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Dos décadas del primer hechizo de Harry Potter: así se celebran

HBO lanzó un documental para festejar dos décadas de la película Harry Potter y la piedra filosofal, que marcó a millones de jóvenes y cambió la vida de los protagonistas. Paradójicamente, la gran ausente fue la autora de la saga.


En diciembre de 2001, niños, jóvenes y adultos hicieron largas filas para ver una película que prometía ser éxito de taquilla: Harry Potter y la piedra filosofal, basada en el libro del mismo nombre de J. K. Rowling, que ya era un best seller en muchas partes del mundo. Y tal como se pronosticó, la cinta, dirigida por Chris Columbus, que recreaba el universo creado por Rowling fue un éxito. No solo inauguró una década que marcó a los espectadores, sino que también transformó para siempre las vidas de sus protagonistas. Eso ameritaba una gran celebración.

En efecto, para marcar esta fecha, HBO reunió a Daniel Radcliffe (Harry Potter), Emma Watson (Hermione Granger) y Rupert Grint (Ron Weasley) en el mismo sitio donde se filmaron las ocho películas de la saga. Allí, junto con otros miembros del elenco entre los que estaban Columbus, Gary Oldman y Helena Bonham Carter, grabaron Harry Potter 20th Anniversary: Return of Hogwarts, un especial nostálgico en el que recordaron los mejores momentos de esos diez años que pasaron juntos y se convirtieron en los adultos que son hoy.

Aunque nadie imagina a otro Harry Potter diferente a Daniel Radcliffe, encontrarlo fue difícil y solo se logró cuando ya todo el elenco estaba escogido. Fue el director de la cinta, Chris Columbus, quien tras meses de búsqueda infructuosa vio actuar a Radcliffe en una versión de David Copperfield para la BBC mientras descansaba en su hotel en Londres. “Inmediatamente, un bombillo se prendió en mi cabeza y dije ‘él es Harry Potter’”.

El problema fue convencer a los padres de Radcliffe para firmar un contrato que comprometía a su hijo a interpretar el personaje en siete películas más, algo que ellos consideraban exagerado para un niño de 11 años, pues implicaría una gran ruptura en su vida. Pero los productores fueron a la obra y convencieron a los padres de que Daniel hiciera al menos una audición. El niño era perfecto para el papel porque su cara expresaba una mezcla de ingenuidad infantil y espanto, cruciales para el papel de Harry.

Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson tenían 11, 11 y 10 años, respectivamente, cuando fueron escogidos para los papeles de Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger. Más que un trabajo, actuar en la saga, de la que eran fanáticos, fue una diversión.
Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson tenían 11, 11 y 10 años, respectivamente, cuando fueron escogidos para los papeles de Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger. Más que un trabajo, actuar en la saga, de la que eran fanáticos, fue una diversión. - Foto: getty images

Después de muchas estrategias para convencerlos, los padres aceptaron la propuesta. La audición de Ron y Hermione, según Columbus, fue mucho más fácil, pues ambos parecían sacados del libro. Junto con Daniel, el trío formó un lazo casi instantáneo. “Recuerdo cuando estábamos los tres que sentí algo diferente de una vez, un clic”, dijo Watson. En el especial recuerdan que, a pesar de que los reflectores apuntaban a ellos, todo les parecía divertido. Poco entendían que estaban viviendo el sueño de muchos actores al trabajar con las mejores estrellas, como Alan Rickman, Gary Oldman, Maggie Smith, Richard Harris, Robbie Coltrane y Emma Thompson, entre muchos otros. “Los chicos no tenían la capacidad de ver que estaban frente a la realeza de la actuación británica”, confesó Columbus.

Tal vez, quien más ha aprovechado la experiencia en Harry Potter es Emma Watson. Hoy no solo es una actriz consumada, sino una activista de los derechos de las mujeres. Su filmografía incluye éxitos de taquilla, como La bella y la bestia y Noé, y algunos proyectos independientes considerados de culto, como Las ventajas de ser un marginado o The Bling Ring.

La cinta Mujercitas, dirigida por Greta Gerwig que formó parte de las películas para el Óscar en 2019-2020, fue su más reciente participación. A diferencia de otros niños actores, Radcliffe supo lidiar con la fama y construyó una carrera independiente después de Harry Potter. Hoy, a sus 33 años, es un actor respetado, con una filmografía y un recorrido teatral que incluyen obras como The Play What I Wrote, escrita y dirigida por Kenneth Branagh, y películas como December Boys y My Boy Jack, en la que interpreta al hijo del escritor Rudyard Kipling durante la Primera Guerra Mundial.

