Emborracha más rápido beber con pitillo.
FALSO. Puede que a usted también le haya pasado, y por eso este mito sea uno de los más comunes, pero cabe aclarar que no depende del medio, sino de la rapidez con la que se beba. Tomar con pitillo incrementa la velocidad de absorción, en comparación a si se bebe de una copa o directamente de una botella. Esta es la razón por la que se sienten más rápido los efectos del alcohol.
Una copa de vino al día baja los niveles de colesterol.
VERDADERO. El vino tinto tiene polifenoles, una sustancia con grandes propiedades antioxidantes, que favorece la reducción del colesterol en la sangre y previene las enfermedades cardiovasculares. El vino puede ayudar, pero solo en pequeñas cantidades. Si su propósito es este, no se exceda en más de una copa.
La mezcla de licores embriaga más.
FALSO. La alcoholemia está determinada por la cantidad de etanol ingerido, independiente del tipo de bebida. No es la mezcla en sí, pero revolverlas puede generar en el organismo malestares estomacales y mareos. En el caso de los cocteles, su sabor dulce o ‘maquillado’ hace que se incremente la cantidad que usted ingiere, casi sin que se dé cuenta, pero lo que sí notará al otro día serán las consecuencias del alcohol y el azúcar en su sangre.
La cerveza y el vino alcoholizan menos.
FALSO. Aunque se puede pensar que este tipo de bebidas son inofensivas, la verdad es que sus efectos dependen de la cantidad, la rapidez y la frecuencia de su consumo. En las etiquetas se encuentra el grado de alcohol de cada una; este es el indicador que debe tener en cuenta al ingerirlas.
A través del sudor y la orina, se elimina todo el alcohol.
FALSO. Solo se elimina alrededor de 10% de lo bebido. Lo demás es metabolizado por el organismo y va directo a su barriga. Esta es una de las razones por las que el trago hace que aumente de peso. Pero si usted va mucho al baño durante una noche de fiesta y esto lo consuela, sepa que lo que expulsa no es el trago ingerido, sino gran parte del agua que su cuerpo necesita.
Comer antes de beber, tomar una cucharada de aceite de oliva o tomar vitaminas evita la embriaguez.
FALSO. Beber con ‘la barriga llena’, el estómago ‘recubierto’ por una capa de aceite o después de tomar vitamina B, no lo librará de una buena borrachera. Con esto, tan solo logrará retrasarla, mas no evitarla. Los efectos tardarán en aparecer, pero no se escapará de ellos.
La cerveza al otro día, el café y bañarse acaban con el guayabo.
FALSO. La deshidratación es la base del guayabo; por eso, no existen fórmulas mágicas para desaparecerlo. Una cerveza al otro día, quizá sea la peor idea, pues la sustancia que produjo la intoxicación está regresando al organismo. El café puede semejar que lo despierta, pero no le permitirá recuperar a cabalidad sus sentidos. Y con un baño, lo único que conseguirá será estar limpio.
Se embriagan más rápido las mujeres que los hombres.
VERDADERO. Las mujeres cuentan con menos agua en su cuerpo, por esto es más difícil que se diluya el alcohol. Además, tienen niveles menores de la enzima deshidrogenasa, que lo destruye, y por lo general, menos masa corporal que los hombres.
No se debe mezclar alcohol con bebidas energizantes.
VERDADERO. En un principio, se puede sentir estimulado y resistente a los efectos del alcohol; sin embargo, podría terminar en un hospital con ansiedad, convulsiones y arritmias cardiacas. El trago es un depresor del sistema nervioso central y los energizantes hacen todo lo contrario. Esta mezcla es una bomba de tiempo para el cuerpo.
El exceso de alcohol destruye las células del cerebro.
VERDADERO. No solo las destruye, también puede acelerar hasta en seis años la pérdida de memoria. Numerosos estudios han demostrado que el exceso de alcohol está vinculado al déficit de atención y que a largo plazo, el cerebro se encoja.
La frecuencia en el consumo hace que cada vez las personas se embriaguen menos.
FALSO. La tolerancia generada en un organismo por el exceso de alcohol es muy grave. Es el límite con el alcoholismo. Esto no significa que la persona no se embriague, sino que no siente los efectos en el corto plazo. En el largo, las consecuencias serán las mismas.
El whisky es bueno para los hipertensos
FALSO. Esta bebida tiene muy bajos niveles de sodio por lo que puede ser inofensiva en algunos casos incipientes de tensión alta, claro está, en cantidades muy bajas y tras la autorización médica. Puede que tras el primer trago, la tensión arterial disminuya, pero con el paso de las horas el efecto es el contrario.
CALORÍAS POR CONSUMO
Según la Agencia de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA), hay que calcular 7,07 calorías por gramo de alcohol. Este es un promedio aproximado.
|
Un trago de whisky (40 ml) |
100 calorías. |
|
Un trago de vodka con jugo de naranja (75 ml) |
82 calorías. |
|
Una copa de vino tinto (75 ml) |
41 calorías. |
|
Una copa de vino blanco (75 ml) |
53 calorías. |
|
Una cerveza |
+/-150 calorías. |
|
Un trago de ginebra (40 ml) |
88 calorías. |









