre géneros. La exministra y economista Cecilia López, señala que esa circunstancia se da porque son las mujeres las que más se ocupan de las actividades del cuidado del hogar que no son remuneradas, y durante la pandemia, el 86 por ciento de los contagiados con coronavirus se atienden en la casa.

Pese a que la tendencia al alza del desempleo venía de tiempo atrás, Stéfano Farné, del Observatorio laboral de la Universidad Externado señala que, en la medida en que la pandemia ha acentuado el deterioro del mercado laboral, hasta tanto el país no salga del aislamiento las cosas podrían seguir igual o, incluso, peor.

Una propuesta singular

Muchas son las ideas que se destapan para atacar el desempleo. Para tratar de reducir el desempleo femenino, por ejemplo, Cecilia López opina que mientras el cuidado del hogar no se reconozca como actividad productiva, la situación laboral de las mujeres no va a mejorar.

Entre tanto, para atacar el desempleo en general, el economista Eduardo Lora, plantea una propuesta singular. El experto señala que esta es la mejor oportunidad para cambiar el rumbo del desempleo. Su fórmula es aplicar una estrategia integral en materia legislativa, a través del trámite de reformas que se han ido aplazando. Se refiere a la tributaria y la pensional, con las cuales, en el mediano plazo, se lograría la reactivación del empleo. Desde su perspectiva, transformar las contribuciones obligatorias de las empresas a las pensiones de los empleados sería una de las estrategias para que pierdan el temor a contratar o generar nuevos puestos de trabajo.

La reforma pensional que tiene en la cabeza debe incluir la creación de una pensión básica para los mayores de 65 años, equivalente al ingreso base de la línea de pobreza, lo que costaría 1 por ciento del PIB, y, en contraprestación, se eliminaría la pobreza en las personas de la vejez.

Y de la reforma tributaria, que también serviría para estimular la creación de empleos, con la simple estrategia de poner a tributar a los que no lo están haciendo.

El último pilar para generar empleo apunta hacia las ciudades, en las cuales, se debe promover la diversificación inteligente, para que las empresas se expandan hacia producción de bienes y servicios más sofisticados que nadie tiene, lo que las hará más competitivas y, por lo tanto, más exitosas. Si la empresa es pujante, el empleo también se incrementa.

De hecho, de las cifras de desempleo presentadas por el Dane, se desprende que las pequeñas empresas son las que concentran la mayor destrucción de puestos de trabajo, y, principalmente, en sectores de la economía como comercio, hoteles, construcción, industria manufacturera y servicios.