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Dr. José Gregorio Hernández: ¿quién fue y por qué será beatificado?

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El médico, fallecido el 29 de junio de 1919, era considerado el ‘médico de los pobres’.


Los restos de José Gregorio Hernández, un médico venerado en Venezuela como “santo”, fueron exhumados este lunes por la Iglesia católica en Caracas en una ceremonia a puerta cerrada por la covid-19, paso previo a su beatificación.

La devoción por el “médico de los pobres” une a millones de creyentes venezolanos. Nacido en la pequeña población de Isnotú (estado Trujillo, oeste) el 26 de octubre de 1864, Hernández, según la tradición, atendió gratuitamente a centenares de pacientes durante la epidemia de gripe española a principios del siglo XX.

Cuando se cumplen 156 años de su nacimiento, la exhumación se trata de “un requisito previo a la ceremonia de beatificación” para “verificar la condición de los restos”, “garantizar” su “conservación” y “recoger las reliquias”, que serán destinadas a distintos templos en Venezuela y el Vaticano, explicó en una nota de prensa la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).

“Siento mucha emoción y veneración. Mi mamá era devota (...) Cuando se sentía mal, se apretaba contra el pecho una estampita de José Gregorio”, contó Bereniz Hernández, de 68 años, quien junto a su hija Griselda sintonizó por televisión el acto llevado a cabo en la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, en el centro de Caracas.

La Conferencia Episcopal de Venezuela, CEV, llamó a los feligreses a seguir la ceremonia por televisión o redes sociales a causa de la pandemia del nuevo coronavirus.

Como están las cosas con la pandemia hay que cuidarse mucho”, afirmó Griselda, quien ha visitado con su madre el pueblo natal de Hernández. “Estamos supercontentas”.

Pese al llamado de la Conferencia Episcopal, feligreses con tapabocas se acercaron a los alrededores del templo, que mantiene sus puertas cerradas por las restricciones frente a la covid-19. La pandemia dejaba hasta el domingo 89.565 contagios y 773 muertes en Venezuela según cifras oficiales, cuestionadas por la oposición y por organizaciones como Human Rights Watch por considerar que esconden una situación mucho peor.

Los restos de José Gregorio Hernández habían sido trasladados a la iglesia de La Candelaria el 23 de octubre de 1975 desde el Cementerio General del Sur, uno de los mayores camposantos de Caracas.

La beatificación fue aprobada el pasado 19 de junio, luego que una comisión teológica integrada por siete expertos concluyera, el pasado 27 de abril, que un milagro de Hernández salvó la vida de la niña Yaxury Solórzano, gravemente herida durante un asalto a sus padres, en marzo de 2017.

El milagro aprobado por la junta médica del Vaticano relata la historia de una niña que, según su madre, se había salvado de morir gracias a Hernández.

Se trata del caso de la niña Yaxury Solórzano Ortega, quien en marzo de 2017 recibió un disparo en la cabeza cuando ella junto con su padre eran víctimas de hurto en Estado Guárico. La niña, que en ese momento tenía diez años, iba junto a su padre en una moto cuando sufrieron atraco y uno de los maleantes disparó a la niña en la cabeza.

Una fuente eclesiástica contó que, tras ser herida, Yaxury debió ser trasladada en lancha a través del río hasta un hospital ubicado en la capital del Estado Apure, llegando cuatro horas después de recibir el balazo. Tras cuatro días ingresada en la unidad de cuidados intensivos, la niña comenzó demostrar que estaba reaccionando positivamente a la cirugía. Fue sometida a varias pruebas y dada de alta 20 días después, caminando, hablando y sin dificultad en la visión.

La vida de Hernández fue un testimonio evidente de santidad, tanto que muchos latinoamericanos lo consideran santo, a pesar de que aún no ha sido canonizado por la Iglesia católica.

El médico, fallecido el 29 de junio de 1919 en Caracas tras ser atropellado por un auto a los 54 años, fundó la cátedra de bacteriología en la Universidad Central de Venezuela y fue uno de los primeros en introducir el microscopio en el país.