El Barómetro de Seguridad Digital de MasterCard indica que siete de cada diez colombianos han sufrido un ciberataque.
Omegrapro aseguró que están siendo víctimas de un hackeo masivo a su servidores. - Foto: Getty Images

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OmegaPro denuncia hackeo a su sistema en medio de una lluvia de quejas y denuncias

La Superintendencia Financiera ha advertido que esta captadora no es regulada por ellos.

Una tormenta de denuncias y quejas en contra de la captadora OmegaPro se ha desatado recientemente en todo el mundo por cuenta de una suspensión de retiros de dinero que esta firma habría impuesto a sus clientes, según comentarios que se han leído recientemente en las redes sociales, en los que incluso se advierte que estaría viéndose afectada por los recientes desplomes en el mundo de las criptomonedas.

En los diferentes mensajes que se pueden encontrar en Twitter, las personas sostienen que esto es una pirámide y acusan a grandes personalidades de la televisión colombiana de promocionar este tipo de empresas, pese a que no están reguladas por autoridades como la Superintendencia Financiera, la cual se encarga de dar tranquilidad a sus usuarios frente a una eventual quiebra.

OmegaPro se hizo famosa en su momento por ofrecer rentabilidades exorbitantes de hasta un 10 % por las inversiones que recibiera y ahora tiene en vilo a más de una persona que no sabe si podrá retirar su dinero o, como ha pasado en otros casos, sencillamente tendrán que conformarse con aceptar la pérdida de sus inversiones.

Desde hace varias semanas, los directivos de esta empresa vienen advirtiendo que están siendo víctimas de intentos de hackeo a su sistema, razón por la cual se ha cancelado la opción de retiro de dinero, no obstante, algunos expertos sostienen que esto podría obedecer a la reciente caída de gigantes de criptomonedas como FTX, que hace algunos entró en quiebra y generó un efecto dominó en este mercado.

La situación ha llegado a tal punto que ayer martes -29 de noviembre- emitieron un comunicado advirtiendo que “tras el análisis de las últimas semanas de los problemas técnicos a los que se ha enfrentado OmegaPro, está claro que hemos sido objeto de un ciberataque sostenido y sofisticado por parte de un grupo criminal organizado desconocido”, señalando que lo que pasa está por fuera de sus responsabilidades.

“Para proteger a nuestra comunidad y a nuestros miembros, hemos contratado a ‘hacker house’ de Londres, una de las principales empresas de ciberseguridad en el mundo, para contrarrestar esta amenaza. Mientras intentamos implementar medidas efectivas para contrarrestarla, la plataforma lamentablemente no estará disponible hasta que podamos garantizar la seguridad de nuestra comunidad”; agrega el comunicado.

Esto ha sido interpretado por varios internautas como una estrategia de salida para evitar las responsabilidades desde OmegaPro y se resalta que ya ha pasado en otras oportunidades y es algo propio de los esquemas piramidales en el que incluyen a esta empresa, la cual asegura que “esperamos que nuestros desarrolladores internos hayan completado este trabajo junto con hacker house en breve y que podamos seguir operando con normalidad”.

Cabe recordar que en agosto de este año, la Superintendencia Financiera le puso una sanción a José Rodríguez Loaiza y a Hugo Hernández Rodríguez de 30 millones de pesos a cada uno por no cumplir con la orden que le había dado esa entidad en mayo del año pasado de que suspendieran la promoción y publicidad de los servicios de la institución extranjera Omegapro, pese a que estos manifestaron que solo son contadores de historias de éxito.

Dos semanas antes a esto, la Superfinanciera también multó a Angie Amaya, otra promotora de paquetes de trading por 100 millones de pesos, quien tampoco suspendió la promoción de Omegapro en sus redes sociales y recordó que no está permitido promocionar firmas que no cumplan los requisitos que establece la ley.

Así mismo, la SuperFinanciera ha manifestado que esta no es una empresa vigilada por ellos, lo que sin duda aumenta el riesgo de invertir en esta firma, que se autodenomina broker, y baja las garantías de una posible recuperación del dinero invertido en caso de quiebra o desaparición de la misma.