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| 10/19/2019 5:13:00 PM

El misterio del proceso 655, uno de los mayores casos de narcotráfico en Colombia

Uno de los casos por narcotráfico más grandes contra las desaparecidas Farc involucra a los hermanos de un exministro de Justicia. Más de 2.500 horas de interceptaciones y apartes claves del expediente los mencionan. Esta es la historia.

El misterio del proceso 655, uno de los mayores casos de narcotráfico en Colombia Autoridades de Colombia, Panamá y Estados Unidos desarrollaron en 2003 la Operación Gatopardo. Por primera vez demostraron que las desaparecidas Farc estaban directamente metidas en la exportación de droga. Capturaron a más de 15 personas, entre ellas Anayibe Rojas, alias Sonia. Extraditada a Estados Unidos, pagó 15 años de cárcel en ese país .
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Uno de los más duros golpes que sufrió la desaparecida guerrilla de las Farc en su historia enredó a los hermanos del actual senador por el Partido Verde Jorge Londoño, también exministro de Justicia y exgobernador de Boyacá. 

Pero misteriosamente desaparecieron miles de horas de interceptaciones, fotografías con seguimientos y otras piezas que formaban parte de la investigación que adelantaron en su momento la Fiscalía colombiana y las autoridades antinarcóticos de Panamá y Estados Unidos. Y en extrañas decisiones judiciales en el istmo y Colombia, los procesos contra los hermanos del político terminaron archivados. Paradójicamente sus socios y jefes, con los que aparecían en fotografías y en conversaciones, sí resultaron condenados a largas penas de prisión. SEMANA consiguió parte de esas pruebas perdidas.

El caso se remonta a 2003, cuando la Fiscalía y el Ejército de Colombia se unieron con la dirección antidrogas y la Fiscalía de Panamá, así como representantes de la Fiscalía de narcóticos y drogas peligrosas de Washington. A mediados de ese año las autoridades de estos tres países planearon lo que se conocería como Operación Gatopardo. “El objetivo es desarticular una poderosa organización criminal con tentáculos internacionales dedicada al trasiego de grandes cantidades de droga proveniente de miembros vinculados a una de las cuadrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) quienes utilizan ambos territorios para realizar sus actividades ilícitas”, dice uno de los apartes de los documentos en los que el mayor Omar Pinzón, jefe de la Subdirección Antidrogas de la Policía de Panamá le informó a sus superiores y a los fiscales de su país el propósito de esa operación. 

En los meses siguientes decenas de agentes encubiertos de Panamá, Colombia y Estados Unidos se dedicaron a seguir y fotografiar en Ciudad de Panamá a todos y cada uno de los integrantes de esta red. Entre tanto, las Fiscalías de los dos países interceptaron decenas de líneas telefónicas como parte de la operación. En marzo de 2004 las autoridades ya tenían consolidado un poderoso arsenal de evidencias y lanzaron la etapa final que terminó con 17 capturas en los dos países. La operación fue considerada el golpe más grande contra las Farc. Por primera vez las autoridades lograban demostrar que integrantes de esa guerrilla estaban directamente relacionados con la exportación de toneladas de cocaína, algo que siempre negaron.

Anayibe Rojas, conocida en las Farc como alias Sonia, es tal vez la más conocida del grupo de detenidos. Con ella también cayeron José Antonio Celis, alias Calvo, responsable de los envíos de cargamentos a Europa, y Juan Giraldo, alias Flaco, el encargado de la distribución en el continente americano y el hombre clave en años para las Farc en estos negocios. Estos salieron extraditados pocos meses después a Estados Unidos, cuya justicia los consideraba los peces gordos del narcotráfico en las Farc. Sonia y el Flaco pagaron más de 15 años de prisión en cárceles de máxima seguridad y regresaron a Colombia por pena cumplida a comienzos y finales del año pasado, respectivamente. 

Y en extrañas decisiones judiciales en el istmo y Colombia, los procesos contra los hermanos del político terminaron archivados. Paradójicamente sus socios y jefes, con los que aparecían en fotografías y en conversaciones, sí resultaron condenados a largas penas de prisión.

A lo largo del expediente hay centenares de fotos y horas de grabación que, para las autoridades, demostrarían que alias Flaco en Panamá tenía un empleado y mano derecha: Oscar Londoño Ulloa, conocido con el alias de Hermanancho. Se trata de uno de los hermanos del exministro de Justicia y hoy senador de la república (ver fotos y escuchar audios en Semana.com).

