Solo en la última semana, el peso colombiano se apreció en línea con la desvalorización del dólar global y su precio cerró en 3.036,75 pesos, lo que implicó una apreciación semanal del 3,08 %, según un informe de Bancolombia.

El comportamiento del peso colombiano estuvo alineado con la tendencia bajista de los últimos meses y con el retroceso del dólar a nivel global. El índice DXY retrocedió un 0,87 % en la semana.
Este nivel del precio del dólar no se veía desde finales de la década pasada y la situación ha encendido las alarmas del sector exportador.
Caficultores y floricultores ya han manifestado su preocupación por la pérdida de competitividad de sus productos en los mercados internacionales debido a este nivel del precio de la divisa e incluso han advertido que, a niveles por debajo de los 3.000 pesos, sus actividades no son sostenibles.
A ellos se suma ahora el carbón metalúrgico. Según estimaciones de la Federación Colombiana del Carbón (Fenalcarbón), por cada 100 pesos que se ha apreciado el peso frente al dólar, el valor de las exportaciones de carbón y coque se ha reducido en cerca de 490.000 millones de pesos en ingresos, tomando como referencia los valores FOB exportados en 2025.
“El impacto no es solo para las empresas; también pierde el Estado, por menores ingresos tributarios y regalías. La caída de la TRM reduce el valor de liquidación del carbón en aproximadamente 500 pesos por tonelada para los carbones del interior y cerca de 720 pesos por tonelada para los de Zona Norte, impactando directamente el giro de regalías y la generación de renta”, explica Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón.

La situación del coque es particularmente crítica. En solo dos años, los exportadores han perdido más del 40 % de los ingresos que generaban en 2024, como resultado de la caída de cerca del 36 % en los precios internacionales y una depreciación del dólar superior a 500 pesos.
El impacto ha sido tal que el coque colombiano pasó de ser el primer producto industrial de exportación del país al tercer lugar, perdiendo competitividad en un entorno en el que sus principales costos no han disminuido en la misma proporción.
Por cada 100 pesos que ha caído la tasa representativa del mercado (TRM), la industria exportadora de coque ha perdido alrededor de 80.000 millones de pesos, mientras el Estado deja de recaudar, como mínimo, 10.000 millones de pesos por concepto de impuesto de renta.

De esta manera, la caída de la tasa de cambio se ha convertido en un nuevo golpe para las exportaciones colombianas de carbón y coque, pues la industria vende sus productos en dólares, pero asume buena parte de sus costos, impuestos, nómina y obligaciones en pesos, lo que hace que la caída de la TRM signifique una reducción directa de sus ingresos y de su competitividad, advierte el gremio.

“La caída del dólar no es una cifra abstracta para los exportadores. Son menores ingresos, menores márgenes, menor capacidad de inversión y, finalmente, menos recursos para el Estado. Colombia no puede seguir desconociendo el impacto acumulado que están enfrentando sus sectores exportadores”, señaló Carlos Cante.
Fenalcarbón hizo un llamado a adoptar medidas que fortalezcan la competitividad de los sectores exportadores, especialmente en un momento en que la caída de los precios internacionales y la revaluación del peso están reduciendo de manera simultánea los ingresos de una industria estratégica para la generación de empleo, divisas, impuestos y regalías.
