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Vivienda: aparece un banco privado que ofrece subsidio adicional al del Gobierno para comprar casa

Con más apoyos buscan reactivar las ventas de viviendas que valen entre 118 millones y 438 millones de pesos. Si un deudor se acoge al subsidio estatal y al del Bbva tendría 10 años de alivios en su crédito.


La competencia entre los bancos por los clientes hipotecarios, que son atractivos dado que duran en promedio 10 años con la obligación, está alcanzando nuevos niveles. De ofrecerles descuentos por la adquisición de un portafolio completo, que incluía cuentas de nómina, tarjetas de crédito y otros tipos de préstamos, ahora la apuesta es complementar los subsidios del Gobierno, lo que implica ahorros en las cuotas mensuales y, a la larga, un menor costo del crédito.

El Bbva acaba de lanzar un subsidio de 5 millones de pesos para compra de vivienda nueva que valga entre 118 millones y 438 millones de pesos. Esta ayuda es un complemento del subsidio que da el Gobierno para ese tipo de vivienda y que fue lanzado en septiembre pasado.

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El beneficio estatal consiste en 439.000 pesos mensuales, que se entregan durante los primeros 7 años del crédito hipotecario para cubrir parte de las cuotas. Esto equivale a 42 salarios mínimos, es decir, más de 36 millones de pesos. Terminados esos 7 años, quienes adquieran el crédito con el Bbva recibirían 5 millones de pesos adicionales, con lo cual tendrían ayudas durante 10 años de la vigencia del crédito.

Así por ejemplo para una casa de 400 millones de pesos, si una familia pide prestados 280 millones, la cuota mensual queda sin subsidios en 2.273.248 pesos, con el subsidio del Gobierno pasa a 1.834.346 por los 7 primeros años y luego en vez de subir al valor original, si usa el subsidio del Bbva quedaría en 2.075.743 pesos en el año ocho, luego 2.141.578 pesos en el año nueve y finalmente 2.185.468 pesos en el año 10.

La oferta de subsidios del Gobierno estará disponible hasta diciembre de 2022 o hasta llegar a 100.000 ayudas, mientras que la meta del Bbva es llegar a 20.000 beneficiarios.

En ambos casos aplica para el crédito hipotecario tradicional, como para contratos de leasing habitacional y los beneficiarios no deben haber accedido en el pasado a otras ayudas estatales para compra de vivienda. No hay restricciones en cuanto al salario del postulante y se puede usar para adquirir una segunda vivienda.

Los subsidios a las viviendas que no son de interés social habían sido eliminados al inicio del gobierno Duque, pero ante la fuerte contracción del sector de la construcción de edificaciones se decidió revivirlos. En parte porque es una actividad clave para reactivar la economía y porque las viviendas de mayor valor son las que generan más PIB.

Cinco mil fachadas fueron renovadas en el barrio Buenavista, en Bogota. 3.500 personas participaron en la elaboración del colorido mural.
- Foto: Camilo Monzón

Señales de reactivación

Entre enero y septiembre, de acuerdo con el Dane, la economía nacional se contrajo 8,1 por ciento y los dos sectores de peor desempeño fueron las actividades artísticas, de entretenimiento y recreación -golpeadas duramente por la pandemia- y la construcción. Ambos sectores cayeron 23,4 por ciento.

Pese a lo anterior, la edificación de vivienda está empezando a dar fuertes señales de recuperación. Cifras de la Galería Inmobiliaria indican que, entre noviembre de 2019 y octubre de 2020, se vendieron 142.947 viviendas en las principales ciudades del país, por un valor de 26 billones de pesos, eso implica mejoras de 9,6 y 8,5 por ciento, respectivamente. Santa Marta fue la ciudad en donde más creció la venta de vivienda en dicho período, con un incremento de 93,8 por ciento en unidades, mientras que Cartagena tuvo una caída de 13,78 por ciento.

No obstante, si se desagregan las cifras se evidencia que mientras la Vivienda de Interés Social, conocida como VIS, registra crecimientos en términos anuales, la que es de mayor valor se contrae y por eso el interés de impulsarla con subsidios.

En esto también influye el interés de las familias por comprar, pues según la encuesta de Fedesarrollo con respecto a si los consumidores consideran que este es un buen momento para adquirir vivienda, los que piensan que no lo es superan con crecer a los que consideran que sí es buen momento, con un balance de respuestas positivas y negativas de -22,2 en el último año. Esto es más marcado en Bucaramanga, donde dicho balance se ubicó en -29 en octubre pasado.