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Agricultores piden fortalecer producción nacional ante crisis en Ucrania

Aseguran que es el momento de apostarle a la generación de materias primas como los fertilizantes.


La crisis generada en Europa por la guerra entre Rusia y Ucrania para convertirse en una oportunidad para que la agricultura en Colombia pesque en río revuelto y aproveche el desabastecimiento, como una oportunidad de fortalecer la producción de materias primas e insumos para la siembra y cosecha de alimentos.

Y es que el conflicto en Ucrania, considerada la despensa agrícola del Viejo Continente, está haciendo que muchas empresas centren su vista en otras economías y fuentes de producción para hacer frente a problemáticas como el desabastecimiento, que están disparando la inflación en todo el mundo.

Durante las últimas semanas, organizaciones como la FAO y el Banco Mundial han hecho múltiples llamados para garantizar la seguridad alimentaria del país, teniendo en cuenta que aún no se sienten los estragos más duros de la guerra iniciada por Rusia, los cuales no irán solo a los alimentos, sino a materias primas como los fertilizantes.

Lo anterior se agudiza con otros factores que durante los dos últimos años se han ido presentando en el país por cuenta de la pandemia de covid-19, que han afectado principalmente la ya existente crisis mundial de suministros y de contenedores, dejando en incierto el escenario de muchos países que dependen de la importación de productos, en el caso colombiano, agrícolas y de producción vitales para las cifras de alimentos.

Debido a esto, los agricultores en Colombia están teniendo que incurrir en altos costos de producción generados por la “crisis de fertilizantes químicos”, ya que sin duda la compra por la importación de estos productos y la poca producción interna del país hacen que los agricultores no tengan otra opción que alinearse para usar las importaciones de diversos productos necesarios para dar resultados.

Empresas como Eko Bojacá le salieron al paso a esta situación y le hicieron un llamado al Gobierno nacional para que centre su atención en el fortalecimiento de la producción interna de fertilizantes, como una de las medidas más urgentes para aliviar parte de estas problemáticas.

“Actualmente muchas empresas cuentan con fertilizantes orgánicos de alta calidad, producidos por equipos técnicos interdisciplinarios especializados, con vasta experiencia que son más económicos y generan impactos positivos al ambiente, reconstruyen los suelos, fortalecen los sistemas inmunológicos de las plantas, mejoran la absorción de nutrientes, produciendo frutos más ricos en vitaminas y minerales”, indicaron.

Pese a que destacan medidas del Gobierno nacional para mitigar esta crisis, como la eliminación de aranceles a la importación de productos de producción para el campo colombiano como insumos químicos, insisten en que una solución más eficiente está en el fortalecimiento de la industria nacional.

“Se requiere que los colombianos a todo nivel se concienticen para que no sigan entregando la mal denominada ‘basura’ o ‘residuos orgánicos’ a los rellenos sanitario y que por el contrario, estos sean entregados responsablemente a empresas que los usan como parte de las materias primas para transformarlos en abonos de alta calidad”, agregaron en un comunicado a la opinión pública.

Por otra parte, resaltaron que también es necesario ponerle cuidado a la sobre explotación de los suelos agrícolas y el uso indiscriminado de químicos, los cuales han disminuido la capacidad de estos para producir no solo en cantidad, sino en calidad; cada vez los agricultores deben comprar más cantidad de insumos químicos para producir menos por cosecha.

En este punto rescataron un informe del Ideam que señala que “el 73 % de los suelos aptos para la agricultura presentan algún grado de erosión, lo cual impactará la seguridad alimentaria” y que “el 51 % del área de suelos con vocación para sistemas agropecuarios y forestales presentan erosión, lo que afecta la seguridad alimentaria, la economía y la calidad de vida”.

Esta empresas sostuvo que muchas crisis son la oportunidad perfecta para que las economías emergentes crezcan y se hagan más fuertes y que en este momento el mundo se encuentra ante una de ellas, razón por la cual Colombia no se puede quedar atrás.