Encapuchados lanzaron bombas molotov desde el interior de la institución. | Foto: Semana

EDUCACIÓN

Comunidad universitaria de Medellín rechaza posible ingreso del Esmad a las universidades

Directivos de las universidades, así como estudiantes, mostraron su inconformismo por la posibilidad de que la Fuerza Pública ingrese a las instituciones con el nuevo protocolo antiexplosivos de la Alcaldía. Consideran que puede violar la autonomía universitaria y afectar el desarrollo de actividades académicas.

13 de febrero de 2020

Esta semana, el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, anunció la creación del protocolo de reacción al uso de explosivos en manifestaciones, con el cual se permitirá el ingreso de la Fuerza Pública a los campus universitarios cuando se identifique presencia de estos artefactos al interior.

Solo un par de días después del anuncio, el pasado miércoles, el protocolo tuvo que ser usado, después de que se identificaran explosivos al interior de la Universidad Nacional de esa ciudad, según reportó Quintero: “Se detectaron explosivos en la Universidad Nacional. El protocolo contra explosivos fue activado. A las 9 a.m. el rector hizo llamado de evacuación, los encapuchados cerraron puertas para evitar la salida de estudiantes pero los mismos estudiantes los enfrentaron y evacuaron”, explicó.

El helicóptero Halcón de la Policía Metropolitana captó el instante en el que un encapuchado lanzó una bomba molotov desde el interior de la institución, y casi golpea un bus de servicio público, pero el artefacto se estrelló antes contra un árbol, como se ve en el video. 

A raíz de estos hechos, el debate sobre la posibilidad del ingreso a las universidades y los límites con la autonomía universitaria se volvió a abrir. El vicerrector de la institución, Juan Camilo Restrepo, lamentó los actos que se vivieron en la universidad, aunque se mostró inconforme con el hecho de que la Policía pueda ingresar al campus, al igual que otros miembros de la comunidad universitaria: "Cuando se conoció el ‘Protocolo de reacción contra explosivos en Universidades‘ del alcalde Daniel Quintero, estuve exponiendo mi postura frente a su decisión y a los potenciales riesgos de su ingreso a los campus de la universidad".

A su vez, mostró su desazón por el hecho de que se interrumpan las actividades académicas por hechos de esta índole: "Quiero expresar el sentimiento de frustración frente al sonido del helicóptero rodeando la institución y la impotencia al saber que la comunidad universitaria tuvo que suspender sus actividades de docencia, investigación y extensión, frente al riesgo que suponía la manipulación de explosivos por algunas personas encapuchadas al interior del campus".

Asimismo, los decanos de la institución presentaron su respaldo a Restrepo mediante una carta, en la que inicialmente rechazan la presencia de los encapuchados en la univesidad, pero también el uso de la fuerza: "El recurso a medios violentos y de coerción, deteriora las dinámicas de la interaccicón académica y erosiona las libertades que se requieren para el desarrollo de su responsabilidad social".

Por su parte, el rector de la Universidad de Antioquia, John Jairo Arboleda, consideró que hay consenso en el rechazo del uso de la violencia en los desmanes y de presencia de estos sujetos en la universidad, precisando que se ha demostrado que el ingreso de la Fuerza Pública a la institución no funciona para calmar las protestas: "La medida es necesaria si es proporcional, si plantea mejores resultados a los protocolos de la universidad, la historia ha demostrado que el ingreso de la Fuerza Pública no previene ni controla que se den desmanes".

En el caso de los estudiantes, la posición no es muy distinta. El representante estudiantil al Consejo Académico de La Nacional en Medellín, Javier Ortíz, aseguró que como estudiantes rechazan las acciones aisladas y violentas en las universidades provenga de donde provenga, no obstante, indicó que el Gobierno no puede reprimir la protesta social por el mal actuar de unos pocos. 

"El Esmad perdió la licencia social y su actuación no es garantía de orden y seguridad. Su entrada a la universidad puede poner en riesgo a la comunidad académica y la infraestructura de las universidades. Defendemos la autonomía universitaria y eso vulnera este principio y es un acto unilateral e inconsulto", dijo.

El debate está abierto, mientras la comunidad universitaria de la capital paisa ya dejó en claro su rechazo al protocolo, este sigue vigente y el reto será buscar salidas concertadas cuando se presenten hechos de esta índole, antes de tener que recurrir a este.