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La histórica primera plana que Claudia López comparte con el rey Juan Carlos

El periódico español "El País" anuncia el exilio del rey emérito Juan Carlos de Borbón. Curiosamente, en la página principal también aparece la alcaldesa de Bogotá.


Una primera plana marcada por el exilio de un monarca, tiene el periódico "El País" este martes. El rey emérito Juan Carlos I deja su país y se dirige a República Dominicana en medio de un escándalo de corrupción. 

La mayoría de la página está dedicada a su historia. Los errores que marcaron el fin de su mandato, su compleja relación con su hijo el rey Felipe y la cuenta bancaria en Suiza que lo dejó contra las cuerdas. Sin embargo, en la esquina izquierda resalta una foto diferente: la de la alcaldesa de Bogotá.

“No es momento de austeridad”, es el título de la entrevista en la que Claudia López le narra al diario los retos de gobernar la ciudad más grande del país en plena pandemia. “Ha sido un desafío enorme, emocional y gubernamental”, explica. 

Sin embargo, cuando le preguntan si el coronavirus ha cambiado el rumbo de su mandato, responde con firmeza que no. “Le propuse a Bogotá un nuevo contrato social y ambiental, que nos propusiéramos cerrar las brechas de inequidad y, sobre todo, ofrecerles a los jóvenes y a las mujeres un proyecto de vida digno y una ciudad que no contribuyera a destruir el planeta. ¿De eso qué ha cambiado? Nada”, afirma. 

El periódico español define como un hito la llegada de López al poder y la define como “defensora de los Acuerdos de Paz con las Farc, luchadora por los derechos LGTBI, feminista”. “Es un milagro que esté aquí en la Alcaldía”, dice la mandataria. “Yo vengo de abajo, soy hija de una maestra, soy mujer y soy lesbiana”. 

Claudia López se posesionó como alcaldesa de Bogotá el primero de enero del presente año. Antes de cumplir los primeros cien días se anunció el primer caso de coronavirus en el país: una estudiante en la capital. Desde entonces, comenzó un pulso entre el Gobierno nacional y el gobierno local frente a la llegada de la pandemia. 

“Tenemos visiones y funciones distintas, y tomamos riesgos distintos. El presidente prioriza la reactivación de la economía y yo priorizo la salud”, explica López a "El País". “En razón a nuestras funciones, nuestras prioridades son distintas. No es un problema de necedad”. 

“Hoy el presidente se precia internacionalmente de la estrategia que siguió Colombia, pero el país sabe que cuando había que cerrar, él no quería. Cuando había que abrir despacio, él no quería”, comenta López. 

La apertura de la capital ha sido un tema especialmente sensible. Para la alcaldesa, “el costo económico, social y de salud que vive esta ciudad, si abre mal, es enorme”, y el ritmo lo pone el mismo virus. “Desobedecerlo es poner la vida de la gente en riesgo”, afirma en la entrevista. 

El ejercicio de sus labores significa que debe estar en contacto con la gente. Visitar hospitales, recorrer las calles, reunirse con mandatarios del Gobierno nacional. En tiempos de pandemia esto significa estar en riesgo de contagio. Sin embargo, no es algo a lo que López le tema. “A todos nos va a pasar en algún momento, el coronavirus es un ruleta muy difícil”, explica. “Tomo todas las precauciones, pero nosotros no podemos parar.”

Lo que sí la afecta es no poder ver a su madre, María del Carmen Hernández, de 70 años. “Me duele muchísimo, pero es el sacrificio que todos tenemos que hacer en este momento”, le dijo al diario español. De hecho, para el Día de la Madre, cuando la capital completaba sus primeros meses de cuarentena, la mandataria hizo un llamado a los ciudadanos: “El mejor regalo que le podemos hacer a mamá es no ir a visitarla”

Aunque nunca había pasado tanto tiempo sin ver a su madre, sabe que era la decisión adecuada en estos momentos. “A veces me invita a almorzar y tengo que recordarle que no puedo, que la podría exponer al virus”, comentó hace algunos días en un recorrido por la localidad de Kennedy. 

Claudia López ya completa siete meses frente a la Alcaldía de Bogotá en medio de una crisis sin precedentes. Los niveles de aprobación a su gestión se mantienen por encima del 70 por ciento y no le preocupan las críticas de los extremos políticos. “Todavía no superan el hecho de que una mujer, de abajo, de centroizquierda, derrotó al poder político que se cree el epicentro de esta sociedad”, dice.