Hace algunos días se abrió un nuevo capítulo en la guerra arancelaria, luego de que Estados Unidos anunciara un nuevo arancel que afectará las exportaciones colombianas, que empezarán a sentir el impacto. Son varios los productos que el país envía a territorio estadounidense para su comercialización.

Entre los productos que se verían impactados se encuentran las flores, los derivados del aluminio, los transformadores eléctricos, los textiles y los plásticos, entre otros bienes nacionales. La decisión provocaría una pérdida de competitividad para el país frente a otras naciones que producen y exportan esos mismos productos.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) advirtió hace algunos días que el monto de las exportaciones que quedaría expuesto al nuevo gravamen, del 12,5 %, asciende a 4.438 millones de dólares. Esta cifra representa cerca del 30 % de las ventas nacionales dirigidas a ese mercado.


Una de las razones clave para la imposición del arancel fue que, tras una investigación realizada en el marco de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, se concluyó que el país no cuenta con mecanismos suficientemente eficaces para impedir la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.

Es importante tener en cuenta que este arancel empezó a regir desde el pasado 24 de julio para las mercancías que ingresen al mercado estadounidense.
El sector más afectado por la decisión es el de las flores, los follajes y las plantas vivas, que aparece como la actividad económica con mayor exposición. Estas exportaciones totalizaron cerca de 1.899 millones de dólares, lo que representa el 42,8 % del universo de productos potencialmente afectados por la medida.
Otro de los sectores afectados es el de los derivados del aluminio, con exportaciones por 641,7 millones de dólares y una participación del 14,5 %. En tercer lugar se ubican los transformadores eléctricos, con exportaciones por 309,6 millones de dólares, equivalentes al 7 % del total expuesto.
