Tendencias

Home

Mundo

Artículo

Vladímir Putin nunca ha pronunciado el nombre de Alexéi Navalni. A él se refiere como “el paciente de Alemania” o con otros nombres despectivos a pesar de la notoriedad y relevancia que el abogado y activista ha alcanzado en Rusia.
Vladímir Putin estuvo presente en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo. - Foto: reuters

mundo

“No somos una amenaza, pero todos deben saber lo que nosotros tenemos y lo que emplearemos si es necesario”: Vladimir Putin

El presidente ruso afirmó que no tenían la intención de generar inflación o una guerra del hambre.

En medio del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el presidente ruso, Vladimir Putin, aprovechó para dar unas contundentes afirmaciones dirigidas a toda la comunidad internacional, pero aún más hacia aquellos países que han estado apoyando a Ucrania en medio de la guerra con armamento, ya que desde el Kremlin estos Estados y personas serían objetivo enemigo.

Y en medio de su discurso, el presidente ruso afirmó que su país no se consideraba como una amenaza para el mundo, esto haciendo referencia a las múltiples declaraciones de líderes mundiales que aseguraron públicamente que Rusia era “peligrosa”, o incluso a los países que comenzaron su adhesión a la Otan para prepararse contra la una posible incursión en sus territorios, como el caso de Finlandia y Suecia.

Empero, el mandatario si dejó claro que estarían dispuestos a usar todo su armamento con tal de defender su “soberanía”, insistiendo en que el mundo debería conocer, primero, su equipamiento bélico antes de amenazarlos a ellos. “No somos una amenaza, pero todos deben saber lo que nosotros tenemos y lo que emplearemos si es necesario para la defensa de nuestra soberanía”, expresó Putin en medio de su discurso.

A pesar de sus declaraciones, afirmó que el “discurso de Occidente” en el que afirma que Rusia es una “amenaza” y que estaría amedrentando a la población con el uso de su arsenal nuclear era “irresponsable”. Y continuó agregando que estarían respondiendo a esas acusaciones de como “debían”.

“Escuchamos esa clase de retórica. ¿Vamos a estar callados? Respondemos como debemos. Tan pronto respondemos, se agarran a eso y dicen: Rusia es una amenaza”, expresó en el foro económico, y a reglón seguido aprovechó para hablar sobre la presunta “guerra del hambre”, como una estrategia de Moscú para ganar la guerra, afirmando que esas no eran sus intenciones.

“Todos oímos hablar de una supuesta ‘inflación Putin’(...) Para liberar el Donbás no tiene nada que ver con eso”, dijo el presidente ruso.

¿Conversaciones con Europa sobre guerra en Ucrania ya no son prioritarias?

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que las conversaciones con Europa sobre la guerra de Ucrania ya no son una prioridad para el Kremlin, después de que los países occidentales hayan preferido “ausentarse” de las mismas.

Siempre hemos trabajado con Occidente, Oriente, Norte y Sur. Desde el momento en que Occidente cortó todos los contactos, hemos trabajado y ampliado las relaciones con Oriente”, explicó el ministro ruso.

En ese sentido, Lavrov señaló que, a medida que esos contactos con los países más al Este “están creciendo”, Europa “ha desaparecido” de las prioridades rusas, “por supuesto”, dijo Lavrov en una entrevista con el canal NTV al margen del Foro Económico Internacional de San Petersburgo.

Por otro lado, el ministro ruso criticó que las negociaciones de paz con Ucrania se hayan congelado después del encuentro de representantes de ambas partes en Turquía, en el que los resultados dieron “esperanza a todos” debido a que la parte ucraniana presentó una propuesta que le “convenía” a Moscú.

Pocos días después, Kiev abandonó esta postura después de que saliese a la luz la masacre en la ciudad de Bucha, cerca de la capital de Ucrania. Este suceso provocó la denuncia y el rechazo de la comunidad internacional, que incluso acusó a Rusia de haber cometido un genocidio en el lugar.

Sin embargo, tal y como ya hiciese en aquel momento el Kremlin, Lavrov incidió en que aquel episodio no fue más que “una provocación” de Ucrania. “Ahora Occidente ni siquiera quiere discutir (el asunto), aunque ya han salido a la luz muchos hechos que prueban que hubo una puesta en escena completamente hipócrita y cínica”, denunció.

“Desde entonces, desde mediados de abril, la parte ucraniana no ha respondido a las propuestas que les transmitimos, basadas en sus propias iniciativas. Ha habido un completo silencio”, lamentó el ministro de Exteriores ruso durante una entrevista para la agencia Tass, también en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo.

*Con información de la AFP y Europa Press.