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Bill Browder (D) asegura que quitarle el dinero a Vladimir Putin es el talón de Aquiles del mandatario ruso.
Bill Browder (D) asegura que quitarle el dinero a Vladimir Putin es el talón de Aquiles del mandatario ruso. - Foto: Getty Images

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Bill Browder, considerado el enemigo número 1 de Vladimir Putin, deja ver el punto débil del mandatario

En una entrevista, el activista de derechos humanos dijo en qué puntos se le debe atacar al presidente ruso.

Bill Browder, un empresario ruso que tuvo que huir de su país, debido a que reveló varios secretos de estado, también contó cuál sería el punto débil del presidente Vladimir Putin, quien lidera la invasión a Ucrania.

Browder, según narró en una entrevista con el periodista Moises Naím, pudo encontrar cómo desde Putin hasta sus más cercanos funcionarios del gobierno ruso, lavan dinero en diferentes bancos del mundo. Las ganancias en esta acción ilegal son impresionantes.

“Lo que he podido comprobar solo con un banco danés, el Dans Bank, es que han logrado lavar 232 mil millones de dólares para guardarlos fuera de Rusia y estoy seguro que si revisamos los demás bancos donde guardan el dinero, la cifra podría llegar a un billón de dólares”, dijo Browder en la entrevista al programa Efecto Naím.

“Y ese punto, el dinero, es el que Browder deja entrever que podría ser el talón de Aquiles de Putin, razón por la cual se aferra al poder en Rusia. Vladimir Putin es un hombre muy rico y guarda su dinero en el extranjero [...]. Debo aclarar que Vladimir Putin, a diferencia de grandes líderes del mundo, es alguien que si pierde el poder pierde todo su dinero, probablemente iría a la cárcel. Para Putin perder el poder es un riesgo existencial, eso le aterra”, aseveró Browder.

Es por eso que las primeras medidas que tomaron los líderes del mundo al inicio de la invasión de Rusia a Ucrania fue congelar activos de funcionaros rusos, incluidos los del presidente Putin. Incluso, Suiza que siempre se ha denominado como un país neutral, retomó de manera “integral” las sanciones económicas adoptadas por la Unión Europea (UE) contra Rusia por la invasión a Ucrania.

Estas medidas incluyeron las sanciones contra el presidente ruso, Vladimir Putin, y el congelamiento de fondos, pero también contra el primer ministro Mijaíl Mishustin y el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov.

“Se trata de un gran paso para Suiza”, un país tradicionalmente neutral, afirmó el presidente de la Confederación Helvética, Ignazio Cassis, a los medios de comunicación, agregando que el Consejo Federal tomó esta decisión “con convicción, de una forma reflexiva e inequívoca”.

Incluso la ministra de Justicia de Suiza, Karin Keller-Sutter, indicó que, además, cinco magnates rusos o ucranianos “muy cercanos a Vladimir Putin” y con vínculos muy importantes en Suiza “tienen la prohibición de entrar en Suiza”.

Estas personas, cuyas identidades no fueron difundidas, carecen de permiso de residencia en Suiza, pero tienen importantes “vínculos económicos sobre todo en las finanzas y en el negocio de las materias primas”, agregó. El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, dijo que estaba “muy feliz” porque sin los suizos, las sanciones hubieran sido “menos eficaces”.

Suiza también cerró su espacio aéreo a todos los vuelos provenientes de Rusia, incluidos los aviones privados, pero “con la excepción de los vuelos con fines humanitarios, médicos o diplomáticos”, señaló un comunicado.

Precisamente estas acciones fueron las que mas enfurecieron a Putin y estarían confirmando la teoría de Browder, que afectarle el ‘bolsillo’ al presidente ruso es un punto débil que se debe aprovechar en medio de esta cruenta guerra en Europa del Este.