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Un mensaje desafiante: el Cartel de Jalisco no tiene miedo de mostrar su poder

Los videos en los que el Cartel Jalisco Nueva Generación ostenta un fuerte ejército impactaron a la sociedad. El mensaje cifrado iba dirigido al Gobierno de Amlo, que se sostiene en que no declarará la guerra al narcotráfico.


El 17 de julio se viralizó en internet un video impresionante de un escuadrón paramilitar del narcotráfico mexicano. A modo de desfile, la cámara grabó a decenas de hombres encapuchados, con chalecos antibalas, uniformes tácticos y equipados con armas de alto calibre: ametralladoras antiaéreas, fusiles Barret de asalto y lanzagranadas. Parados al lado de autos Hummer y Jeep blindados, durante más de dos minutos, y como si lo hubieran ensayado, todos repiten al unísono: “¡Pura gente del señor Mencho!”, “¡Señor de los gallos!” y “¡Puro Grupo Élite!”. Uno de ellos cierra el grotesco espectáculo con ráfagas al aire.

En las puertas de los vehículos se ve claramente el logo que los representa: CJNG. El Cartel Jalisco Nueva Generación, hoy en día el más sanguinario grupo narcotraficante y delictivo del país. Incluso la aparición del video coincide con la supuesta fecha de cumpleaños de su máximo líder, Nemesio Rubén Oseguera, alias el Mencho, por quien la DEA ofrece una recompensa de 10 millones de dólares. Ese fin de semana el video fue reproducido 13 millones de veces en México y 3 millones en el extranjero. 

En realidad salieron dos videos del que parece ser el primer círculo de seguridad del Mencho. En el primero también gritan los nombres de Doble R (o el Tripa) y el 03, dos de sus líderes y posibles sucesores del Mencho. En el segundo video, el Grupo Élite CJNG amenaza directamente a uno de sus mayores rivales, José Antonio Yépez Ortiz, el Marro, jefe máximo del cartel Santa Rosa de Lima, con quienes disputan el monopolio del robo de combustible, o huachicoleo, como llaman en México a esta acción.

Al otro día de la aparición de las provocadoras piezas audiovisuales, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue enfático: “Que quede muy claro: no a la guerra, sí a la paz. Nada de declarar la guerra, eso no es solución; ya sabemos lo que ocasiona y siempre se va a proteger a la gente, sin violar los derechos humanos”. Un día antes del escándalo de los videos había dicho: “Que se escuche bien y que se escuche lejos: no vamos nosotros a negociar con la delincuencia”. Declaraciones que no contribuyeron a tranquilizar a la sociedad mexicana. 

Tras la aparición de los videos, Andrés Manuel López Obrador fue enfático en que no le declarará la guerra a los carteles.

Este tipo de videos propagandísticos ha sido común en la estrategia de comunicaciones del CJNG. En 2018 y 2019 aparecieron un par que mostraban caravanas de vehículos con personas armadas, pero sin vociferar. Y, por ejemplo, al inicio de la crisis sanitaria de la covid-19 salieron a la luz grabaciones en las que miembros del cartel repartían víveres a los pobladores en varios municipios. Incluso las cajas de los mercados se veían debidamente marcadas con las iniciales de la organización criminal.

“El CJNG usa con terrible frecuencia el arsenal y los sicarios que exhibe en sus videos, sin embargo, esto es algo inédito en el sentido de que nunca un cartel mexicano se había parado enfrente del Gobierno de la república para decir ‘puedo causarte enorme daño si me lo propongo. Estamos bajo el control territorial de varias zonas del país, tenemos inteligencia y armamento suficientes para causar gran daño al poder judicial de la federación y a miembros del Congreso de la Unión’”, explicó a SEMANA Eduardo Guerrero, especialista en seguridad y director de Lantia Consultores.

El CJNG puede estar reaccionando a varias cosas. En los últimos meses las autoridades arrestaron a tres de sus líderes en la capital del país y a otro en Zapopan, Jalisco. El secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Ómar García Harfuch, ha sido implacable contra ellos. De ahí el reciente atentado en su contra el 26 de junio. De otro lado, se rumora que no les gustó nada que el Gobierno nacional haya liberado en octubre pasado al hijo del Chapo, Ovidio Guzmán, a fin de proteger a la población civil en Sonora, Chihuahua y Durango. 

