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Elon Musk ya compró un puesto en un vuelo de Virgin Galactic.
En la compañía de Elon Musk no brindaron a los monos moribundos la atención veterinaria adecuada.

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Neuralink reconoció haber sacrificado monos en polémicas pruebas

Casi todos los monos a los que se les colocaron implantes en la cabeza sufrieron efectos de salud bastante debilitantes.

Recientemente se conoció que el Comité de Médicos por una Medicina Responsable denunció que 15 monos que participaron en las pruebas con chips cerebrales murieron o fueron sacrificados. La demanda presentada por la organización afirma que en la compañía de Elon Musk “no brindaron a los monos moribundos la atención veterinaria adecuada, usaron una sustancia no aprobada que los mató al destruir partes de sus cerebros y no proporcionaron tratamiento psicológico”.

La compañía de chips cerebrales de Elon Musk, Neuralink, enfrenta ahora este desafío legal de parte de esta organización acusándolo también de someter a los monos a “sufrimiento extremo” durante años de experimentos espantosos.

Sin embargo, luego de un par de días en silencio, Neuralink respondió mediante un comunicado donde aseguró que cuida a los animales “de la mejor manera ética”, aunque reconoció que tuvieron que sacrificar ocho monos.

“El uso de cada animal fue extensivamente planeado y considerado para balancear el descubrimiento científico con el uso ético. Como parte de este trabajo, dos animales fueron sacrificados en fechas planeadas para obtener datos históricos importantes. Otros seis fueron sacrificados por consejo del equipo veterinario en la Universidad California Davis”, señala el comunicado.

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Los experimentos involucraron a 23 monos en total. Al menos 15 de ellos murieron o fueron sacrificados para 2020. - Foto: Getty Images

“Entre las razones estaba una complicación durante una cirugía por usar un producto aprobado por la FDA, BioGlue. El fallo de uno de los implantes cerebrales, y cuatro infecciones causadas, posiblemente, por los dispositivos. Como respuesta, desarrollamos nuevos protocolos quirúrgicos y un nuevo diseño para futuras cirugías”.

Neuralink además justifica sus procedimientos al decir que todo su trabajo fue aprobado por el Comité Institucional de Cuidado y Uso de Animales.

En enero, la compañía aseguró estar lista para comenzar a realizar experimentos en humanos, lo que es criticado por la comunidad médica luego de esta polémica denuncia de maltrato animal que apareció en The New York Post.

¿Qué pasó?

Los chips cerebrales de Neuralink, los cuales Musk afirma que algún día harán que los humanos sean hiperinteligentes y permitirán que las personas paralizadas vuelvan a caminar, se implantaron en los cerebros de los monos durante una serie de pruebas en la Universidad de California, Davis, de 2017 a 2020, según un informe que el Comité de Médicos para la Medicina Responsable presentó ante el Departamento de Agricultura de EE. UU. este pasado jueves.

Supuestamente se encontró a un mono al que le faltaban algunos dedos de las manos y los pies “posiblemente por automutilación o algún otro trauma no especificado”. El mono fue asesinado más tarde durante un procedimiento terminal”, según el grupo en una copia de la denuncia compartida con The New York Post.

En otro de los casos expuestos, a un mono le perforaron agujeros en el cráneo y le implantaron electrodos en el cerebro, luego supuestamente desarrolló una infección en la piel con sangre y tuvo que ser sacrificado, según la denuncia.

Un tercer caso trata de un mono macaco hembra a la cual se le implantaron electrodos en el cerebro, luego se sobrecogió con jadeos, vómitos y arcadas. Días después, los investigadores escribieron que el animal “parecía colapsar por agotamiento/fatiga” y posteriormente fue sacrificado. Después, una autopsia mostró que el mono había sufrido una hemorragia cerebral.

Los experimentos involucraron a 23 monos en total. Al menos 15 de ellos murieron o fueron sacrificados para 2020, según el grupo, el cual basó el informe en registros publicados a través de la ley de registros abiertos de California.

“Casi todos los monos a los que se les colocaron implantes en la cabeza sufrieron efectos de salud bastante debilitantes. Estaban, francamente, mutilando y matando a los animales”, indicó a The Post Jeremy Beckham, director de defensa de la investigación del Comité de Médicos para la Medicina Responsable.

El macabro informe se conoció tras el anuncio de Neuralink informando que planea comenzar sus primeras pruebas en humanos. Musk dijo en diciembre que quiere comenzar las pruebas en humanos para los dispositivos en 2022 y la compañía publicó una lista de trabajos para un director de ensayos clínicos desde enero.