La Corte Constitucional definió este jueves la disputa jurídica alrededor de la película Noviembre. En el filme se presenta de manera errónea al magistrado Manuel Gaona Cruz como cercano al M.19, cuando la realidad es que está demostrado que fue ese grupo guerrillero el que lo asesinó a sangre fría en uno de los baños del Palacio de Justicia, durante su trágica toma en 1985.
La hija del magistrado Gaona, la jurista Juliana Gaona, acudió a la justicia y varias instancias -la última la Corte Constitucional- le dieron la razón.
La familia de Gaona aseguró que la película se presentaba como un relato que aportaba a la “verdad”, cuando distorsiona los hechos. La Corte determinó que los productores debían aclarar que no se trataba de un relato que correspondiera a hechos reales, sino que era una película de “ficción”, y que además eso debía quedar claro en su presentación.
En el fallo, la Corte aseguró que los productores de la película sí “violaron los derechos del exmagistrado Gaona y sus familiares al publicitar la película como una obra que mostraba la “verdad” de lo ocurrido durante la toma del Palacio de Justicia. En criterio de la Sala Plena, esto generaba una confusión sobre la naturaleza de la obra y, en concreto, sobre la escena cuestionada en la tutela”.
Y pidieron que, en un plazo de 15 días, le pidan disculpas públicas a la familia.
El magistrado Carlos Camargo aclaró su voto y aseguró que, si bien compartía los términos generales de la decisión, el fallo no le parecía suficiente. Para el jurista, la protección debió ser más profunda. “La propia Sala reconoció que la promoción de la obra como un relato de “la verdad” llevó al público a confundir la naturaleza de la escena cuestionada”.
Según él, la decisión debía corregir esa percepción y se debía aclarar que la cercanía atribuida al exmagistrado con el M-19 carece de todo sustento y que, como lo establecieron el Tribunal Especial de Instrucción y la Comisión de la Verdad de la Corte Suprema de Justicia, él fue secuestrado y asesinado por ese grupo durante la toma del Palacio de Justicia.
Camargo precisó que “la ficción contribuye legítimamente a la construcción plural de la memoria, pero que no puede servir para desdibujar, sin soporte alguno, la condición de víctima que la verdad judicial y extrajudicial ha establecido”.
Y además, señaló que “en la historia colombiana asociar a una persona con grupos armados tiene un especial efecto estigmatizante. Cuando esa asociación recae sobre una víctima de graves crímenes, la Constitución exige un enfoque reforzado que evite su revictimización y preserve la memoria de quienes, como el magistrado Gaona Cruz, entregaron su vida al servicio de la justicia”.