En particular, se encuentran molestos porque hace cuatro meses el Gobierno de Estados Unidos anunció un duro golpe al CJNG en territorio gringo. El Proyecto Python logró la detención de 700 vinculados, el decomiso de 20.000 kilos de droga, sobre todo metanfetaminas, y de 22 millones de dólares. El Gobierno estadounidense persigue con ahínco al CJNG por ser el principal exportador de drogas de última generación, como el fentanilo, un opioide sintético que tan solo el año pasado mató por sobredosis a casi 70.000 personas.

Días después, gracias a la inteligencia financiera, el Gobierno presentó la operación Agave Azul, que logró congelar casi 2.000 cuentas bancarias y arrestar a varios líderes locales del cartel. Pero aún no han podido dar con el paradero del legendario Mencho, el 03 y R2 (o Doble R).

En principio, los nuevos y escandalosos videos buscan decirle al Gobierno y a la gente que son una organización formal, poderosa, institucionalizada y próspera. Como escribió en su cuenta de Twitter el analista de Crisis Group, Falko Ernst: “Es más que claro su mensaje hacia el Gobierno federal: vienes tras nosotros y devolveremos el golpe”. 

Las fuerzas criminales de los carteles tienen adiestramiento militar y recursos económicos sin restricciones. Recientemente, el atentado contra el jefe de la policía de Ciudad de México aterrorizó al país, y se calcula que en México habría hasta 15 millones de armas ilegales.

“Es un mensaje de impunidad, de que se pueden mover a discreción con camionetas blindadas, armados hasta los dientes e identificados, y no pasa nada. El Mencho no busca derrotar militarmente al Estado mexicano, todavía estamos lejos de eso. Lo que sí puede lograr con su ejército, compacto pero profesional, es ganar fácilmente batallas estratégicas en Guanajuato, Jalisco, Michoacán y en medio país”, señala Guerrero.

El cartel cuenta con una impresionante capacidad de armamento que de ninguna manera tienen las policías municipales y estatales mexicanas. Un fusil Barret puede costar hasta 30.000 dólares en el mercado negro. “Están muy enojados con el Gobierno y, en pocas palabras, le están diciendo: ‘si te vas contra mí, te va a salir caro. Nomás para que veas una probadita de cómo me manejo yo, esta es mi gente disciplinada y entrenada’”, afirma Guerrero.

Según Alejandro Hope, experto en seguridad, en México habría hasta 15 millones de armas ilegales. “Tenemos una enorme disponibilidad por ser vecinos de quienes somos; es imposible detener el flujo con una frontera de 3.500 kilómetros. Los Barret se consiguen legalmente en ‘gun shops’ en Estados Unidos. Además, si los gringos cerraran el comercio y sellaran la frontera, ya hay muchas armas en el mercado mexicano”, comenta. Adicionalmente, el sistema mexicano es muy descentralizado: cuenta con 1.800 cuerpos de corporaciones policiales municipales y no hay una policía nacional como en Colombia. 

Un dato curioso sobre el video más largo es que tuvo dos versiones, una de 2:13 y una de 2:51 minutos. Expertos en geolocalización y estrategias militares han dicho que en la versión extensa aparecía –porque fue eliminado– el contorno de unas colinas, lo cual podría ser clave para dar con la ubicación. De ahí se presume que pudo tener lugar en las fronteras entre Jalisco y Michoacán –quizás en el municipio de Tomatlán, Jalisco–, que corresponde a la célula dirigida por Doble R y que existió complicidad con autoridades locales.

Estas piezas audiovisuales les recordaron a millones de mexicanos aterrados que en algunas zonas de su territorio el Estado no manda. Y confirmaron que estas fuerzas criminales tienen adiestramiento militar y recursos económicos sin restricciones. De fondo revela un mensaje de impunidad de un grupo delictivo que se mueve tranquilamente en sus vehículos marcados, y del flagelo del narco que ha dejado, en lo que va del sexenio, cerca de 32.000 muertos en el país azteca.