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Bolsonaro pide a los brasileños no creer que todo cambio es positivo, y pone como ejemplos a Colombia, Chile y Argentina.
Bolsonaro pide a los brasileños no creer que todo cambio es positivo, y pone como ejemplos a Colombia, Chile y Argentina. - Foto: AP Photo/Silvia Izquierdo

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Bolsonaro: el cambio puede ser peor, dijo tras la primera vuelta, hablando de países como Colombia

Para el actual presidente, todos los países que migraron a la izquierda están peor, incluido Colombia

Las primeras declaraciones del actual presidente de Brasil incluyeron una referencia a los países de América Latina en los que gobierna la izquierda. La declaración, que duró un poco más de 40 minutos, el presidente dijo frente a la prensa que ve sensación de cambio en el país, pero que los “cambios pueden ser para peor”. Al hablar de cambio hizo la referencia a países como Argentina, Colombia o Venezuela, luego sumó a Chile y Nicaragua a la lista y dijo que “todos los países que migraron hacia la izquierda les fue peor”.

Bolsonaro habló con más detalle sobre Argentina y afirmó que el país “tiene un 40 % de la población en la línea de la pobreza”; además, criticó que durante la pandemia el país haya tenido un confinamiento tan estricto, generando en su opinión un agravamiento de la crisis económica. El líder de extrema derecha dijo que le preocupaba la libertad del pueblo, sobre eso añadió, “mi preocupación es que Brasil siga el camino de Argentina, Colombia, Venezuela y Nicaragua”.

Desde su cuenta de Twitter, el mandatario habló también del cambio y celebró ese primer resultado, antes de la segunda vuelta, el 30 de octubre, “ayer se logró uno de los principales y más difíciles objetivos. Ya tenemos lo necesario para liberar a Brasil del autoritarismo, el chantaje y la injusticia que tanto nos dignifica ¡El cambio más profundo del país ha comenzado! No es el pueblo el que debe temer”, dijo en un trino.

Para Bolsonaro, el regreso de Lula al poder, no significaría ninguna ganancia para los brasileños: “los brasileños no ganarán nada y, por el contrario, tendrán mucho que perder”. “El mensaje es que Brasil es de los países más grandes del mundo”, dijo y habló positivamente sobre la gestión de las vacunas durante la pandemia. Una pandemia que el propio presidente había subestimado al inicio, diciendo que el coronavirus era apenas una pequeña gripe.

Una segunda vuelta con resultados impredecibles

Los resultados coincidieron en términos generales con lo que predecían las encuestadoras: una victoria del izquierdista Lula Da Silva. Sin embargo, la distancia que se esperaba entre los dos, que fuera de más de 10 puntos, como lo auguraban las encuestas, al final fue mucho más estrecha. Se había hablado incluso la posibilidad de que Lula pudiera ganar en primera vuelta, pero el resultado para el candidato presidente fue mucho mejor de lo esperado.

Al inicio del conteo, Bolsonaro mostró una ventaja de hasta siete puntos sobre su contrincante, pero poco a poco se fue reduciendo a cuentagotas. Al final, el expresidente Lula quedó en el primer lugar con un 48 % de los votos a su favor y Bolsonaro obtuvo el 43 %, es decir, hubo apenas cinco puntos de diferencia entre ambos candidatos, con el 99 % de los colegios electorales escrutados.

El domingo se celebraban también las elecciones parlamentarias, en las que los bolsonaristas tuvieron una victoria clara. La extrema derecha tendrá la mayor bancada de la Cámara de Diputados, con 96 escaños. Sea quien sea el presidente, tendrá que gobernar con un Congreso Nacional conservador. En el Senado, también el Partido Liberal, PL de Bolsonaro tendrá la bancada más grande, con 14 de 81 escaños.

Entre los nuevos representantes de la derecha habrá exfuncionarios de Bolsonaro cuestionados años atrás. Por ejemplo, el exministro de salud Eduardo Pazuello, un general del Ejército, al que se le criticó duramente su gestión frente a la pandemia. De hecho, Pazuello se convirtió en el diputado más votado del estado de Río, con casi 200.000 votos. También entró al legislativo por la derecha Ricardo Salles, exministro de Medio Ambiente de Bolsonaro, reconocido por haber desmantelado los órganos de control ambiental y por estimular la deforestación ilegal en la Amazonía.