Las cuarentenas y el teletrabajo se convirtieron en una oportunidad para los tratamiento capilares, pues los pacientes se podían hacer el trasplante sin tener que pedir permiso en la oficina. - Foto: Archivo Semana

salud y belleza

Este empresario pasó de perder pelo por estrés a montar un lucrativo negocio de trasplantes capilares

Los microinjertos de pelo tienen una demanda creciente en el mundo, al punto que hasta Cristiano Ronaldo tiene inversiones en ese campo. Colombia se ha ganado un espacio en esa actividad médica, con un creciente número de extranjeros que vienen acá a hacerse el tratamiento. Así funciona este mercado.

Pese a que muchas personas están convencidas de que lo único que verdaderamente detiene la caída del cabello es el piso, el ingeniero electrónico Andrés Martínez está empeñado en demostrar lo contrario y lo hace a partir de su propia experiencia.

Luego de trabajar cinco años en multinacionales de telecomunicaciones, repentinamente se quedó sin empleo y aunque también estaba cursando un MBA en la Universidad Nacional, el estrés de estar sin trabajo le pasó factura. Se le empezó a caer el pelo sin haber cumplido los 30 años. Decidió investigar sobre posibles soluciones en internet y encontró una técnica que consiste en microimplantes capilares cabello por cabello, pero que solo se hacía en el exterior y era muy costosa. Dado que en el MBA tenía varios compañeros médicos, le consultó a uno que era dermatólogo sobre la viabilidad de dicha técnica y sobre la posibilidad de traerla a Colombia.

Andrés Martínez, Gerente y fundador de Mediarte
Andrés Martínez, Gerente y fundador de Mediarte - Foto: Mediarte

Así le dieron vida a Mediarte. Se inscribieron a programas de emprendimiento y pusieron en práctica lo que aprendieron en el MBA. El socio dermatólogo se encargó de la parte médica y Martínez de la comercial. Arrancaron con un capital de 60 millones de pesos que les prestaron sus familiares y los bancos. Montaron su primera sede en Bogotá y aunque llegaban clientes y consultaban, no se animaban a comprar el servicio.

Los dos socios pensaban que tal vez lo que debía hacer era cambiar su sede para tener más el aspecto de una clínica especializada y en ese momento al dermatólogo le salió una oportunidad laboral muy buena y se retiró de la empresa. Martínez, ya metido de lleno en el tema, decidió continuar solo y hacer una convocatoria para conseguir un equipo con otros dermatólogos y médicos.

La mejora de la sede, ahora son una IPS, y del equipo de trabajo, no solo le sirvieron para recuperar su cabellera, sino para poder abrir, a los ocho meses, una segunda sede en Medellín; luego vinieron Cali y Barranquilla. Posteriormente, un cirujano plástico de Pereira le propuso franquiciar el negocio y así lo hicieron. Hoy, bajo esa figura, están presentes en Bucaramanga, Pereira y Villavicencio, para un total de 10 sedes a nivel nacional.

La calvicie afecta principalmente a los hombres mayores de 30 años. - Foto: fotografía_ iStock

Belleza y cuidado personal

En los siete años que lleva Mediarte en el mercado, se ha beneficiado del creciente negocio de la belleza y cuidado personal, en donde Colombia se ubica en el cuarto lugar en Latinoamérica, según un estudio de mercado realizado por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Bogotá.

Este sector forma parte del Programa de Transformación Productiva (PTP), del Ministerio de Industria y Comercio, lo que lo sitúa como un sector estratégico para el país. Bogotá es el principal centro de producción y distribución de estos servicios y productos en Colombia, con 61 por ciento de las empresas del sector.

Dentro del mundo de la belleza y el bienestar, la lucha contra la calvicie cada vez gana más espacio, incluso el famoso futbolista Cristiano Ronaldo tiene una clínica de microinjertos capilares con sedes en España y Portugal.

“Aunque estas técnicas no son nuevas a Colombia se demoraron en llegar y, claro, ahora hay mucha competencia porque numerosos médicos han montado su propio negocio, pero la diferencia está en el servicio”, sostiene Martínez.

Mediarte mueve alrededor de 8.000 millones de pesos al año en el país y 80 por ciento de sus ingresos proviene de cirugías de trasplante capilar, seguido del trasplante de barba y terapias complementarias, como plasma rico en plaquetas y mesoterapia. No obstante, durante la pandemia se vieron obligados a parar sus operaciones, lo que causó que sus ingresos cayeran de forma significativa.

“Inicialmente pensamos que iba a ser temporal, afortunadamente no teníamos deudas y pudimos solventar los costos fijos por tres meses. Ese tiempo nos sirvió para incursionar más en redes sociales, las cuales no usábamos para vender sino para informar sobre el tratamiento, pero nos dimos cuenta de que podíamos empezar a hacer consulta virtual y eso nos permitió conseguir pacientes del extranjero”, recuerda el fundador de Mediarte y dice que una vez que se levantaron las cuarentenas empezaron a ver los frutos de ese esfuerzo y al final lograron crecer 19 por ciento en 2020.

Exportación de servicios

El teletrabajo los benefició, pues muchos de sus clientes podían hacerse el tratamiento sin tener que pedir permiso en la oficina, al tiempo que lograron que 30 por ciento de sus clientes vengan del exterior, la mayoría son de Estados Unidos.

Se estima que, durante su estadía, los extranjeros además del valor de la cirugía, que les sale mucho más barata que en su país de origen, gastan en cuidados posquirúrgicos, hoteles, tiquetes, transporte, alimentación, medicamentos y todas las actividades derivadas de un viaje turístico, cifra que está en un rango entre 8.000 y 10.000 dólares por persona, lo que implica divisas para el país.

Para este año, la meta de Martínez es abrir sedes en Cartagena, Pasto y Tunja y poder llegar a 10.000 millones de pesos en facturación en Colombia. Adicionalmente, en mayo se abrirá una sede en Ciudad de Panamá y otra en Ciudad de México. Ambas están en este momento legalmente constituidas en cada país, pero se está a la espera de los permisos sanitarios para poder iniciar su funcionamiento.

Con 51 empleados directos y más de 200 indirectos, Andrés Martínez, el fundador de Mediarte, es una prueba viviente de que las oportunidades las pintan calvas.