“Luego de múltiples vigilancias y seguimientos efectuados por las autoridades policiales se logran documentar las reuniones sostenidas por Oscar Londoño, Rosa María Parra, así como Juan Diego Giraldo…”, dice uno de los apartes de la extensa sentencia del juez sexto del circuito de Panamá. Allí menciona repetidamente el papel de Hermanancho y los demás capturados en ese país durante la Operación Gatopardo. Aunque en ese documento tasa la condena de cada uno de los implicados, incluido Plinio Marín, el conductor de Oscar Londoño, en la parte final el togado absuelve a este y ordena dejarlo en libertad.

En Colombia la justicia llevaba un proceso simultáneo y también procesaba a los integrantes de esa red, bajo el radicado 655. “Oscar Alberto Londoño Ulloa, residente en Panamá, en contacto directo con los más importantes miembros de las Farc en Colombia, entre estos Uriel Abaunza y Juan Diego Giraldo, pues posee la estructura necesaria para el recibo y envío de grandes cantidades de estupefacientes hacia el extranjero y lavado de dinero a través de la empresa Century Tower”, dice uno de los apartes del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Justicia y Paz el 23 de noviembre de 2009. Este analiza la conducta de varios de los implicados en esa operación Gato pardo, entre ellos otro de los hermanos: Hugo Fernando Londoño Ulloa, relacionado en el caso con el alias de Lechugo. La Unidad Nacional de Fiscalía Antinarcóticos e Interdicción Marítima -Unaim- de la Fiscalía colombiana, vinculó a este último al caso, junto con otras 14 personas, el tres de marzo de 2004.

En el expediente del Tribunal del Distrito Judicial, Sala de Justicia y Paz, aparece la referencia a Hugo Fernando Londoño Ulloa, como parte de la organización.

Hugo Fernando había acudido a los medios legales para defenderse. Pero en el documento del tribunal, la magistrada que lo firma deja constancia y llama la atención de los jueces que previamente desestimaron la investigación en su contra. “Se echa de menos pronunciamiento alguno en la sentencia que puso fin a la instancia, situación que puede decirse, que con bastante probabilidad tuvo su origen en el considerable número de procesados. La Sala dispondrá en el aparte que corresponde, que el señor Juez de instancia implemente los correctivos pertinentes”, dice un aparte del documento. En términos simples afirma que el caso contra Hugo quedó archivado porque, básicamente, había demasiados vinculados a la investigación. 

Oscar y Hugo Londoño Ulloa salieron libres y sus procesos quedaron archivados. Y curiosamente, muchas de las pruebas y apartes del expediente que contenían grabaciones, testimonios y otros elementos relacionados con ellos sencillamente desaparecieron del expediente 655 de la Unaim de la Fiscalía.

Esta es parte del expediente y la investigación de la Policía y la Fiscalía de Panamá donde relacionan a Oscar Alberto Londoño Ulloa como parte de la organización de tráfico de drogas

El episodio quedó en el olvido y solo revivió tímidamente años después cuando el gobierno de Juan Manuel Santos nombró a Jorge Londoño Ulloa ministro de Justicia en abril de 2016. En ese momento, integrantes del Centro Democrático lo cuestionaron por el caso de sus hermanos. Los congresistas argumentaron que como jefe de la cartera de Justicia había defendido la Justicia Especial para la Paz (JEP) para eventualmente favorecer a sus familiares en caso de que volvieran a tener problemas como consecuencia de la Operación Gatopardo. El funcionario defendió a sus familiares: dijo que nada tuvieron que ver con ese proceso y que, aunque los investigaron, todo se archivó, lo que probaba su inocencia.  

El episodio quedó en el olvido y solo revivió tímidamente años después cuando el gobierno de Juan Manuel Santos nombró a Jorge Londoño Ulloa ministro de Justicia en abril de 2016.

A los Londoño los conocen bien en Boyacá por sus labores e influencia en la política del departamento. No es claro si la aparición de los audios y las pruebas perdidas permitirán revivir el caso. 

Este documento del juzgado de Panamá menciona a Oscar Alberto Londoño Ulloa, junto con otros capturados en la Operación Gatopardo.

Apartes del expediente del tribunal que describe las actividades de Oscar Londoño e integrantes de las Farc, capturados y extraditados a Estados Unidos por narcotráfico.

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