Antes de finalizar su proyecto con Harry Potter, apareció en la obra Equus, de Peter Shaffer, en la que debió hacer un controvertido desnudo frontal. También participó en títulos como La mujer de negro, Horns, la comedia romántica Amigos de más e interpretó al poeta Allen Ginsberg en Amores asesinos, filme que le reportó algunas de las mejores críticas de su carrera y le permitió conocer a su pareja actual, Erin Darke.

 Las carreras artísticas de los tres protagonistas se catapultaron gracias a las ocho películas que realizaron al lado de los mejores directores y de actores consumados.
Las carreras artísticas de los tres protagonistas se catapultaron gracias a las ocho películas que realizaron al lado de los mejores directores y de actores consumados. - Foto: getty images

El más alejado de las cámaras ha sido Rupert Grint, quien interpreta al mago Ron Weasley, el mejor amigo de Potter. Tras figurar en el video musical de Lego House, de Ed Sheeran en 2011, hizo algunos papeles en películas como Into the White y Moonwalkers, de 2015. Grint también ha aparecido en las tablas en el papel principal de It’s Only a Play, producción de Broadway de 2014, y luego hizo papeles pequeños en programas como Snatch, The ABC Murders y Servant. Grint, que es padre a sus 33 años, se ha centrado en invertir sus ahorros en propiedades, según la BBC, cuyo costo ronda los 32,3 millones de dólares. Un actor secundario, por el contrario, ha ganado mucha más notoriedad que Grint. Se trata de Robert Pattinson, quien actuó en una de las películas como Cedric Diggory.

Tom Felton, quien hizo el papel de Draco Malfoy, reveló en el especial su amor por Emma Watson, el cual era correspondido. Aunque nunca hubo nada entre los dos, ella contó que con él siempre sintió que podía ser vulnerable. En un momento dado, Watson pensó en abandonar la serie por el cansancio que le produjo la fama. Al encuentro igualmente asistió Robbie Coltrane, que interpretó al famoso Rubeus Hagrid, y Ralph Fiennes, quien dio vida al malvado Voldemort.

La gran ausente fue la autora de la saga, J. K. Rowling, que no solo creó la historia en 1996, sino que participó activamente en la selección del elenco en 2000 y en otras decisiones claves de la película. No se sabe la razón oficial de su ausencia, pero todos sospechan que es por sus declaraciones contra la comunidad transgénero. Rowling, de 56 años, respaldó a la activista antitrans Maya Forstater, despedida de su trabajo en Gran Bretaña por decir que los hombres no podían volverse mujeres.

Desde entonces, la escritora ha usado su cuenta de Twitter para ahondar más en sus ideas sobre el tema, insistiendo en que el sexo biológico de una persona debe ser el factor definitorio de su identidad de género, y que las personas transgénero son propensas a la criminalidad. También ha señalado que los derechos trans son un ataque al feminismo y que “borrar el concepto de sexo elimina la capacidad de muchas personas para discutir de manera significativa sus vidas”.

 J. K. Rowling, la autora del universo de Harry Potter, no participó en el especial porque los actores se han distanciado de ella tras sus comentarios transfóbicos.
J. K. Rowling, la autora del universo de Harry Potter, no participó en el especial porque los actores se han distanciado de ella tras sus comentarios transfóbicos. - Foto:

Ante esos comentarios, los actores principales de la saga se han distanciado de ella. A pesar de esa ruptura, el elenco le dio el debido crédito por haber creado los personajes que los lanzaron al estrellato. Y es que hoy Harry Potter es un ícono cultural, símbolo de una generación que incorporó en su lenguaje palabras como muggles, quidditch y mortífagos o a personajes como Lord Voldemort y Albus Dumbledore.

Eso nadie se lo quitará a Rowling, quien ideó la historia en 1990 durante un viaje en tren de Mánchester a Londres, que se retrasó más de lo normal. No tenía lápiz ni libreta, pero en su cabeza creó los detalles principales de la trama para luego plasmarla en papel en su casa. Radcliffe, Grint y Watson recordaron a todos aquellos que se fueron, como Alan Rickman, y señalaron que la serie siempre formará parte de sus vidas.

De hecho, Grint dice que puede asociar los momentos más importantes de su paso de niño a adulto con alguna de las películas de Harry Potter. Algo similar pasó con quienes vieron la serie o leyeron sus libros. Esta saga encendió el amor por la literatura, pues mezcla la fantasía y la realidad sin perder de vista las emociones y problemas de la vida diaria. La cinta rompió récords en taquilla y ayudó a globalizar aún más la historia. Hoy, a pesar del paso del tiempo, el fenómeno Harry Potter sigue vivo.