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Jhonier Leal fue trasladado a Medicina Legal para una prueba de sangre

Esta prueba se recolectará en medio de la investigación por el crimen del estilista Mauricio Leal y su madre, Marleny Hernández.


En la mañana de este martes fue trasladado desde la cárcel La Picota a la sede del Instituto de Medicina Legal, en el centro de Bogotá, Jhonier Leal Hernández para tomarle una muestra de sangre. La acción se adelanta con el fin de corroborar unas muestras de ADN que se encontraron en la vivienda en la que fue asesinado en noviembre pasado el estilista Mauricio Leal y su madre, Marleny Hernández.

Fuentes cercanas indicaron que Jhonier, quien enfrenta un proceso por el doble crimen y la manipulación de la escena del crimen, habría mostrado su interés de colaborar con las autoridades judiciales en la recolección de esta prueba judicial.

El próximo 15 de julio, el juzgado 34 de control de garantías de Bogotá definirá si avala o no la petición de revocatoria de la medida de aseguramiento en contra de Jhonier Leal. La defensa del procesado asegura que se presentaron fallas de tiempo, modo y lugar en el desarrollo de la investigación.

Leal fue cobijado con medida de aseguramiento el 15 de enero por una jueza de control de garantías que determinó que representa un peligro para la sociedad y podría fugarse, afectando así la investigación.

La defensa de Leal, quien ha sido clave en los más recientes sucesos dentro del proceso penal, manifestará que en el desarrollo de la investigación los agentes del CTI y de la SIjín no cuidaron la evidencia hallada en la casa 18 del conjunto cerrado Arboretto Bosque Residencial en el municipio de La Calera (Cundinamarca), en la que se encontraron los cuerpos sin vida de Mauricio Leal y su madre.

En su tesis sostendrá que recibió presiones indebidas y una mala asesoría de su abogado de confianza para que aceptara su responsabilidad en los delitos de homicidio agravado y alteración de elementos materiales probatorios. En el preacuerdo firmado con la Fiscalía se establecía una pena de 27 años y seis meses de prisión para Leal. Sin embargo, en un hecho sin precedentes recientes, Leal se retractó y manifestó que su intención es demostrar su plena inocencia en un juicio público.

El próximo 8 de julio la Fiscalía General presentará el escrito de acusación contra Leal en el que pedirá que se emita la pena máxima, es decir, 60 años de prisión.

Crueldad excesiva

En el escrito de acusación radicado en la tarde del pasado 9 de mayo la Fiscalía General argumenta que en la noche del 21 de noviembre de 2021 las cámaras de seguridad de la portería, del conjunto y de la misma vivienda registran el ingreso de Jhonier a las 11:37 p. m. Dentro de la casa estaban Mauricio y su madre en actividades propias de ocio y entretenimiento. El estilista le había enviado un audio a su hermano para pedirle que le comprara unas galletas.

“De acuerdo con lo anterior, se pudo establecer que el señor Yhonier Rodolfo Hernández tuvo tiempo suficiente para atacar con un cuchillo a su señora madre, Marleny Hernández Tabares en su habitación y causar de manera instantánea la muerte, y luego desplazarse hasta la habitación de su hermano Mauricio donde lo pone en estado de indefensión”, precisa la acusación.

Para llegar a esta conclusión, se evaluaron las pruebas forenses que señalan que el cuerpo del estilista presentaba varios golpes en todo su cuerpo y rostro. Acto seguido, “lo intimida con un cuchillo (punzadas) con el fin de hacerle elaborar y firmar una carta que decía ‘los amo perdóname no aguanto más a mis sobrinos hermanos dejo todo con todo mi amor- firma Mauricio- perdóname mama 1124´″ (sic).

Las pruebas toxicológicas reseñan que Mauricio fue obligado por su propio hermano a ingerir nueve pastillas de Zopiclona (un medicamento para el sueño) y “le causa cuatro puñaladas, con tan mala fortuna que la hoja del cuchillo queda al interior del cuerpo y se desprende la cacha, quedando esta debajo de la almohada, para acto seguido, dirigirse a la cocina por otro cuchillo y con crueldad excesiva, lo vuelve a atacar para acabar con la vida de su hermano”.

Después de esto, realiza todas las acciones para modificar la escena del crimen, sacando los elementos de lencería y otros de la residencia. “Trasladando el cuerpo de la madre Marleny del tercer subnivel a la habitación de Mauricio teletransportando la evidencia, es decir (utilizando guantes) con el fin de hacer parecer que se trataba de un homicidio suicidio, con la mala fortuna que fue encontrada sangre del señor Yhonier Rodolfo Leal en la toalla del baño de su habitación” y otras muestras de material genético en varias partes de la casa, incluso en el trapero con el que intentó limpiar toda la evidencia.

“(…) como quedó demostrado que la escena fue alterada al ocultarse la evidencia por parte del señor Yhonier Leal Hernández, utilizando guantes y hacer parecer que se trataba de un suicidio la muerte de Mauricio Leal. Se observó por parte de las empleadas de la casa que varias cosas no estaban en su lugar habitual y otras no se encontraban, como cobijas reemplazadas por otras nuevas”, aclara.

Con esta evidencia, y el dicho de las personas que colaboraran con el aseo, se indica que la única persona que podía moverse con toda libertad por la casa era Jhonier, puesto que llevaba varios meses viviendo en ella ya que se estaba separando de su esposa. “(…) la única persona que mantuvo contacto con su madre y su hermano fue el señor Yhonier Rodolfo Hernández, quien les produjo la muerte y no conforme con ello, sin existir ningún motivo, colocó a las víctimas en estado de indefensión flagrante dentro de su zona de confort”.

Posteriormente sale de la vivienda, en la tarde del 22 de noviembre y, en las horas de la noche, vuelve a aparecer en compañía de Jair Rodríguez -el conductor de Mauricio y una de sus personas de confianza-. En ese momento el ahora acusado ingresa a la casa y grita: “Mao, ¿qué hiciste?”, llamando la atención del conductor para alertarle por la tragedia que estaba frente a sus ojos.

Para la Fiscalía General, Jhonier “sabía que cometer o realizar conductas estaba prohibido por la ley y, aun así, decidió desplegar esta conducta, lesionando con ello los bienes jurídicos tutelados”. Este escrito de acusación se radicó después de que, en un hecho sin precedentes, el procesado se rectificara de la aceptación de cargos y anunciara que quería demostrar su inocencia en el juicio.