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Claudia Varela, columnista

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La ansiedad es real

Quise ver un poco más detrás de los comentarios, que según mi primera impresión, iban a ser de apoyo y positivismo y me sorprendió lo que encontré.

Claudia Varela
19 de mayo de 2024

Hace unos días vi una publicación en redes que invitaba a dar agradecimiento. Solo decía que si crees que estás teniendo problemas mejor te des una vuelta por un pabellón hospitalario de enfermedades graves y así podrías darte cuenta de lo afortunado que eres por tener salud.

Quise ver un poco más detrás de los comentarios, que según mi primera impresión iban a ser de apoyo y positivismo y me sorprendió lo que encontré. La gran mayoría hablaba de que no se podía subvalorar los sentimientos de los demás y que al final compararse con cosas peores no era sano.

Muchos se notaban furiosos diciendo que los problemas de cada uno tienen su propio impacto emocional y que ese tipo de publicaciones no aportaban nada. Me sentí un poco mal porque la verdad cuando lo leí me identifiqué pensando que muchas veces sobredimensionamos las situaciones y muchas cosas se vuelven un problema sin necesidad de serlo. Pero según esta publicación, noté que muchos creen de manera firme que el tema de salud mental empieza justamente en la falta de empatía de los sentimientos de los demás.

El concepto de salud mental aparece de manera evidente sobre la mesa. Y es que la ansiedad y la depresión pueden llevarse a muchos por delante. La ansiedad es una experiencia común en la vida, pero cuando se vuelve intensa, persistente y afecta las actividades diarias, puede convertirse en un trastorno.

Estos trastornos afectan a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Los síntomas suelen aparecer durante la infancia o la adolescencia y muchas veces se confunden con malos comportamientos o actitudes rebeldes.

Los síntomas más comunes son sensación de nerviosismo, agitación, miedo intenso o pánico, aumento del ritmo cardíaco, sudoración, temblores, dificultad para concentrarse y conciliar el sueño.

Existen varios tipos de trastornos, el de ansiedad generalizada que se resume en la preocupación excesiva por actividades o eventos cotidianos, el trastorno de pánico que generan los conocidos “ataques” que se caracterizan por episodios intensos de miedo repentino sin ninguna razón en particular, la agorafobia que es el miedo a lugares o situaciones que pueden causar pánico, para mencionar los más populares.

Dado el impacto que esto tiene en la salud mental y, por tanto, en la sociedad, hay varios modelos que se estudian para que la ansiedad pueda ser gestionada y no termine en depresión o TEPT (trastorno de estrés postraumático). Modelos como el de Watson y Rayner definen la ansiedad como una respuesta emocional condicionada, es decir los estímulos neutros (que pueden ser simplemente cosas de la vida diaria) pueden volverse insumos de crisis de ansiedad al mezclarse con estímulos nocivos o pensamientos negativos y fatalistas.

Le estamos dejando a otros la responsabilidad de entender cuando hay una frontera delicada de salud mental o cómo reconocer estos eventos para que no pase a mayores. Alguien me preguntaba si la ansiedad es un tema de este siglo y seguramente no. Esto viene pegado a la realidad de los seres humanos en toda su historia, pero es evidente que hoy tenemos más información y vivimos cada vez más desconectados de nosotros mismos.

La ansiedad existe. Los problemas de salud mental son reales y debemos entenderlos como parte de la vida. Tener una sociedad donde todo es público, donde la gente se mide permanentemente por lo que se llama éxito, donde la agresión y el acoso son normalizados por pensar diferente, se vuelve todo un reto a la hora de manejar equipos.

Creo que debemos trabajar más para ofrecer herramientas de interacción social, de inteligencia emocional y de autoconocimiento. La ansiedad puede prevenirse con la actitud correcta y con más conexión personal. Mirar más hacia adentro y menos hacia afuera puede ser un buen comienzo.

La angustia es el resultado del alejamiento del aquí y ahora. Fritz Perls (creador de la terapia Gestalt)