Enólogos que viajan por el mundo entero

Los genios voladores

A ese pequeño grupo de enólogos que viajan por el mundo entero asesorando viñedos y bodegas para lograr la excelencia en los vinos, se les conoce como los Flying Winemakers; su firma en una botella es sinónimo de garantía. Estos son algunos de los más famosos.

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José Rafael Arango
28 de julio de 2014, 12:00 a. m.
Michel Rolland es quizá uno de los enólogos asesores más conocidos del mundo.
Michel Rolland es quizá uno de los enólogos asesores más conocidos del mundo. Foto: A.F.P.







La moda de los enólogos viajeros nació con el vino mismo, desde tiempos de Columela (siglo I d.C.) –quien escribió las primeras nociones para el manejo adecuado de un viñedo–, hasta nuestros días. Siempre se ha buscado un asesor que traiga ideas y experiencias nuevas para enriquecer el bello mundo del vino. En épocas recientes, el primer gran consultor de la modernidad fue el francés Emile Peynaud (1912-2004), quien junto a su compañero, el químico Jean Ribérau-Gayon, revolucionaron la viticultura clásica y son considerados los padres de la viticultura moderna. El profesor Peynaud, en el cenit de su fama, fue llamado por varias bodegas, especialmente españolas, estableciendo operaciones como Dominio de Valdepusa (Marqués de Griñón) o la famosa Marqués de Cáceres en la Rioja, perteneciente a su amigo Enrique Forner. Luego de Pynaud han venido otros genios de la enología, veamos algunos:

     Michel Rolland Nacido en Libourne (Bur- deos) en 1947, discípulo amado de Peynaud, lleva 40 años siendo el consultor más famoso del mundo entero en materia de vinos. Sus trabajos incluyen destinos tan distintos como Napa, Toscana, Ribera del Duero, Salta y la India.

Es consultor enológico en cuatro continentes, en más de 12 países con 150 bodegas diferentes. Por supuesto, hace sus propios vinos a los que tiene bajo la bandera The Rolland Collection (Rollandcollection.com). Es un personaje amado, odiado y temid

En el documental Mondovino se le sindica de “tiburón” tipo transnacional, encargado de despersonalizar el carácter y la esencia (terroir) de muchos vinos. En pocas palabras, se le acusa de imponer una globalización del gusto, junto con “su aliado”, el crítico norteamericano Robert Parker.

Dicen sus detractores, como la periodista norteamericana Alice Feiring: “Rolland hace siempre el mismo vino, da igual dónde, da igual cuándo, da igual qué variedades participen en él”.

Sin embargo, muchos lo aman y están dispuestos a pagar millones de dólares para que la firma de Rolland aparezca en sus botellas, como símbolo de garantía y calidad. Yo pertenezco a este ‘vulgar’ grupo de admiradores.

     Roberto Cipresso Nacido en Bassano di Grappa, región del Veneto en Italia, hizo sus estudios en Toscana y comenzó su carrera en la zona de Montalcino, donde regenta la bodega Fattoria la Fiorita desde 2006. Hoy se reconoce como uno de los grandes maestros en la elaboración del vino Brunello di Montalcino, uno de los caldos clásicos de Italia.

En 1995 fundó Wine Circus, una bodega experimental que busca resolver problemas y aprender más sobre el proceso de elaboración de los vinos. Luego, lanzó el proyecto Vinos de Sastrería con el propósito de elaborar vinos a la medida de cada cliente.Ha escrito tres libros: Il Romanzo del Vino, Vinosofia y Vineide.

En 2009, fue nombrado enólogo italiano del año. Uno de sus proyectos más importantes lo tiene en Argentina con la casa Achaval Ferrer, declarada Bodega del Año-2009 por la revista Wine & Spi- rits.

El impresionante catálogo de los vinos elaborados por Cipresso se puede ver en: Robertocipresso.it

     Hans Vinding-Diers Nació en Stellenbosch (Sud- áfrica) en 1969, de padre danés, madre inglesa y criado en Burdeos. Terminó sus estudios de enología en Australia. Un verdadero trotamundos que ha asesorado viñedos en España, Francia, Italia, Portugal, Hungría, Australia, Nueva Zelanda, Chile, Uruguay y Argentina.

En este último país, junto a su pareja, la condesa Noemí Marone Cinzano, encontró, en el Valle Azul (Patagonia), singulares y antiguos viñedos de pinot noir, malbec y otras variedades, algunas plantadas en el año de 1932, de donde ha sacado vinos de culto como Chacra 32 o Noemía. En Italia, trabaja en el viñedo Argiano, casa fundada en 1208, propiedad de la condesa Noemí.

Por si fuera poco, Hans pertenece a una noble casta de enólogos, pues su primo es el famoso Peter Sisseck, fundador del Dominio de Pingus (el vino más caro de España).