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Boris Johnson se niega a dimitir, pese a renuncia de varios de sus ministros

Johnson, que compareció ante la Cámara de los Comunes, resaltó que tiene “un mandato colosal” derivado de las elecciones de 2019.


El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, aseguró este miércoles que no piensa dimitir a pesar de la cascada de dimisiones en el seno del Gobierno y el aumento de las críticas a su gestión en las filas del Partido Conservador, en medio del aumento de la presión sobre el premier británico durante los últimos meses.

Johnson, que compareció ante la Cámara de los Comunes, resaltó que tiene “un mandato colosal” derivado de las elecciones de 2019 y dijo que “seguirá en marcha”, de acuerdo con información la cadena de televisión británica.

Desde el miércoles, 18 tories han presentado su dimisión en el Gobierno, mientras que varios más le retiraron su apoyo al primer ministro.

“El trabajo de primer ministro en circunstancias difíciles, cuando se le da un mandato colosal, es seguir en marcha, y es lo que voy a hacer”, recalcó el premier, que señaló además que la crisis interna no está afectando a la acción del Ejecutivo y resaltó que continúa con un “programa activo y energético” de medidas, tal y como informó el diario The Guardian.

Por su parte, el líder del opositor Partido Laborista, Keir Starmer, denunció que los tories se han convertido “en un partido corrupto que defiende lo indefendible”, al tiempo que criticó a los ministros que renunciaron por no haberlo hecho antes y demostrar que carecen de “algo de integridad”.

El ministro de Sanidad, Said Javid, que presentó su dimisión el martes, cuestionó duramente al primer ministro, tras argumentar que “recorrer la cuerda floja entre la lealtad y la integridad” se ha convertido “en algo imposible durante los últimos meses”.

“En algún momento tenemos que llegar a la conclusión de que es suficiente. Creo que ese momento es ahora”, indicó.

Las renuncias ocurrieron debido a los cambios de versión sobre el polémico nombramiento de un alto cargo del grupo conservador en la Cámara de los Comunes.

Downing Street inicialmente sostuvo que Johnson no conocía las acusaciones de acoso sexual contra uno de los encargados de mantener la disciplina de voto en la bancada tory, Chris Pincher, pero el ‘premier’ terminó reconociendo que sabía de los comportamientos del diputado y lamentó su nombramiento.

De hecho, Johnson reiteró este miércoles sus disculpas y defendió que actuó inmediatamente en cuanto recibió las informaciones relativas a Pincher.

“Lamento mucho que el miembro por Tamworth continuara en el cargo después de que se presentara la queja contra él ante el Ministerio de Exteriores”, aseguró.

El primer ministro pidió perdón durante estos últimos meses por las sucesivas polémicas en que se ha visto envuelto, pero se ha negado a ceder a las voces que, tanto desde dentro de su partido como desde la oposición, le piden que dimita.

“Fue un privilegio que me pidieran volver al Gobierno para servir como ministro Salud y Atención Social en un momento tan crítico para nuestro país”, escribió Javid en una misiva dirigida al Johnson, a quien le cuestiona la moción de confianza a la que tuvo que enfrentarse el mes pasado.(Photo by JUSTIN TALLIS / AFP)
El ministro de Sanidad, Said Javid, que presentó su dimisión el martes, cuestionó duramente al primer ministro, tras argumentar que “recorrer la cuerda floja entre la lealtad y la integridad” se ha convertido “en algo imposible durante los últimos meses”. .(Photo by JUSTIN TALLIS / AFP) - Foto: AFP

Teóricamente, está protegido hasta junio de 2023 frente a una nueva moción de censura de sus propios compañeros, si bien algunos tories abogan por cambiar las normas para que no sea necesario esperar un año entre votaciones.

Oleada de renuncias

El pasado martes por la noche, los ministros de Salud, Sajid Javid, y de Finanzas, Rishi Sunak, anunciaron casi al mismo tiempo sus dimisiones. Les siguieron más de una quincena de otros miembros del gobierno, de menor rango, en una sangría que continuó el miércoles con varios secretarios de Estado.

Entre ellos, Will Quince, responsable de infancia y familia, afirmó “no tener otra opción” tras haber transmitido en los medios informaciones “inexactas” proporcionadas por la oficina de Johnson.

Otros miembros del ejecutivo, fieles a Johnson, defendieron el balance político del líder, que por la tarde debía comparecer ante el denominado “comité de enlace”, formado por los presidentes de las diferentes comisiones parlamentarias, entre ellos algunos de sus más acérrimos detractores en el seno de su Partido Conservador.

Rishi Sunak, ministro de Finanzas de Reino Unido renunció por considerar que Johnson no cumple con los “estándares” de conducta que se le presuponen a un primer ministro, del que la población espera que lleve al Gobierno de “manera adecuada, competente y seria”.
Rishi Sunak, ministro de Finanzas de Reino Unido renunció por considerar que Johnson no cumple con los “estándares” de conducta que se le presuponen a un primer ministro, del que la población espera que lleve al Gobierno de “manera adecuada, competente y seria”. - Foto: AP

Maniobra contra Johnson

Desde el denominado partygate, el escándalo por las fiestas organizadas en Downing Street que violaron las reglas anticovid en 2020 y 2021, hasta la irregular financiación de la lujosa reforma de su residencia oficial, pasando por acusaciones de amiguismo, los escándalos no dejan de crecer en torno a Johnson.

Campeón de las legislativas de 2019, cuando logró la más importante mayoría conservadora en décadas gracias a la promesa de realizar el Brexit, el primer ministro cae ahora en picado en las encuestas.

Según los sondeos, una mayoría de británicos lo considera un “mentiroso”.

Va a ser investigado por una comisión parlamentaria para determinar si engañó a sabiendas a los diputados cuando en diciembre negó la celebración de fiestas durante los confinamientos.

Y el hecho de que afirmara desconocer las acusaciones contra Pincher, cuando muchos aseguraban lo contrario, y acabara reconociendo su “olvido” refuerza las acusaciones de que el primer ministro juega con la verdad.

Recientes reveses electorales, los últimos el 23 de junio en dos legislativas parciales, están convenciendo a un creciente número de rebeldes en el Partido Conservador de que Johnson ya no puede liderarlos hacia unas nuevas elecciones generales en 2024.

El primer ministro sobrevivió a principios de junio a un voto de confianza lanzado en un intento de bajarlo del poder.

Apoyado por 211 de sus 359 legisladores, salvó el puesto, pero los 148 votos en su contra hicieron patente que el descontento no deja de crecer.

Las normas del partido establecen que este procedimiento no se puede repetir durante el próximo año, pero muchos en su seno demandan ya un cambio para volver a intentar inmediatamente otra maniobra contra Johnson.

*Con información de Europa Press y AFP.