La revancha del euro


Cuando debuto, en enero de 1999, todas las apuestas estaban a favor del euro, que en su primer día se cotizó a 1,18 dólares. La buena racha, sin embargo, duró muy poco, pues en los meses siguientes vino el desplome frente al dólar, que se fortaleció mucho en 1999 y 2000, cuando la economía de Estados Unidos estaba imparable. En 2001, cuando el euro se cotizaba a cerca de 85 centavos de dólar, todo el mundo volvió a apostar a que subiría, pronóstico que sólo vino a cumplirse en 2002, con el desplome de las bolsas de Estados Unidos, los escándalos contables y la desaceleración económica de ese país. Después de recuperar la paridad el euro se fortaleció aún más a fines de diciembre (se cotizó a 1,03 dólares), ante los temores de los inversionistas por los posibles efectos de una guerra de Estados Unidos con Irak.