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Shakira contó que hizo sacrificios por la vida profesional de Piqué, como vivir en Barcelona  para que él pudiera jugar fútbol. Aun así, no habló mal de él. “Es el papá de mis hijos”, dijo.
Shakira contó que hizo sacrificios por la vida profesional de Piqué, como vivir en Barcelona para que él pudiera jugar fútbol. Aun así, no habló mal de él. “Es el papá de mis hijos”, dijo. - Foto: afp

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Shakira y Piqué: una historia de amor entre música, goles y traiciones que llegó a su fin

La que se había convertido en una de las parejas más estables del entretenimiento, desde que se conocieron por los días del Mundial de Sudáfrica, tuvo hoy su punto final con la firma del divorcio en un juzgado de Barcelona.

La historia de amor que encandiló a la prensa rosa durante doce años ya tiene punto final. Shakira y Piqué están oficialmente divorciados y ratificaron este jueves el acuerdo de separación al que habían llegado a comienzos de noviembre pasado sobre la custodia de Sasha y Milan, sus hijos.

Cada uno por separado, y acompañados de sus respectivos abogados, llegó al Juzgado de Primera Instancia y de Familia Nº18 de Barcelona para ratificar el acuerdo que tras meses de negociaciones habían logrado.

Es el triste epílogo de una historia de amor que emocionó en su momento a miles de seguidores, no solo de la barranquillera, sino de el exjugador del Barcelona FC.

Los dos se conocieron en 2010, meses antes del Mundial de Fútbol de Sudáfrica, donde la colombiana brillaba por ser la intérprete del Waka Waka, la canción oficial de la Copa del Mundo ese año, y él era uno de los jugadores estrella de la selección española, que justamente en ese mundial se convertiría en campeona.

Aunque Piqué apareció en el video musical de la canción, no fue durante las grabaciones que se vieron por primera vez ya que, según contó la propia cantante, ella hizo sus escenas desde Los Ángeles y él desde España.

Sería en Madrid donde se encontraron por primera vez. Shakira estaba en la capital española para presentarse en el festival Rock in Rio. “Iba a cantar en Rock in Rio y luego me iba a Sudáfrica y él estaba también a punto de irse a Sudáfrica. Y bueno fue la primera vez que nos vimos”, contó la cantante en ese momento cuando el mundo suspiraba por la relación que crecía y prometía ser el verdadero amor de la vida de Shakira, tras sus relaciones fallidas con Antonio de la Rúa y Oswaldo Ríos.

Piqué, por su parte, le contó al periódico catalán L’Esportiu en 2020 los detalles de ese primer encuentro: “El primer día le dije que nos encontraríamos en la final; yo siempre valiente. Ella cantaba el himno del mundial en la ceremonia y yo daba por sentado que jugaríamos ese partido. Y llegamos al Mundial y empezamos perdiendo el primer partido. Pero bueno, al final ganamos”.

Tiempo después, en marzo de 2011, la artista hizo oficial su relación a través de Twitter, en la que emocionada publicó por primera vez una foto junto al jugador culé: “Les presentó a mi sol”, dijo una Shakira enamorada. Piqué tenía 23, ella era diez años mayor. Pero esa diferencia parecía no importar.

Fue el comienzo oficial de una relación que se prolongaría y afianzaría en el tiempo. Cuatro años después, ad portas del Mundial de Brasil 2014, Shakira lanzó Dare (La, La, La), otro éxito mundialista en cuyo video el futbolista aparece.

Para ese momento, juntos escribían una de las relaciones más sólidas del mundo del entretenimiento. Y Shakira lo demostraba con sus canciones. En 23, por ejemplo, que fue lanzada en 2017, una emocionada Shakira cantaba: “Hace un par de años me encontraba sola, solía pensar que no existía Dios, pero entonces me miraste con tus ojos azules”.

Luego vendría La Bicicleta, un verdadero hit en Hispanoamérica en la que la cantante colabora con Carlos Vives. En ella escuchamos a la barranquillera: “Óyeme Carlos, llévame en tu bicicleta. Que si a Piqué algún día le muestras el Tayrona, después no querrá irse pa’ Barcelona”.

Luego de un año de noviazgo, la pareja afianzó su amor con la llegada de su primer hijo, Milan, hoy de 10 años, y a quien la colombiana —quien junto a Piqué fue embajadora de Unicef— presentó en medio de una campaña para ayudar a niños desfavorecidos.

La artista anunciaría su segundo embarazo año y medio después, en 2014, en la edición mexicana de la revista Cosmopolitan y en enero de 2015 nacería, también en Barcelona, Sasha, el menor de los hijos de la pareja.

Fue culpa de la monotonía

Toda esta historia de amor quedó en el olvido esta mañana de jueves en un juzgado de la capital catalana a donde la cantante y el exfutbolista acudieron en compañía de sus abogados.

Ni el uno ni el otro dieron declaraciones a los medios apostados en el lugar, lejos de los días en los que juntos sonreían a la prensa y no ocultaban su amor.

Ahora todo es distanciamiento: según trascendió, el documento a firmar se encontraba en una sala en la que entró a firmar primero ella, para después hacerlo él.

Lo que sucederá luego es que ambos realizarán el mismo trámite ante un juez en Estados Unidos, donde se instalará Shakira con sus hijos.

Esta podría ser una de las últimas veces de la colombiana en la capital catalana. Acaba así la etapa de Shakira en Barcelona, adonde se mudó por amor.

Termina de esta manera una larga etapa de rumores que comenzaron en 2017, cuando comenzaba a especularse que la pareja atravesaba una dura crisis. En septiembre de ese año, el exdefensa culé publicó en Instagram una foto de su pareja y sus dos hijos con el mensaje “Domingo. Tiempo de familia” para intentar acallar los rumores.

Pero, tras unos días de intensas especulaciones en la prensa de espectáculos sobre una supuesta infidelidad por parte del futbolista del FC Barcelona, Shakira y Piqué anunciaron finalmente su separación tras 12 años de relación, en junio de este año.

Y, según el paparazzi español Jordi Martin, que ha seguido de cerca a la pareja desde los inicios de la relación, la de Clara Chía Martí, no habría sido la única infidelidad de Piqué.

Todo eso quedará atrás. Ahora, lejos del desamor y la monotonía, Shakira comenzará una nueva etapa de su vida en Miami, con sus hijos.