La justicia no es todopoderosa cuando de términos procesales se trata y así quedó confirmado con la decisión de la Corte Suprema que dejó en libertad a los expresidentes del Senado, Iván Name, y de la Cámara, Andrés Calle. Se conoció que en las últimas horas quedaron en libertad, salieron de la cárcel donde estaban.
El Inpec confirmó que, tras cumplirse la orden de la Corte Suprema de Justicia y al concluir las verificaciones de rigor, como la revisión en los sistemas de antecedentes y enlaces con la Fiscalía, no se identificaron solicitudes pendientes; por tanto, se ordenó la libertad de los dos excongresistas.
Tanto Name como Calle están en su casa sin ninguna clase de restricción. Quedaron en libertad luego de que la Corte concluyó que una prueba fundamental en el proceso no se logró antes de iniciar la acusación formal y los dejó en libertad, algo parecido a lo que en la Ley 906 de 2004 se conoce como vencimiento de término.

La prueba que, según la Corte Suprema, fue determinante para que los dos congresistas quedaran en libertad, era una declaración del exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), Carlos Ramón González, prófugo de la justicia y que fue clave en este escándalo de corrupción en el gobierno de Gustavo Petro.
“Si no hubiera existido el testimonio pendiente del señor Carlos Ramón, esta libertad se habría presentado hace seis meses; sin embargo, la Corte consideró que debería prolongarse el término”, dijo Santiago Trespalacios, abogado de Andrés Calle.

La Corte Suprema de Justicia aclaró que la libertad de los dos procesados, Iván Name y Andrés Calle, no constituye de plano una ausencia de responsabilidad, sino una cuestión de trámite, mientras se avanza en los procesos y el listado de pruebas que se usarán en el juicio.
