¡Qué horror!

Consternación nacional causó la semana pasada la muerte, en el municipio de Ansermanuevo, de una bebé de 15 días, hija de una indígena de la comunidad embera chamí.


Consternación nacional causó la semana pasada la muerte, en el municipio de Ansermanuevo, de una bebé de 15 días, hija de una indígena de la comunidad embera chamí. Cuando el cadáver fue llevado al hospital para que expidieran el certificado de defunción, los médicos determinaron que la recién nacida había muerto por una hemorragia secundaria tras la ablación de su clítoris, una práctica común en esa comunidad que habita los municipios de Mistrató y Pueblo Rico, en Risaralda. Irónicamente hace unos días se había desarrollado en Pereira el II Foro Iberoamericano sobre Ablación de Clítoris, proyecto que empezó en esa zona desde 2007 y que busca erradicar esa mutilación, que ya ha causado la muerte a varias niñas de esa comunidad.