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El presidente Gustavo Petro hizo un pronunciamiento oficial sobre las conversaciones con grupos de criminales. - Foto: Presidencia

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Presidente Petro confirmó que este miércoles inician los diálogos con Los Shottas y Los Espartanos, temidas bandas delincuenciales de Buenaventura

Estos grupos son facciones de la estructura La Local y están enfrentados por el control del tráfico de drogas.

El presidente Gustavo Petro aseguró que los diálogos con Los Shottas y Los Espartanos, temidas bandas delincuenciales de Buenaventura, Valle del Cauca, que son facciones de la estructura La Local y están enfrentadas por el control del tráfico de estupefacientes, iniciarán este miércoles 7 de diciembre.

El mandatario calificó este acercamiento como una experiencia inédita, ya que se trata de conversaciones con “organizaciones de jóvenes armados, ligados al narcotráfico en áreas populares”.

“Será un proceso de pacificación urbana y tiene que ver con procedimientos de acogimiento a la justicia, no sin que haya un compromiso del estado para resolver problemas sociales muy profundos en Buenaventura que son de conocimiento público”, explicó el presidente Gustavo Petro a través de un video publicado en la cuenta Twitter oficial de la Presidencia de la República una vez concluyó un consejo extraordinario de seguridad.

En su declaración, el mandatario destacó que en la búsqueda de la anunciada paz total solo había un proceso de diálogo abierto con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) al cual se le suma el que habrá con Los Shottas y Los Espartanos. “De momento estos son los dos contactos concretos. En lo que resta, la posición es que la acción militar no cesa mientras no haya una voluntad real de negociación”, precisó.

Con el inicio de los diálogos, el presidente responde a la voluntad de paz manifestada por las dos bandas delincuenciales a la Iglesia católica y a la promesa que les hizo en una visita a Buenaventura en el mes de septiembre: “Shottas y Espartanos son bienvenidos a la paz”.

Cabe recordar que el representante de la Iglesia católica en Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo, ha tenido contactos con los cabecillas de las dos bandas criminales, quienes le han manifestado su voluntad de diálogo y peticiones.

Según Jaramillo, más de mil miembros de Los Espartanos, al igual que unos 200 de Los Shottas están dispuestos a conversar con el Gobierno. “Quieren jugar en el barrio, quieren mejores campos deportivos, no están pidiendo nada extraordinario”, aseguró semanas atrás el religioso.

Sin embargo, las peticiones de estas bandas delincuenciales no se detienen en los aspectos sociales y de infraestructura, pues aseguran sumarse a la voluntad de paz siempre y cuando les garanticen beneficios jurídicos. “Buscan que la normatividad en cierta medida los beneficie, nadie va a entregar armas y hombres con un prontuario tan delictivo a cambio de nada. Son conscientes de que han delinquido, que merecen un castigo en la cárcel, pero desean un tratamiento especial”, expuso.

Y añadió: “Quieren tener otras oportunidades, están preguntándose qué les va a ofrecer el Gobierno nacional para dejar esa vida delincuencial y reincorporarse a la sociedad. Me han hablado sobre las inconformidades sociales, la falta de hospitales, las vías sin pavimentar. Ellos no están reclamando cosas extravagantes, sino el desarrollo de su comunidad”.

Así las cosas, Jaramillo ve en el diálogo una oportunidad única para aliviar la violencia que azota a Buenaventura por cuenta de los enfrentamientos entre estas estructuras dedicadas a la venta de drogas, las extorsiones y asesinatos: “Tenemos que aprovecharla porque antes estas bandas no manifestaban esto, por eso seguiré en mi papel de facilitador entre el Gobierno nacional y estos grupos”.